patrimonio cultural
Piden acciones definitivas para proteger Cuevas de El Pomier
La decisión final la debe tomar el Estado y es ahí donde radica la mayor dificultad, “donde las cosas se entrampan y se ponen difícil”, dice José Corporán, guía del área protegida y miembro de la fundación Cuevas del Pomier

Las imágenes, presentadas en las conclusiones del estudio de George Veni, muestran el área que ocupa la reserva antropológica (1), con las canteras en el lado suroeste: y el área de la reserva y su zona de amortiguamiento de 300 metros (2).
Defensores de la Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o del Pomier piden al Gobierno pasar de las promesas y los estudios a la acción y tomar medidas que garanticen la protección permanente de este patrimonio natural y cultural de República Dominicana.
Por décadas, ambientalistas y comunitarios han denunciado el impacto que tiene la explotación de piedra caliza alrededor del sistema cavernario, un área protegida que ocupa 4.43 kilómetros cuadrados del paraje El Pomier, ubicado en la sección Borbón del municipio San Cristóbal.
La defensoría de las cuevas tomó nuevos bríos en los últimos meses, luego de conocerse los resultados de un estudio que el Gobierno dominicano encargó al investigador estadounidense George Veni, reconocido hidrogeólogo kárstico.

Las cuevas 001 y 004 son las más visitadas. La mayorías, sostiene el estudio, no son visitadas por turistas. En la imagen, entrada a la cueva No. 1
Presentado en julio de 2024, “Evaluación geológica de los impactos potenciales de la extracción de canteras en las Cuevas de Borbón o Pomier” concluyó que la actividad minera sí ha afectado el sistema de cavernas, considerado el sitio cultural prehistórico más importante de las Antillas por la gran cantidad de arte rupestre que alberga.
En el lugar, protegido desde 1969, se han registrado unas 6,000 pictografías y más de 500 petroglifos.
Según el estudio, un 73% de los trabajos de una cantera se realiza dentro de la zona de amortiguamiento de la reserva, un 6.2% tiene lugar dentro de la misma reserva y un 20% fuera de la reserva. La cantera opera en un área mínima de 759.870 metros cuadrados.

José Corporán, de la fundación Cuevas del Pomier, muestra lo cercana que se encuentra la planta de procesamiento de Docalsa de la reserva antropológica. El polvo cubre en ocasiones una gran área.
La investigación registra la existencia de 57 cuevas y un manantial. De estas, se visitaron 24 y se determinó que hay nueve cuevas destruidas y siete dañadas. De las cuevas reportadas con arte rupestre hay una destruida y tres dañadas. La destrucción de algunas cuevas fue reportada por primera vez en el estudio de Veni.
En sus recomendaciones, el estudio sugiere la protección de las cuevas, preservándolas de “cualquier actividad que las ponga en riesgo”, y la suspensión de la operación minera de manera definitiva en la zona de amortiguamiento (300 metros alrededor de la reserva).
Sobre el plan de remediación propuesto por las mineras, señala que no es atendible ya que persigue extracción del material y esta pondría en riesgo otras dos cuevas.

El año pasado, el entonces ministro del Medio Ambiente, Frank Ceara Hatton, visitó la zona a partir del plan de remediación que se iba a ejecutar en el área de amortiguamiento.
Actualmente, cuatro grandes empresas se dedican a la explotación de piedra caliza en el área de El Borbón, siendo las principales Dominicana de Cales (Docalsa) e Industrias GAT.
DÉCADAS DE LUCHA
Para José Corporán y Francisco Alexander Corporán, miembros de la fundación Cuevas del Pomier y guías del área protegida, las conclusiones y recomendaciones del estudio de Veni no resultaron extrañas, pues son las mismas observaciones y demandas que la entidad ha expuesto a largo de los años.
“Fue interesante. Todos los expertos que han venido han dado esas mismas recomendaciones, son las que siempre se han hecho”, dijo José Corporán al Listín Diario.

José Corporán, Jeremy Rosario y Francisco Alexander Corporán, miembros de la fundación Cuevas del Pomier y guías de la reserva.
Ahora, sigue el líder comunitario: “Está a disposición de las autoridades darle cumplimiento a esas recomendaciones y ahí es donde ha estado la mayor dificultad, tanto de ese estudio como de los anteriores. La decisión final la tiene el Estado y ahí es donde las cosas se entrampan, se ponen difícil”.
Porque los daños no han ocurrido de golpe, aclara, sino a lo largo de las últimas cuatro décadas.
“El daño es viejo, lo han hecho diferentes compañías. Por décadas han estado afectando el sistema de cavernas. Nos dejan el polvo, los huecos de la extracción y el daño a los recursos naturales y culturales, porque no solo afectan las cuevas, sino el agua del principal acueducto de San Cristóbal, que es La Toma, un río subterráneo que atraviesa toda esa montaña y brota en La Toma. Todo eso ha sido afectado producto de la minería irresponsable que se ejerce acá”.
Asegura que el Gobierno está en el deber de ubicar un espacio donde las empresas puedan ejercer su minería sin dañar los recursos naturales y culturales.

Alexander sostiene que nunca han exigido que cierren las mineras, solo que las trasladen a otro lugar donde no impacten los recursos naturales.
“Cuando trabajan de noche se puede ver la contaminación que envuelve a la comunidad, una nube de polvo; a los árboles parece que les cae nieve; los vehículos deben lavarse a diario; desde el piso de tu casa puedes recoger el polvo con la mano”, relata Alexander.
El joven guía expresa que antes se hacía una minería más artesanal, sin tantas maquinarias ni dinamita.
“Ahora lo hacen de manera descontrolada. Las mineras dicen que estaban primero aquí, antes de que la comunidad fuera tan numerosa, pero las cuevas siempre han estado aquí, los recursos naturales y los ríos subterráneos, y la Ley dice que no se pueden dañar esos recursos”, apuntan José y Alexander.
En El Pomier viven unas 5 mil personas.

La Ley 492 del 27 de octubre 1969 declaró las cuevas monumento nacional y yacimiento antropológico.
UNA PLATAFORMA DE APOYO
José Corporán considera que el momento se presta para que Estado asuma una posición definitiva en cuanto a la protección de las cuevas, pues toda una plataforma de defensa se ha levantado en San Cristóbal y en el país que exige acciones concretas. Ambientalistas, profesionales de diversas áreas, políticos y comunicadores les han mostrado apoyo.
“El tema de la preservación de estos recursos lo han asumido las autoridades de San Cristóbal y también el pueblo. Pero debe ser una decisión de Estado, y es tan simple con decir simplemente ‘no les vamos a otorgar más permisos ambientales porque están dañando esto’. Deben pasar de las promesas a los hechos, hacer lo que vayan a hacer y que sea a favor del patrimonio natural”.
Por parte de la fundación, explica Alexander, nunca han exigido que cierren las mineras.
“Todo lo contrario, queremos que los trasladen a otro sitio y que la gente que vive de eso que siga viviendo de eso en otro lugar, que el Gobierno los ubique y les dé facilidades”.

En las Cuevas de El Pomier se han registrado unas 6,000 pictografías y más de 500 petroglifos.
Ambos están conscientes, sin embargo, de que la decisión debe venir acompañada de un plan que tome en cuenta no solo el traslado de las empresas mineras.
“Hay que ofrecerle a la comunidad, a los pequeños mineros, una fuente de ingreso que les permita sobrevivir. Una de las propuestas es que los pequeños mineros sigan ejerciendo la minería de manera artesanal fuera de la reserva”, comenta José.
También sugieren dar valor al turismo, “porque todo esto debe de venir acompañado de un incremento en la visitación a este patrimonio, pues a medida que se incremente la visitación toda la comunidad se va a beneficiar”.
En apoyo a la protección de la reserva antropológica, este sábado 25 el padre Francisco Escolástico (Centro Montalvo) oficiará una misa en El Pomier a las 4:00 de la tarde.
Miembros de la Plataforma San Cristóbal también han programado una visita especial a las cuevas este domingo 26 a partir de las 9:00 de la mañana. El punto de encuentro es la explanada de la cueva No. 1