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Hacinamiento y basura, graves males en cárcel de Barahona

La cárcel de Barahona está sobrepoblada./ Benny rodríguez

La cárcel pública de Barahona constituye una “bomba” de tiempo, incluso para quienes están para vigilarla, debido a las malas condiciones en que se encuentra la prisión convertida en un “almacén de hombres muertos en vida”.

La cárcel fue construida en 1955 para 200 internos, en la actualidad tiene una población que supera las 600 personas que cumplen condenas por diferentes delitos.

El recinto está “superpoblado”, en donde las condiciones de higiene resultan inaceptables para el punto de vista de los derechos humanos de los privados de la libertad, la cual requiere de intervención urgente.

Aunque el alcaide de la cárcel de Barahona, Eudys Solís, solo se refirió a la población carcelaria, que son 637, no respondió otras preguntas formuladas y, en cambio, remitió a los reporteros de este medio a la Dirección General de Prisiones para obtener información o entrar hasta el interior del penal.

La cárcel carece de adecuado nivel de higiene, con debilidades muy serias en la recogida de la basura, lo que constituye un foco de contaminación que pone en riesgo la salud, no solo para los internos, sino para quienes velan por el buen funcionamiento de la prisión.

Amenaza para la salud

La situación se torna un tanto más delicada para mantener las condiciones de higiene y de salubridad en el interior del penal, debido a que la población carcelaria actual es mayor a la capacidad para la que fue construida.

El penal tiene 637 internos, pero su capacidad es para 200, esto es 437 internos por encima lo que realmente debe acoger el recinto carcelario, una situación que provoca hacinamiento de los reclusos.

Además, carecen de servicios básicos: baños adecuados, agua corriente y basura por doquier, lo que supone una amenaza para la salud de los internos.

Sin embargo, a pesar de los altos niveles de insalubridad en que se encuentran los privados de libertad, dado el nivel de control de la información se desconocen de brotes de enfermedades, aunque es frecuente que los internos sean llevados a la emergencia del Hospital Universitario Regional de Barahona.