Justicia

Enfoque

La romería de Romero

Susana Gautreau De WindtSanto Domingo

Ante el ruido generado en la provincia San Juan es posible que parte de la población se haga estas preguntas: ¿Qué es el proyecto Romero? ¿Qué está pidiendo Goldquest? ¿Por qué anda visitando el liderazgo local y nacional?

Estas preguntas deben ser respondidas con datos reales y no con prejuicios sin sustento científico.

Goldquest dominicana es una compañía junior de exploración con 20 años en el país que, bajo concesión de exploración minera, encontró un depósito mineral en profundidad en el municipio San Juan de la Maguana invirtiendo para ello más de 44 millones de pesos a sus expensas.

La empresa agotó los trámites que establece la Ley Minera Dominicana 147-71, aportó más de una década de trabajo geológico y científico, así como entregó todos y cada uno de los documentos, estudios de pre-factibilidad, modelos matemáticos y satisfizo los exigentes requerimientos para avalar la capacidad legal, técnica, científica y económica del proyecto.

Es por esto que en el 2018 el Ministerio de Energía y Minas remitió su recomendación favorable y solicitó al Poder Ejecutivo la autorización para el otorgamiento de la concesión de explotación. La propuesta de resolución inédita contenía el compromiso expreso de parte del concesionario Goldquest de un aporte extra de un 8%, adicional al 5% establecido por la Ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales, porcentaje que sería exclusivamente para la ejecución de un Plan de Desarrollo para la provincia San Juan.

Y aunque nuestra legislación dominicana establecía que debían primar en la actuación de la administración los principios de seguridad jurídica, previsibilidad y certeza normativa, así como los de coherencia, confianza legítima, celeridad, debido proceso, igualdad de trato, racionalidad y eficiencia, la realidad ha sido distinta. Desde ese día la empresa, sus directivos y accionistas han estado sumidos en la incertidumbre y a una romería sin fin. La administración, que debió responder en el plazo administrativo ordinario de los 30 días, hace silencio.

Esta romería fatigosa los ha obligado a realizar cientos de visitas, contactos, acercamientos, encuentros, entrega de información, comparecencias ante medios de comunicación, dar una y otra vez explicaciones, apelaciones y desmentidos en defensa de su proyecto. Han tenido que hacer frente a ataques, injurias e infamia de toda laya proveniente de actores políticos que abusando de su investidura agitan y amenazan a las autoridades porque entienden les es conveniente detener y entorpecer el avance del proyecto con fines inexplicables e irracionales.

Romero es un proyecto subterráneo, lo que implica que no se hará daño a la capa vegetal, que no se ejecutará en terrenos de producción ni de vocación agrícola ni pecuaria.

Que no utilizará químicos ni substancias peligrosas, pues es un proceso físico, no químico, de concentración de metales por flotación.

Que no producirá colas, pues el material inerte volverá al subsuelo para estabilización y restauración del terreno.

Que no consumirá agua de la cuenca, pues su requerimiento estimado se va a satisfacer con las precipitaciones (según el histórico de pluviometría zonal) el agua de escorrentía y el sistema de almacenamiento, recirculación y tratamiento de su agua de proceso.

Que es altamente conveniente, porque ofrece obras sociales adicionales tales como un plan de manejo y recuperación agroforestal que permitiría la recuperación de la cuenca del río San Juan cuyos suelos están erosionados y por lo que la presa de Sabaneta está sedimentada y disminuida en un 50% de su capacidad.

Que, en términos de beneficios nacionales y locales, se estiman $310 millones de dólares de inversión de capital, gastos de operación de $400 millones de dólares, contribución impositiva y compensatoria de $465 millones de dólares.

Que el Estado dominicano recibirá el 60% de las ganancias, sin soportar riesgos ni tener que invertir, ceder ni aportar recursos públicos.

Que dentro de sus inversionistas cuenta con Agnico Eagle, la tercera empresa en la producción de oro en el ranking mundial, de sólido prestigio y reputación internacional por el cumplimiento de su responsabilidad y sostenibilidad de sus proyectos, lo que garantiza experiencia y éxito a la operación de Goldquest.

Que en términos de compromiso social, Goldquest aportara 13% de sus ganancias y adicionalmente creará más de 1,000 empleos durante la construcción y 3,000 durante la operaciónón.

En definitiva, el proyecto Romero de Goldquest está formulado dentro de los más altos principios de sostenibilidad social, ambiental y económica, por lo que no puede seguir peregrinando en la búsqueda de respuesta de las autoridades. Errancia que persigue, dentro del marco del estado de derecho, se autorice la continuidad del proceso y se proceda con la evaluación estratégica de impacto ambiental, que garantice el aprovechamiento sostenible de los recursos mineros.

Esto ocurrirá si se toma acción a partir de los datos que arroja la evaluación ambiental que establece indubitablemente la factibilidad, sostenibilidad medio ambiental y social para el beneficio y desarrollo de San Juan, una de las provincias más pobres del país. Esperamos que los ejecutivos de Romero puedan poner fin a su frenética trashumancia por todos los altares del liderazgo político, social y económico y que el padre Estado responsablemente le conceda el derecho a pasar al proceso de evaluación ambiental y social para el beneficio de San Juan.

La autora es abogada. Vicepresidente Ejecutiva de la Cámara Minera Petrolera (CAMIPE)