Justicia

Tribunal aplaza para el próximo jueves medida de coerción contra imputados en caso Cattleya

Implicados en la Operación Cattleya

Ramón Cruz BenzánSanto Domingo, RD.

Un juez del juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional aplazó para el próximo jueves la solicitud de medida de coerción en contra de los implicados en el caso Cattleya, acusados de formar parte de una red de trata de mujeres que las explotaba sexualmente.

El magistrado Pablo Imbert Rosario tomó la decisión de aplazar la audiencia a las 9:00 de la mañana, a fin de dar oportunidad a los abogados de los imputados de preparar su medio de defensa.

En el caso figuran como acusados José Miguel Michel Guridis (a) Michel, Daniel Enrique Inirio Abreu (a) Daniel y a José Alberto Soriano Rosario (a) Cirujano, supuestos líderes de esta red.

Igualmente, son imputados Oscar Wicene, Melvin Valentía Peguero, Cristina González Hernández, María Murillo Vargas, Louis Nephtalie, Oliver Arnaud Lewinsk, Robert Lee Paniagua Díaz, Angélica Quintero, Marie Fokina Achille. Como también Alejandro Arturo Batista Bustamante (a) El Gato, Ramón Altagracia Oviedo Castillo y Carlos Jhonatan Walwyn Campusano Díaz.

De acuerdo a las investigaciones, la red de trata que explotaba sexualmente a mujeres provenientes de Sudamérica tenía aproximadamente un año operando en el país, tiempo en el cual obtuvieron grandes beneficios económicos, al raptarlas, prostituirlas y tomarse todo el dinero producto de las actividades sexuales.

Los imputados, junto a otros arrestados, tenían bajo su control a unas 80 víctimas, ha establecido el Ministerio Público, a quienes, según indican, se les mantenían raptadas y les obligaban a prostituirse y no obstante a eso, se le quitaba todo el dinero obtenido por la actividad sexual a las que estaban siendo sometidas.

Precisan que los tratantes captaban a jóvenes de entre 18 y 23 años en Colombia y Venezuela con la promesa de un trabajo bien remunerado en República Dominicana, hacían todos los trámites para traerlas al país y las hospedaban en hoteles pocos conocidos en los cuales las mantenían encerradas, y solo las sacaban para llevarlas a los lugares solicitados por los clientes.