Justicia

Fiscal de Santiago niega que agentes hayan entregado "sano y salvo" a Richard Báez

Estas declaraciones de Bonilla se llevaron a cabo tras la conclusión del interrogatorio a los tres agentes acusados

El fiscal titular de Santiago, Osbaldo Bonilla.

El fiscal titular de Santiago, Osvaldo Bonilla, rechazó este jueves las declaraciones de la Policía de Santiago, que aseguró que entregaron “sano y salvo” a Richard Báez a la Fiscalía local y que los agentes imputados por el caso no son responsables de la muerte del barbero.

Estas declaraciones de Bonilla se llevaron a cabo tras la conclusión del interrogatorio de la Procuraduría General de la República (PGR) a los tres agentes acusados de ocasionarle la muerte a Báez, quienes fueron conducidos en calidad de detenidos a la cárcel del Palacio de Justicia local.

El miércoles, el Ministerio Público informó que solicitará prisión preventiva, como medida de coerción, contra estos oficiales por su vinculación al fallecimiento de Báez, un hombre que fue supuestamente agredido mientras se encontraba en el destacamento del sector Cienfuegos, en el distrito municipal Santiago Oeste.

Se trata del capitán Manolo Aquino, encargado de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) en Cienfuegos; el primer teniente Manuel de Jesús de la Cruz y el segundo teniente Vladimir Joel Jerez Suárez.

Asimismo, de acuerdo con los fiscales este grupo incurrió en los delitos de asociación de malhechores, homicidio y robo.

Versión del Ministerio Público

Según la solicitud de medida de coerción depositada, el Ministerio Público aseguró que los agentes policiales formaban parte de una patrulla motorizada que efectuaba un operativo preventivo en la comunidad El Semillero, del referido distrito municipal, en donde detuvieron a Báez.

Precisó que el occiso fue perseguido hasta su casa y que recibió múltiples golpes cuando intentaba alcanzar la puerta de la vivienda, mientras gritaba y pedía auxilio a su padre para tratar de salvar la vida ante el ataque de los agentes policiales actuantes.

Igualmente el referido documento resaltó que mientras Richard estuvo en el cuartel, este denunciaba que los agentes le habían sustraído la suma de 30 mil pesos, cuya devolución exigía, pero a cambio recibía golpes de los agentes policiales.

De manera similar, afirmaron que los imputados llegaron incluso a trasladar a la víctima al Hospital de Cienfuegos, en donde una médico lo atendió pasadas las 6:00 de la mañana del citado día.

“La doctora que lo evaluó, verificó que Báez presentaba laceraciones en el área temporal derecha y en ambos codos, por lo que presentaba dolor. Por esa razón, entregó al teniente Jerez Suarez una indicación para aplicar al paciente una antitetánica, una crema y analgésicos, así como una radiografía AP y lateral de cráneo, indicación que el imputado ocultó”, estableció la citada solicitud.

En cambio, regresaron al imputado a una celda del destacamento donde volvieron a golpearlo. Más tarde, lo presentaron al médico legista y ante el fiscal en la sede de la Policía Nacional y lo trasladaron al centro de detención que opera en el Palacio de Justicia de Santiago.

Por igual, aseveraron que en el centro del Palacio de Justicia Báez convulsionó y fue trasladado al Hospital Estrella Ureña, ubicado frente al edificio, de donde lo remitieron al Hospital Regional Cabral y Báez.

Los fiscales aseguraron que Báez estuvo vivo en el Cabral y Báez, y que el médico legista Iván Joel Guzmán, del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), realizó una evaluación del paciente que, al final, lamentablemente falleció producto de los golpes que le propinaron los imputados.