Educación

Se les dificulta a los sordos tener diestros en lenguaje de señas

Aun cuando la constitución se lo garantiza, afrontan dificultades para ingresar a universidades si no pueden pagar un intérprete en lenguas de señas, ni el Estado les ayuda.

Yajaira Indira Ferreras Segura, sorda graduada de bachiller. listín diario

Wanda MéndezSanto Domingo, RD

A pesar de que la Constitución dominicana protege a las personas con discapacidad, aquellas con problemas auditivos tienen limitado el ejercicio de sus derechos fundamentales, específicamente al afrontar dificultades para acceder a la educación superior cuando no pueden pagar servicios de intérprete en lenguas de señas, ni el Estado les proporciona facilidades.

A falta de una política gubernamental, a las personas sordas les son vulnerados sus derechos a la protección por esta discapacidad, consagrado en el artículo 58 de la Carta Magna, igual que los derechos a la educación y la igualdad, establecidos en los artículos 63 y 39, respectivamente.

Al no tener dinero para pagar un intérprete, que cuesta alrededor de 350 pesos la hora, no pueden acceder a la educación superior una vez se gradúan de las escuelas especiales para sordos que operan en distintos puntos del país.

Solo pudieran cursar una carrera universitaria si alguna institución del Estado o privada les patrocina ese servicio, ya que las universidades no tienen intérpretes para cuando ingrese un estudiante con esa condición.

El caso de Yajaira LISTÍN DIARIO publicó el caso de Yajaira Indira Ferreras Segura, una joven sorda de 22 años que se graduó de bachiller hace dos años, pero aún no ha podido registrarse para estudiar educación especial, su mayor anhelo, por el costo del intérprete.

Después de que ese diario contó su testimonio, el pasado 2 de febrero, la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) la contactó y le abrió las puertas, dándole facilidades para que tome las pruebas requeridas.

Pero cuando concluya ese proceso, ella necesitará patrocinio para el pago del intérprete en lengua de señas porque, de lo contrario, sus sueños quedarán truncados. Yajaira Indira es nativa del sector La Colonia Plaza Cacique, de Neyba.

Seis años esperando Ella no es la única sorda que ha encontrado escollos. Enmanuel Medrano Encarnación, de 28 años, también ha tenido las mismas dificultades.

Nativo de Los Alcarrizos, provincia Santo Domingo, concluyó el bachillerato en la Escuela Nacional para Sordos, en el 2016, y aún no ha ingresado, justamente porque no tiene recursos para pagar un intérprete.

Dice que se graduó de bachiller porque sus padres le ayudaron con el pasaje a la escuela.

“Se me ha hecho difícil porque, para entrar a la universidad, necesito de un intérprete para recibir clases en lengua de señas, pero es muy caro”, indicó vía whassapp. Precisa que su presupuesto no le alcanza para pagarlo. Quiere estudiar educación, mención matemática.

Dificultades y retos Melqui Pérez, un intérprete en lenguaje de señas, identifica los retos y dificultades que enfrentan los estudiantes sordos para cursar una carrera universitaria.

Pérez conoce a fondo ese segmento de la población, pues, no solo se preparó como intérprete, sino que la primera lengua que aprendió fue la de señas, Puntualizó que a más de 10 años dando ese servicio, ha intentado que las universidades y las instituciones del Gobierno auspicien el gasto de intérprete, ya que los estudiantes que terminan el bachillerato se quedan en sus hogares solo con el deseo de ir a la universidad.

Dice que más del 98% de la comunidad sorda del país no tiene recursos para cubrir los gastos de la carrera más el servicio de intérprete personal.

“Un servicio de interpretación en el área de educación superior implica que el intérprete asista a todas las clases del estudiante, sean estás presenciales y/o virtuales, asista a encuentros relacionados con sus asignaciones y esté allí para cualquier requerimiento del estudiante adicional a los horarios pensum seleccionado por el estudiante en determinado semestre. Lo que significa que esta puede costar hasta 2 y 3 veces el valor de una carrera”, precisó.

“Algunas universidades se han conformado con otorgar becas o darles admisión a la misma, y con esto sienten que son inclusivas, sin embargo eso no es inclusión, es derecho a la Educación. Inclusión es más que eso, es disponer de las herramientas que necesita el estudiante sordo para recibir la enseñanza en el mismo nivel de entendimiento que sus compañeros hablantes, y esa herramienta es únicamente el ontérprete de lengua de señas”, expone. Pérez es fundador de Meps Intérpretes SRL, la primera agencia de intérpretes de lengua de señas de República Dominicana.

Constitución Los derechos. “El Estado promoverá, protegerá y asegurará el goce de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con discapacidad, en condiciones de igualdad, así como el ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades”.

Integración. Ese mandato está consignado en el artículo 58 de la Carta Sustantiva, que en la parte final enfatiza en que “el Estado adoptará las medidas positivas necesarias para propiciar su integración familiar, comunitaria, social, laboral, económica, cultural y política”.