Gobierno

Entregadas 1,751 armas de fuego ilegales en dos meses

Primera fase del Plan incluye retiro de artefactos ilegales de las calles, enfrentar la violencia intrafamiliar y género, reducir muertes por accidentes de tránsito y prevenir delitos.

Parte de las armas de fuego ilegales que han sido entregadas a las autoridades, como respuesta a los planes de desarme voluntario concebido en el plan piloto que impulsa el Gobierno del presidente Luis Abinader.

Javier FloresSanto Domingo, RD

Durante los primeros dos meses de operación del plan de acción concebido en la Estrategia Integral de Seguridad Ciudada­na Mi País Seguro, pues­to en marcha en el sector Cristo Rey, cuando menos 300 armas de fuego ilega­les ya fueron entregadas, de manera voluntaria, en los puestos de recolección en Cristo Rey, mientras 1,451 han llegado a tra­vés de otras dependencias del Estado y organizamos descentralizados.

Los detalles fueron ofre­cidos ayer por el minis­tro de Interior y Policía, Jesús (Chu) Vásquez Martínez,en una rendi­ción de informe abarca­dor de toda la jornada, desde la inauguración del proyecto piloto ini­ciado en junio de este año en Cristo Rey.

“Le garantizo al país que estas armas no volverán a las calles de la Repúbli­ca Dominicana a impac­tar a seres humanos”, de­claró el ministro.

“Estamos confiados que así será, y para esos fi­nes estamos dando pa­sos concretos junto a la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Agencia de Control de Ar­mas y Explosivos de la Re­pública de Argentina, pa­ra sentar un precedente en la historia dominicana en materia de seguridad”, aseguró Vásquez Martí­nez.

El titular de Interior y Po­licía anunció que está ul­timando detalles, junto al acompañamiento de la comunidad internacional, para en los próximos días destruir, en un gran even­to, las armas de fuego que han sido recuperadas en esta estrategia integral.

“Hoy podemos decir que este proyecto piloto en Cristo Rey funcionó, aun en medio de la pande­mia y las limitaciones que ello representa, gracias a la confianza de los ciuda­danos que se integraron de forma entusiasta a es­te plan, y desde luego a la determinación y voluntad política del presidente Luis Abinader”, manifestó Vás­quez Martínez.

Señaló que los logros de Cristo Rey no sólo pueden ser medidos por la recolec­ción de las armas, las accio­nes sociales realizadas en todo el sector, sino que la integración de su liderazgo también ha sido vital para las conquistas que hoy ha­cen del sector un antes y un después.

Erradicación de delitos El predidente Luis Abina­der llegó a referirse al tema de los delitos, indicano que “esta estrategia no se centra tan sólo en prevenir la cri­minalidad o aplicar medios represivos contra los delin­cuentes, se trata de erra­dicar el delito. Es ahí don­de está la clave del éxito. Y aquí está el resultado”.

El jefe de Estado destacó que este es “uno de los ma­yores cambios que va a ex­perimentar la República Dominicana, la cual desea que sea un cambio irrever­sible, defendido por todos y todas”.

“Como siempre me han oído sostener, ningún go­bierno que aspire a un cre­cimiento real y verdade­ramente transformador puede renunciar a tener un país seguro y que no cuente con los máximos estándares de calidad en materia de seguridad ciu­dadana. Seguridad y liber­tad son dos conceptos a los que ningún gobierno de­mocrático puede renun­ciar”, precisó el presidente Luis Abinader.

En la actividad, realizada en el auditorio de la Policía Na­cional, fue presentado un audiovisual que resume los logros alcanzados por es­te proyecto piloto y que re­vela el antes y después que ha tenido Cristo Rey fruto de la estrategia integral, la cual ha tenido un impacto social en todos los órdenes de la populosa barriada de la capital.

Estuvieron presentes, el di­rector general de la Poli­cía, mayor general Edward Sánchez González; Antonio Cruz Jiminian; el padre Ro­gelio Cruz y el representan­te de juntas de vecinos.

METAS Seguridad Ciudadana Primera fase del Plan incluye retiro de las las armas ilegales de las ca­lles, enfrentar la violen­cia intrafamiliar y de gé­nero, reducir las muer­tes por accidentes de tránsito y prevenir los delitos.