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La República martes, 27 de abril de 2021

El entramado militar-religioso de Adán Cáceres manejó RD$3 mil millones

  • El entramado militar-religioso de Adán Cáceres manejó RD$3 mil millones
Redacción Digital
Santo Domingo, RD

La investigación de la “Operación Coral”, de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción, ha podido identificar factores comunes en lo que respecta a su autor central, Adán Cáceres, “en algunos casos por acción y en otros con una dinámica típica del autor mediato”.

Junto a Cáceres también fueron detenidos el coronel de la Policía Nacional, Rafael Núñez de Aza, exdirector financiero del CUSEP y del CESTUR; la asimilada de la Policía Nacional, la pastora Rossy May Guzmán Sánchez; el mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez; y los miembros de Policía Nacional Tanner Antonio Flete Guzmán y Erick Pereyra Núñez.

El documento señala que uno de los tentáculos militares y policiales de este entramado criminal cometía acciones  directas y en otras ocasiones su autor mediato, (el general Cáceres) aprovechando sus funciones, cercanía con el expresidente Medina, cometió una serie de acciones que se subsumen en tipos penales graves.

Indica que los imputados crearon un entramado militar-policial, societario y religioso como un mecanismo de utilizar y ocultar sus objetivos reales para granjearse una aceptación social a través de dadivas que no representaban cantidades de mayor importancia frente a los al menos tres mil millones que obtuvo el entramado.

Cómo operaban

Según la investigación de la Procuraduría, el entramado criminal tenía las siguientes características:

 -Utilizaron militares y policías que se prestaron para hacer millonarias transacciones sin justificación de la procedencia de los recursos, ya que realmente eran fondos detraídos del patrimonio púbico, a través de instituciones castrenses y otras organizaciones.

-Convirtieron dinero en una empresa disfrazada de asociación, que realizó ofertas millonarias típicas de una organización empresarial, pero con el objetivo de evadir la fiscalización de las sociedades comérciales, se le dio apariencia de una Organización no Gubernamental.

-Constituyeron un entramado societario dentro del período en el que el principal autor para el presente tentáculo del pulpo estaba en las entrañas del poder, por sus funciones y sus vínculos con el primer ejecutivo de la nación y tenían una absoluta impunidad para poder mover cientos de millones de pesos por medio de sociedades que recibían de oficiales y civiles sin solvencia económica justificada o razonable, transacciones millonarias.

-Crearon una empresa para adquirir bienes, pero que no presenta operaciones, porque su único objetivo era la adquisición y construcción de bienes para darles apariencia lícita a propiedades adquiridas productos de acciones delictivas.

-Utilizaron “organizaciones religiosas como escudo, en una maniobra propia del crimen organizado que busca disfrazar operaciones de lavado de activos millonarias, a través de objetivos nobles, manifestaciones que se repiten desde la Italia marcada por la mafia, como la Colombia golpeada por el narcotráfico y el México de hoy que libra una batalla contra el crimen organizado”.

-Distrajeron fondos del Estado a través de personas que figuraban en nóminas públicas sin trabajar y recibían un pago mensual a cambio de ser prestanombres, obtener una pequeña suma de dinero y devolver entre el 80 y el 90% de lo cobrado, cada mes para ser distribuido entre los miembros de la organización.

-Desviaron fondos que eran para gastos de operaciones de inteligencia, combustibles, distribuciones de raciones alimenticias y viáticos presentando gastos ficticios para estafar al Estado dominicano.

-Concertaron entre funcionarios para ejecutar medidas y operaciones contrarias a la ley.

-Falsificaron sellos de distintas instituciones públicas como la Contraloría General de la República para darle apariencia licita a las operaciones que buscaban distraer los fondos del Estado.

-Adquirieron decenas de bienes millonarios (casas, apartamentos, autos lujosos y de última generación, fincas, empresas, cuentas bancarias...) para colocar los activos distraídos del patrimonio público y hacerse titulares a través de personas físicas y jurídicas de cuantiosas fortunas.

-Poseen y utilizan de manera directa bienes que les permitían tener un estilo de vida propio del crimen organizado.

-Ocultaron, disimularon y encubrieron el origen ilícito de los fondos distraídos a través de una asociación de malhechores que realizó de manera sistemática, organizada y coordinada acciones y omisiones al más alto nivel y destruyeron y fabricaron evidencias con el objetivo de evitar que las investigaciones del Ministerio Público pudieran identificar la red criminal.

Los arrestados, de acuerdo a la acusación, son los responsables de constituirse “en una organización criminal que realizó cientos de operaciones ilícitas en el periodo comprendido entre agosto del 2012 a agosto del 2020”.