Listin Diario Logo
06 de mayo 2021, actualizado a las 10:56 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La República miércoles, 21 de abril de 2021

Abinader aboga por refuerzo en la unidad y la cooperación entre pueblos iberoamericanos

  • Abinader aboga por refuerzo en la unidad y la cooperación entre pueblos iberoamericanos

    El presidente Lusi Abinader durante su interveción en Andorra. 

Yadimir Crespo
Santo Domingo, RD

El presidente de la República, Luis Abinader, manifestó este miércoles que se debe desarrollar un nuevo paradigma multilateral para poder afrontar los retos que se presentan en los países iberoamericanos.

“Frente a la pandemia, la emergencia climática la transformación tecnológica y la necesidad de articular un nuevo paradigma para el estado de bienestar se requiere reforzar la unidad y la cooperación entre los pueblos iberoamericanos”, dijo el primer mandatario durante su intervención en la vigésima séptima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Andorra.

Asimismo, el presidente dominicano abordó varias de las medidas que ha aplicado el país para paliar los efectos de la pandemia por Covid-19, resaltando la ejecución del plan de vacunación, el cual describió como exitoso.

Además, igual que el jefe de Gobierno de Andorra, Xavier Espot, en la inauguración de la Cumbre, Abinader planteó un modelo de alianza para el desarrollo que fomente el multilateralismo.

“Es necesario caminar hacia un modelo de desarrollo que procure una distribución más justa de las grandes riquezas que hoy puede generar la humanidad, la protección de los derechos humanos y el medio ambiente, así como la actualización de las instituciones políticas democráticas a las nuevas tecnologías”, agregó el jefe de Estado Dominicano.

En esta ocasión la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno reúne a los mandatarios de los 22 países iberoamericanos para tratar la recuperación económica, el acceso a las vacunas y el efecto de la crisis sanitaria sobre los grupos más vulnerables.

En Andorra solo se encuentran los presidentes y jefes de Estado de la anfitriona Andorra, España y Portugal por cercanía geográfica, y Guatemala y República Dominicana, anterior y siguiente sede de la Cumbre; mientras que el resto de líderes se encuentra de forma semipresencial.

Luego de la intervención de los distintos líderes participantes de la cumbre, será el traspaso de la Secretaria Pro Tempore a República Dominicana, sede de la próxima Cumbre Iberoamericana.

 


A continuación el discurso íntegro: 

Estimados amigos, 

En estos momentos, nuestra región y el mundo enfrentan grandes retos que solo pueden ser abordados desde un multilateralismo renovado. En efecto, frente a la pandemia, la emergencia climática, la transformación tecnológica y la necesidad de articular un nuevo paradigma para el Estado de bienestar, se requiere reforzar la unidad y la cooperación entre los pueblos iberoamericanos. 

El gobierno dominicano, al igual que el de otros países, ha hecho ingentes esfuerzos para paliar los efectos de esta crisis sanitaria y económica, destinando cuantiosos fondos hacia los sectores más afectados de la población, para que no quedaran desprotegidos por la merma de ingresos. Pero, además, hemos hecho un despliegue de recursos sanitarios para frenar el incremento del contagio, y hemos iniciado, exitosamente, el proceso de vacunación.

Previo a la pandemia, sin embargo, en Iberoamérica se evidenciaba una crisis del regionalismo en la parálisis de los mecanismos de integración y en la disgregación que mostraban nuestros países en los foros multilaterales.

En este período, así mismo, se notaba un cierto estancamiento económico, especialmente en América Latina y el Caribe que registró, en el período 2014-2019, el menor crecimiento desde la década de los cincuenta.

Estimados colegas, estos son datos muy preocupantes que nos obligan a redoblar los esfuerzos por la integración regional y el fortalecimiento del multilateralismo.

Para lograr esto, urge una reorientación en las prioridades del gasto público y en la forma que gobernamos nuestras sociedades. Es necesario caminar hacia un modelo de desarrollo que procure una distribución más justa de las grandes riquezas que hoy puede generar la humanidad, la protección de los derechos humanos y el medio ambiente, así como la actualización de las instituciones políticas democráticas a las nuevas tecnologías.

Este nuevo paradigma debe estar orientado hacia la protección de la democracia y los derechos humanos, sobre todo, frente a los riesgos que representan la desigualdad y las crisis, que como la actual, generan gran estrés en la gobernabilidad democrática.

Como ha señalado la CEPAL: «Para hacer frente a la crisis sanitaria, se necesitarán pactos políticos y sociales que se construyan con la participación de una amplia variedad de actores, que permitan universalizar la protección social y la salud…».

La universalidad de la enfermedad y de la crisis, han fortalecido la interconexión en el mundo. La diversidad, la equidad, la solidaridad son principios que se permean con más intensidad dentro de un tejido social más complejo, diverso y global. 

El sentimiento de vulnerabilidad, que de pronto descubrimos por el virus, nos hace más evidente nuestra responsabilidad con el planeta, y nos debe llevar a tomar decisiones para revertir la trayectoria que hasta ahora llevamos. 

Sin embargo, y a pesar de la necesidad de una renovada visión multilateral, en el proceso de distribución de las vacunas contra el Covid-19, hemos observado que los países más ricos han adoptado políticas de acaparamiento que niegan, de una manera lamentable e injusta, el acceso a las mismas de los países de bajos y medianos ingresos, en contradicción con toda noción de solidaridad humana. 

Que quede bien claro. No estamos abogando por ayuda humanitaria o por fondos de beneficencia. Lo que estamos planteando es una alianza para el desarrollo que nos permita transitar como región a un nuevo modelo productivo y redistributivo.

No puedo terminar esta intervención sin referirme al sector turismo, que ha sido, para nosotros y otros países, un motor del crecimiento económico durante décadas. Este importante sector está muy afectado por la crisis sanitaria, y más allá de esta coyuntura, en el Caribe, ya se sienten los efectos provocados por el cambio climático en la medida que la degradación de los ecosistemas marinos y el aumento del nivel del mar destruyen nuestras costas. 

Amigos, el mundo ha llegado a un punto de inflexión, que obliga a plantearnos otro modelo de desarrollo, justo, verde y sostenible. Triunfaremos juntos o fracasaremos separados, la decisión es solo nuestra. Muchas gracias.

 


Más en La República