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Monte Grande: La historia de una larga espera y promesas incumplidas

Ashley Ann PresinalSanto Domingo, RD

“Una mano que Dios meta para la región Sur, es la esperanza, es lo único que nosotros ansiamos que ya se termine para poner tener una agricultura en condiciones”, así describe Mario Báez, un productor de plátano de la zona, el lento proceso que se ha visto con la presa de Monte Grande.

“El Metro del Sur”, como también la llaman los habitantes de la región, es una obra “clave” para garantizar el desarrollo y la dinamización de las provincias Bahoruco, Barahona, Pedernales e Independencia, por lo que su paralización por más de una década ha recepercutido de forma negativa en las condiciones de vida de sus pobladores.

Casi 12 años y dos gestiones de Gobierno no han sido suficientes para terminar la construcción de la presa, a pesar de que ha sido tildada por varios presidentes como una obra “prioritaria” para el país y se le ha asignado múltiples fechas de finalización.

“La presa viene a resolver todos los problemas que estamos esperando, si nos paran esa presa que es la esperanza de nosotros vamos a vivir 100 años más de atraso”, se lamentó Mario mientras le contaba a LISTÍN DIARIO todas las vicisitudes que tienen que pasar los habitantes de la zona al momento de “buscar agua” para subsistir.

Las “tremendas” sequías que amenazan las cosechas durante los primeros meses del año, los “robos de agua” y las inundaciones constantes cuando sobreviene la temporada ciclónica son algunos de los males que achacan a las comunidades.

“Ahora mismo nos estamos mirando uno al otro esperando que llegue la noche para ver quién va a regar para robarle el agua porque no da, y ahí es que vienen los problemas (…) No queremos esa vida”, expresó Mario.

Por otro lado, Víctor José Ramírez, quien recientemente sembró coco y plátano en los suelos del Sur, señaló que “quien en realidad se aprovecha un poco del agua es el que está justo al lado del río (Yaque del Sur), pero el que está un poco más lejos del río empieza a tener problemas”.

El pasado 7 de febrero el presidente de la República, Luis Abinader, prometió al país que la Presa de Monte Grande estaría lista para el 16 de agosto del 2022 y reiteró que él asumió el compromiso de terminar la construcción de la obra.

Sin embargo, Mario, quien también es encargado de la zona de agricultura de Vicente Noble en la provincia de Barahona, advirtió que en estos momentos “la presa está parada”.

“Yo voy constantemente para ver cómo van los trabajos de la presa, ahora mismo está parada, todo está parado por problemas de recursos y auditorías que se están haciendo”, indicó.

El “primer picazo” de Leonel Fernández

El Proyecto Múltiple Monte Grande, que comprende la construcción de la Presa de Monte Grande y la rehabilitación y la complementación de la Presa de Sabana Yegua, vio sus inicios el 20 de julio de 2009 con la firma del contrato entre el Gobierno, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), la empresa brasileña Andrade Gutiérrez y la compañía dominicana Servinca.

Casi un año más tarde, el 28 de julio de 2010, el expresidente de la República Leonel Fernández dio el “primer picazo” del proyecto en el malecón de Barahona y aseguró que desde ese momento iniciarían los trabajos de construcción de la obra.

El entonces director del Indrhi, Frank Rodríguez, aseguró que el proyecto beneficiaría a 542,233 personas en 53 comunidades de la zona de influencia del plan, y que evitaría las inundaciones por el río Yaque del Sur en temporada ciclónica.

El proyecto previó contribuir con el impulso de las industrias turística, de la construcción, de la agricultura y de la agropecuaria en Barahona, Pedernales, Independencia, Bahoruco y San Juan.

El Proyecto Múltiple Monte Grande posee cinco componentes, de los cuales ninguno fue ejecutado durante la segunda gestión de Fernández.

La reparación de la presa de Sabana Yegua en San juan de la Maguana; la evaluación del impacto ambiental y el estudio de presupuesto del proyecto de la presa; la construcción de la Presa de Monte Grande y sus canales en ambos lados; la edificación de 400 viviendas en el “Centro Poblado” para la reubicación de los desalojados y la construcción de dos Centrales Hidroeléctricas son los elementos que integran el ambicioso proyecto.

Sin embargo, ciertas dificultades por parte de la empresa constructora y las entidades crediticias internacionales dificultaron su puesta en marcha como se tenía estipulado.

La arrancada de Danilo Medina El primer componente del proyecto, la rehabilitación y complementación de la presa Sabana Yegua, lo inició y culminó el entonces mandatario Danilo Medina con una inversión de US$89 millones.

El tiempo que se tomó el expresidente en entregar la presa rehabilitada luego de la destrucción provocada por el paso de los huracanes David (1979) y George (1998) fueron tres años, de 2013 a 2016.

Además de la reconstrucción de las partes afectadas, el muro de la presa fue recrecido en seis metros de altura y se construyó un nuevo vertedero de servicio y un vertedero auxiliar para ampliar la seguridad de la represa.

Pero dejar inaugurados los primeros trabajos del proyecto no fue tan sencillo, la falta de recursos económicos amenazaba constantemente con paralizar la obra.

Los trabajos fueron retomados el 3 de abril de 2013 cuando el Gobierno pidió un préstamo puente del Banco de Reservas por un valor de US$40 millones a través del Indrhi, mientras el Congreso Nacional aprobaba un crédito internacional.

No obstante, la construcción se paralizó nuevamente en virtud de que el empréstito convenido el 25 de junio de 2013 con el Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES) fue suspendido por escándalos de corrupción y sobornos provenientes de la operación “Lava Jato” en Brasil.

El banco bloqueó el desembolso de US$5.700 millones para unos 25 proyectos de infraestructura en el exterior de las compañías Odebrecht, Andrade Gutiérrez, Camargo Correa, Queiroz Galvão y OAS, las dos primeras con proyectos en República Dominicana.

Posteriormente la continuación del proyecto se retomó gracias a otro préstamo puente otorgado por el Banco de Reservas por un total de US$30 millones mientras se buscaba otra fuente de financiamiento ante el Congreso Nacional.

Finalmente, la inauguración de la primera fase del proyecto en noviembre de 2016 marcó el inicio de la tercera fase: la construcción de la Presa de Monte Grande y sus canales en los lados derecho e izquierdo.

Nueve años después inicia Monte Grande La nueva fuente de financiamiento internacional que iba a darle “esperanzas” a la región resultó ser el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), quien se comprometió a otorgar US$249.6 millones, a una tasa de 2.5% en un período de 15 años para ejecutar el proyecto.

Esto se hizo efectivo el 17 de febrero de 2018, casi nueve años después de haber firmado el contrato inicial, momento en que el expresidente Medina se comprometió a entregar la obra antes de agosto de 2020.

El Presupuesto de ese año incluyó entre los financiamientos por desembolsar un total de D$12,521,376,164 para Monte Grande, de los cuales el Gobierno planeó ejecutar RD$2,508.5 millones.

Sin embargo, a pesar de que aparentemente la obra contaba con suficientes recursos económicos el proyecto seguía presentando retrasos.

El 3 de febrero de 2019 el exmandatario recorrió las instalaciones del proyecto y le reprochó públicamente al entonces director del Indrhi, Olgo Fernández, por la tardanza en la construcción de la presa.

Monte Grande en manos de Abinader El 7 de febrero de 2021 el presidente Abinader anunció que la presa de Monte Grande estará lista el 16 de agosto del 2022 y señaló que la obra tiene un 51% de su estructura en construcción.

Olmedo Caba, actual director del Indrhi, respaldó las afirmaciones del mandatario y dijo que la presa estaría lista a finales de 2022 “si las condiciones climáticas y económicas lo permiten”.

Luego, el pasado 20 de enero el funcionario advirtió que en vez de US$249.8 millones la presa requerirá de casi US$500 millones para ser finalizada con sus obras complementarias, por lo que “hay que buscar recursos”.

Caba informó que del financiamiento para la presa se han ejecutado alrededor de US$150 millones y que el proyecto lleva un nivel de desarrollo de entre 55 y 60%.

¿Hay o no recursos para Monte Grande? En un artículo publicado por LISTÍN DIARIO el pasado 12 de abril, el consorcio encargado de la obra declaró que el proyecto “sigue en pie” y que cuentan con suficientes recursos económicos.

“Cumplimos con las actividades previstas en el cronograma, incluyendo las movilizaciones necesarias para iniciar a partir de julio los dobles turnos de trabajo (…) nos permitirán cumplir la fecha de conclusión y entrega de este proyecto para agosto del 2022”, se lee en el artículo.

La esperanza puesta en Abinader Mario Báez hizo un llamado al presidente Abinader para que se “acuerde que en el Sur vive gente” y cumpla con lo que prometió.

“La vida de nosotros es la Presa de Monte Grande. Esperamos que él cumpla con nosotros y que nos dé ese regalo, sería un regalo de por vida y se lo vamos a agradecer inmensamente”, expresó en una llamada telefónica.

Por otro lado, Víctor Ramírez dudó si realmente la obra será concluida en la fecha establecida dado el “historial” del proyecto.

“Pero debido al historial uno no sabe si en realidad se pueda porque es la misma firma constructora, entonces de repente pueden detenerse los trabajos por x o por y”, señaló.

Víctor manifestó que “quizás no sea en agosto del año que viene (la conclusión de la represa), pero no creo que sea mucho después de eso.

De acuerdo con la página web del Indrhi, el objetivo del Proyecto Múltiple Monte Grande es regular las avenidas del Río Yaque del Sur y proveer para la región un sistema tratamiento y abastecimiento de agua potable, así como proporcionar un sistema de protección de inundaciones para la gran área de influencia del proyecto.

Otros de los objetivos son lograr una eficiente distribución de irrigación, además de la generación de energía eléctrica y otros usos del embalse como son la pesca y el turismo ecológico.

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