Ciudad

Conflicto en el control del Corredor Núñez de Cáceres

La convergencia de los autobuses de Omsa y los del corredor de la Núñez ha generado dificultad entre los vecinos de Los Ríos. RAÚL ASENCIO

PAUL MATHIASENSanto Domingo, RD

Más allá del benepláci­to que mostraron los ciu­dadanos, y algunos cho­feres, por el inicio del funcionamiento del Co­rredor Núñez de Cáceres (CNC), el punto de ori­gen donde nace la ruta muestra un conflicto de tránsito aún por resolver para las autoridades.

La ruta, si bien es cier­to tiene solo dos días, pero la planificación, al menos desde su punto inicial en el sector Los Ríos, muestra deficiencias ante la conver­gencia entre los autobuses del CNC, los de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y en tránsito en general.

El CNC viene como una alternativa para el trans­porte y sustituirá a los ca­rros concho que usual­mente transitaban la ruta Núñez de Cáceres, pero el problema con es­ta nueva modalidad del transporte público no ra­dica en esta vía, si no en la avenida Coronel Juan María Lora Fernández.

En esta avenida se da una convergencia entre autobuses del CNC y de la OMSA, específicamente en la parada de Los Ríos, don­de un equipo de Listín Dia­rio pudo observar un cons­tante conflicto vial ante la falta de espacios.

La avenida Coronel Juan María Lora Fernán­dez, donde coinciden los vehículos de ambas enti­dades, unos que finalizan su ruta y otras que la ini­cian, es una calle de so­lo dos carriles, y uno de ellos, en el tramo don­de está la parada inicial, tiende a estar ocupado por los autobuses par­queados, que oscilan en­tre tres a seis estacionados simultáneamente.

Por lo que sólo está ha­bilitado uno de los dos carriles para que el res­to de los vehículos pue­dan transitar.

Retorno y taponamiento Pero este no es el único problema, ya que al llegar los autobuses del CNC de su recorrido, estos tienen que intentar dar la vuelta para colocarse en la otra vía y reiniciar su trayecto­ria, una acción que requie­re cierta destreza de los choferes, ya que la estre­chez de la zona no se pres­ta para una un retorno lim­pio, sin entorpecer tráfico.

Para esto, los autobu­ses deben doblar en la ca­lle Paseo del Yaque, don­de diariamente decenas de personas parquean sus ve­hículos para ir a consultas en el Hospital Diabético, lo que aumenta el grado de dificultad, con el agregado de que los ahora choferes de los autobuses maneja­ban automóviles de cua­tro puertas hasta hace tres días atrás.

Según comentaron va­rios trabajadores del hos­pital, desde de la con­fección del CNC, y su posterior inauguración, los autobuses “la han te­nido difícil” para dar la vuelta ante los vehículos parqueados en ambos la­dos de la estrecha calle.

Durante un recorrido realizado ayer por un equi­po de este medio, se obser­vó algo peculiar: cómo una especie de “parqueador”, ayudaba a los conducto­res de autobuses del CNC a poder dar la vuelta, sin im­pactar con los otros vehí­culos, pero a su vez gene­rando una obstrucción en el tránsito. La curiosa esce­na muestra a un hombre, con una especie de papel blanco en la mano, agitan­do el brazo y gritando pa­ra que los autobuses den marcha atrás, giren el vo­lante y puedan dar la vuel­ta. Pero otros optaron por tomar otra alternativa.

Denuncia Esa otra alternativa con­sistía en subir la calle Ya­guajal hacia una zona re­sidencial donde lo que predominan son casas que aparentan ser de personas provenientes un alto estra­to social. Allí, una residen­te, que prefirió mantener el anonimato, denunció que los autobuses han “in­vadido” la paz de la zona.

Según la mujer, la ma­ñana siguiente a la inau­guración del CNC, los au­tobuses estaban todos parqueados en la calle contigua a su residencia, por lo que llamó a su ve­cino, el empresario trans­portista y senador Antonio Marte.

“Yo de una vez llamé a Antonio, que vive en este sector y le dije que me qui­tara esos autobuses o iba a llamar a la prensa, a lo que me respondió ‘Ay no, no me llames a la prensa, por favor’ y al rato vino un dirigente de Conatra (Con­federación Nacional de Or­ganizaciones del Transpor­te) prometiéndome que en una hora se los llevarían”, aduce la mujer.

Los autobuses del CNC también han llamado la atención de otro de los lí­deres transportistas, Juan Hubieres, quien se opu­so la tarde de este jueves a la puesta en operación del Corredor de la Núñez de Cáceres.