Listin Diario Logo
23 de septiembre 2021, actualizado a las 05:28 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La República jueves, 17 de diciembre de 2020

RESUMEN DEL AÑO 2020

El Covid-19 incrementó la vulnerabilidad de niños y niñas

Unos 15,188 menores de 20 años se han contagiado de coronavirus en República Dominicana.

  • El Covid-19 incrementó la vulnerabilidad de niños y niñas
  • El Covid-19 incrementó la vulnerabilidad de niños y niñas
  • El Covid-19 incrementó la vulnerabilidad de niños y niñas
  • El Covid-19 incrementó la vulnerabilidad de niños y niñas
  • El Covid-19 incrementó la vulnerabilidad de niños y niñas
Yaniris López
yaniris.lópez©listindiario.com
Santo Domingo

Los niños y las niñas fueron los primeros en ser descartados de los grupos de riesgo de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, cuyo primer caso en República Dominicana fue confirmado el primero de marzo de este año.

El Covid-19 es menos frecuente y agresivo en ellos, informaban al inicio de la pandemia los organismos de salud internacionales.

Hasta que el 16 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) comunicó que “los niños se pueden contagiar y pueden infectar”.

“Algunos son asintomáticos. Sabemos que suelen tener síntomas leves, pero hemos visto niños morir por coronavirus. Es importante que tratemos a los niños como población de riesgo”, advirtió María VanKerkhove, especialista de la OMS.

Tres días después, el país iniciaba el estado de emergencia a causa de la enfermedad.
La lluvia de recomendaciones para quedarse en casa que siguieron a los primeros casos, al margen del tema de salud, fueron también para los más pequeños del hogar: juegos y actividades lúdicas, clases virtuales, tiempo de calidad en familia, lectura...  

Psicólogos, pediatras y psiquiatras aprovecharon los medios de comunicación y las redes sociales y ofrecieron consejos para que los posibles traumas emocionales generados por la pandemia les afectara lo menos posible.  

Salvo el malestar causado por el confinamiento obligatorio, no se generaron malas expectativas para los infantes.

Todo cambió a partir de mayo, cuando el Ministerio de Salud Pública (MSP) informó que ocho menores de 19 años habían fallecido por esta enfermedad. Las alertas y los cuidados se intensificaron y niños y niñas se incluyeron en los grupos de riesgo junto a los trabajadores de la salud, envejecientes y embarazadas.   

El presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría (SDP), Marcos Díaz Guillén, explicaba que si bien el Covid-19 se muestra con menos frecuencia y agresividad en los infantes, y que los síntomas suelen limitarse a fiebre y dificultades respiratorias, esto no impedía que los niños puedan ser un vector de contagio en las familias y colegios.  

Salud Pública comenzó a promover las guías y recomendaciones para pediatras y el personal de salud que atiende a niños y niñas que había publicado al inicio de la pandemia y el Servicio Nacional de Salud (SNS) inició acciones para garantizar la continuidad de los servicios esenciales de atención a embarazadas y niños menores de cinco años.

Para julio, el entonces ministro de Salud Pública, Rafael Sánchez Cárdenas, actualizaba que se habían registrado 260 casos de coronavirus en niños menores de un año y que 11 habían fallecido a causa de la enfermedad.  

Al 13 de diciembre, el boletín especial 270 de Salud Pública reporta que 15, 188 menores de 20 años se han contagiado de coronavirus.


NUEVA REALIDAD

En octubre, los resultados de la segunda encuesta Red Actúa sobre el impacto socioeconómico del Covid-19, realizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en República Dominicana, reveló que el 11.9% de los niños y las niñas menores de 5 años no pudieron recibir sus vacunas durante la pandemia.

La nueva realidad impuesta por el coronavirus, de acuerdo a un comunicado publicado por la organización no gubernamental Save The Children República Dominicana, podría también contribuir al aumento del matrimonio infantil en el país, “donde según estadísticas el 27.5% de las niñas y adolescentes están casadas o en unión libre, siendo esta la tasa más alta de la región en el Caribe y Latinoamérica”.   

Otra alerta sobre el incremento de la vulnerabilidad de los menores durante la crisis la hizo el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en noviembre a través del informe “Violencia contra niñas, niños y adolescentes en tiempos de COVID-19”.

“La actual crisis ha exacerbado los factores de riesgo y deteriorado los factores de protección de manera que, en las condiciones actuales, las niñas, niños y adolescentes de la región están más expuestos que nunca a ser víctimas de violencia física o psicológica grave (como, por ejemplo, el uso del castigo físico y humillante como práctica de crianza), negligencia, violencia sexual y violencia en línea”, considera la organización.

¿QUÉ PIENSAN ELLOS?
Y los niños y las niñas, ¿cómo dicen ellos que les afectó y les afecta la pandemia? ¿Qué añoran de su estilo de vida anterior al Covid-19? ¿Cómo  imaginan el futuro?
Tal y como ocurre con los adultos, muchas de sus percepciones están permeadas por las creencias y situaciones sociales que les ha tocado vivir antes y durante el confinamiento. 
Mientras para Joshua (12), las clases virtuales han transcurrido sin contratiempos y de hecho las disfruta más que las presenciales, Luis Daniel (10) asegura que lo más triste de la pandemia es que dejó de asistir a la escuela.

Pese a su corta edad, varios niños y adolescentes consultados por Listín Diario abordaron, desde sus ingenuos y a veces divertidos puntos de vista, los temas más  apremiantes que ha dejado la pandemia: muerte, dolor, cambio, amor familiar y respeto a la naturaleza. La vida les cambió de golpe y todavía les cuesta entender claramente la causa y cómo esta afectará su futuro.

El Covid-19 visto por niños, niñas y adolescentes

“Mi abuelo falleció a los dos meses de la pandemia. Yo no recuerdo que algo me doliera tanto. Me explico: no sabía que se pudiera sentir un dolor tan grande. Fue la primera vez que se moría alguien de mi familia, mi primera experiencia con la muerte, supongo. Todos los días pienso en él”. Laura María, 13

“Como tú sabes, los chinos se comen los murciélagos. Los murciélagos entraron a una cueva donde estaba el coronavirus. Cuando los murciélagos salieron, los chinos se los comieron y después el virus ser fue regando por todos los países y el mundo. Lo que tenemos que hacer, entonces, es no comer animales raros”. Emely, 8 años

“Extraño mucho ir al cine y pasear por (un centro comercial). Y no me gusta estar tanto tiempo en la casa. Pero lo malo del virus es la mascarilla que hay que ponerse”. Iker, 9  

“Mi papá dice que el virus se quedará, que no va a desaparecer, y que tenemos que vivir con eso, saludar menos, lavarnos las manos a cada rato y no salir tanto. Yo le digo que eso va a ser difícil porque  cuanto tú ves a alguien que quieres lo primero que haces es tirártele encima. Lavarse las manos está bien, pero yo espero que podamos seguir paseando mucho”. Lucía, 11

“¿Te digo la verdad? Me gustan más las clases ahora, sin ir al colegio, porque antes se perdía mucho tiempo; mis compañeros de clases molestaban mucho, no obedecían a los profesores y todo era un relajo. Ahora nos dan pocas horas; pero de verdad, verdad para mí que las aprovechamos más”. Joshua, 12

¿Lo peor del coronavirus para ti, Sandy? “Estar tranca’o, y que no me celebraron el cumpleaños ni me dejan ir a la cancha”. ¿Y lo mejor? “Que mi mamá está trabajando en la casa”. Sandy, 9

“No sabía que leer podía ser tan divertido. Al principio me puse en eso porque si no leía no me dejaban jugar con el celular, pero ahora lo hago porque me gusta. Ayer leí, en un solo día, ‘Dromedáriux: La batalla del armario’” (obra de 78 páginas del escritor dominicano Pedro Antonio Valdez). Matías, 11

“A mí me dio el coronavirus. Bueno, mi mamá dice que me dio el virus. Yo le decía que no, que era gripe. Ahora estoy bien”. Rosairis, 10 

DE INTERÉS

Encierro. Según Unicef, el 99% de los niños del mundo vive con algún tipo de restricción del movimiento relacionada con la pandemia.

Retroceso.  Estudios de la OMS y Unicef señalan que el Covid-19 podría anular décadas de progresos para poner fin a las muertes infantiles prevenibles. Explican que los servicios de salud para tratar o prevenirlas implementados en los últimos años, como los partos prematuros, la neumonía, la diarrea, la malaria y las vacunas han salvado la vida de millones de niños. 

“Sin embargo, muchos servicios de salud infantil y materna, como los reconocimientos médicos, las vacunas y la atención prenatal y posnatal, han sido interrumpidos en todo el mundo debido a la limitación de los recursos y a la aprensión general a la hora de hacer uso de los servicios de salud por miedo a contagiarse con la Covid-19”, informaron en septiembre en un comunicado. 

Consejo. Una de las recomendaciones que da Salud Pública a padres y tutores es limitar la sobreexposición de los niños, niñas y adolescentes “a información sobre coronavirus por las redes sociales que no provenga de fuentes de información de calidad y/o que les pueda generar temor a la familia”.