DESAYUNO DEL LISTÍN

República Dominicana puede acceder a financiamientos del Fondo Verde del clima

Milagros De Camps, viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente. ©José Alberto Maldonado

Milagros De Camps, viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente. ©José Alberto Maldonado

El cambio climático se ha convertido en un elemento que unifica a toda la humanidad en el tema ambiental y esta atención brinda la posibilidad de cooperación a través de fondos de financiamiento.

República Dominicana se está preparando, por ejemplo, para aplicar al Fondo Verde del Clima, el fondo de financiamiento más grande del mundo creado por Naciones Unidas para financiar la mitigación y adaptación al cambio climático. “Es un fondo que se creó hace aproximadamente cinco años y tiene 10,000 millones de dólares para invertir en países en desarrollo. Tiene unos ciertos lineamientos y criterios de inversión y tiene varios instrumentos, entre ellos subvenciones, préstamos en muy baja concesionalidad y pagos por resultados”, explica Milagros De Camps en el Desayuno del Listín Diario. La viceminista de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente destaca que el país no tenía definidas las prioridades, ni alineadas estas prioridades a las oportunidades de inversión del Fondo Verde del Clima, pero esto ya se está definiendo en el documento “programa país” para acceder a los fondos. “Estamos trabajando en los proyectos que van a ser prioritarios en estos cuatro años de gestión para determinar dónde va a ir la inversión del país, porque tenemos urgencias en temas ambientales en todas las áreas pero algunos temas son más urgentes que otros, como el del Ozama, por ejemplo; entonces estamos identificando cuáles son las prioridades y alineándolas a las prioridades del Fondo Verde para financiar proyectos en estos cuatro años”. De Camps explica que estos fondos se obtienen de gobiernos de países desarrollados que tienen la obligación, por ser signatarios del Acuerdo de París, de financiar la acción climática al tener la mayor responsabilidad de contaminación causados por sus procesos de industrialización.