La República

REPORTAJE

Madres de Invivienda protagonistas en la búsqueda y captura del violador en serie

El Tribunal de Atención Permanante de la provincia Santo Domingo no pudo conocer la medida de coerción contra el “violador en serie”. /VÍCTOR RAMÍREZ

Rogers EligioSanto Domingo, RD

En Invivienda ya se duerme con tranquilidad. Fueron tres meses de zozobra los vividos por niñas y madres ante las agresiones sexuales sufridas de Maidel Román Jiménez(Deito), de 31 años, quien guarda prisión bajo acusaciones de violaciones y robos.

Según las madres de las menores, alrededor de veinte mujeres tuvieron encuentros con el presunto violador y atracador. Su modo de obrar era acechar a las féminas durante el día, para robar sus pertenencias, y en algunos casos “toquetearlas” bajo amenazas de violación.

La captura de “Deito”, de acuerdo a versiones recogidas en el sector, de Santo Domingo Este, fue un esfuerzo de diez madres que, con sus “propios recursos”, buscaron evidencias acusatorias y dieron la voz de alerta a las autoridades.

Sin embargo, aunque el hombre ya está en prisión, una de las madres, un poco molesta, destacó que al poner su querella no le dijeron nada, y que el caso tuvo mayor atención porque hicieron una marcha para denunciar los hechos.

“Cuando yo fui no me hicieron caso, me dijeron que es un individuo que al tener mascarilla no se reconoce, no se tiene nombre y es un proceso lento. No buscaron la evidencia, no se quedaron con los videos, no hicieron nada”, explicó la mujer quien prefirió mantener el anonimato.

La impotencia de esta madre sigue viva porque, dijo, muchos casos se pudieron evitar.

“Si me hubieran hecho caso desde la primera vez no hubieran habido tantas víctimas como ahora. Si hubieran puesto aunque sea una vigilancia de alguien, un policía y no hicieron nada, el expediente se quedó archivado hasta que salió todo a la luz”, denunció.

Cómo buscaron las evidencias

De acuerdo con madres de Invivienda, todas se unieron para solicitar las grabaciones de cámaras de seguridad de los lugares donde atacó el violador y tomar cartas en el asunto.

“Las madres nos unimos y buscamos todos los videos en los sitios. Mi amiga buscó todo y agarró y se quedó con todo para entregarlo a la Policía. El de mi hija, el de parte de su hija y otras niñas más lo que pudimos recopilar”, aseguró la mujer.

Mientras que otra de las madres, quien dijo fue a la Policía por un caso de su hija, también expresó no sentía que la investigación marchaba porque las autoridades no les dieron respuestas alentadoras al principio.

Resaltó que ocasiones le decían que, “hay investigaciones que a veces duran años”. “Y yo les decía, pero también duran días, porque cuánta gente grande han atacado y de una vez encuentran al responsable”.

Víctimas

Uno de los casos más impactantes de agresión provocados presuntamente por “Deito”, fue el de dos hermanas que se dirigían a su hogar en plena tarde por un callejón que une a dos edificios.

El violador, vestido de motoconchista, las interceptó de una manera fría y tranquila.

Cuando las abordó, las amenazó con pistola en mano para llevarlas a un rincón angosto ubicado fuera de la vista de las cámaras que poseen todos los apartamentos de Invivienda, la mayor sufrió la agresión sexual al defender a su hermana menor.

Otro caso fue el de una adolescente embarazada de 16 años que sufrió un intento de violación en el tercer piso del edifico donde vive su abuela.

Al ser entrevistada por un equipo de Listín Diario una vecina de la abuela de la joven expresó: “Ella fue para casa de su abuela en el cuarto piso y la atacó en el tercer piso, como que él era dueño de ella, le sacó una pistola, la amenazó y la intimidó, feamente hizo lo que quiso”.

Los gritos de la menor de 16 fueron la voz de alerta que escuchó su abuela que fue a auxiliarla y evitó que se consumiera el hecho.

“Nos asustamos, los nervios la atacaron con su embarazo la llevamos al hospital.

Él vino como que a traer dinero. Los vecinos de abajo pensaron que era a traerle dinero a alguien, gracias a Dios la niña explotó y la abuela se dio cuenta de la situación”, expresó la vecina.

“Gracias a dios ella y él bebé están bien”, agregó la madre de esta joven, que informó además, que a su hija no se le ofreció ninguna ayuda psicológica de parte de las autoridades.

Sin embargo, señaló que ella la llevó a un especialista.

“Gracias a Dios por su embarazo lo ha superado un poco, aunque a veces llora de noche porque todavía se siente mal, cuando uno fue a identificarlo ella lloró cuando vio las cosas que él uso cuando la atacó”, manifestó la mujer.

Cómo lo identificaron

Todas las niñas identificaron al presunto violador porque le faltaban tres dedos de la mano y por la ropa que llevaba puesta. Según una de las madres, la familia del acusado dice que, “el roba y que vende droga pero que no lo culpen de violador”.

DATOS Inseguridad en Invivienda

Los vecinos del sector concuerdan en que desde que inició la pandemia del coronavirus, las áreas comunes de los edificios están muy despejadas y dan paso a los extraños para ingresar a los edificios.

“Todo el mundo está con sus puertas cerradas por lo cual fue difícil que se encontraran con el delincuente. La mayoría de los edificios no tiene puerta y como él andaba con chaleco de motoconcho la gente pensaba que era motoconchista”, expresó una de las madres.

Precisamente este traje que usaba también afectó a los motoconchistas del sector, porque aseguran que disminuyeron sus pasajeros tras los videos que identificaban al violador con un motor negro, mascarilla y casco.

“Todo el mundo nos corre donde quiera que uno dobla, toda la gente se manda, cuando viene a ver una de mujeres se manda pensando que uno es ese tipo y fácilmente el que está cerca le da un golpe a uno pensando que es verdad”, relató un conductor.

Alejandro Montilla, residente del sector por 27 años, informó que “hay una inseguridad muy grande, la gente tiene temor de cruzar de noche, y si esas violaciones se estaban dando en el día imagínense en la noche”.

Los residentes del sector solicitan la iluminación de todos los parqueos y callejones para evitar que sucedan más hechos de este tipo en la zona.