Listin Diario Logo
04 de diciembre 2020, actualizado a las 12:02 a. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La República sábado, 24 de octubre de 2020

DESALOJO EN LAS AMÉRICAS

¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?

Es un área protegida frágil que registra las más importantes cavernas de Santo Domingo Este, explica el geólogo Osiris de León. La cartografía espeleológica hecha en el 2002 evidenció tres kilómetros de galerías de cavernas de gran valor arqueológico, geológico, hidrogeológico y cultural.

  • ¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?

    El geólogo Osiris de León, al centro con casco naranja, dirigió en 2002 un estudio geofísico sobre las cavernas del Gran Parque de Las Américas. ©Cortesía Osiris de León

  • ¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?
  • ¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?
  • ¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?
  • ¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?
  • ¿Por qué no se debe construir en Los Farallones?
Yaniris López
yaniris.lópez©listindiario.com
Santo Domingo

El Gran Parque de Las Américas fue creado mediante el decreto 207-02 del 20 de marzo del 2002 junto a los parques urbanos Mirador Oeste, Mirador Manantiales del Norte, Mirador Manantiales del Cachón de la Rubia, Parque Nacional Humedales del Ozama y la ampliación del Parque Nacional Mirador del Norte.

Su polígono, a la altura del kilómetro 18 de la autopista Las Américas, cubre una superficie de aproximadamente 3.34 kilómetros cuadrados.

Mejor conocido como Los Farallones, forma parte del cinturón verde del Gran Santo Domingo y por tratarse de un área protegida está prohibida la construcción de infraestructuras al margen de las que, con vocación ecológica, estipulen las autoridades.

Las familias que desde junio pasado ocupaban el lugar y fueron desalojadas esta semana por las autoridades de Medio Ambiente indicaron a Listín Diario que ignoraban que el área se tratara de un espacio protegido.

Según el decreto que lo creó, este parque urbano está destinado al rescate, valorización y puesta en uso “de los múltiples recursos y valores arqueológicos, espeleológicos, culturales e históricos contenidos en las cavernas, terrazas y farallones ubicadas o que atraviesan este tramo del Cinturón Verde de la Ciudad de Santo Domingo”.  

También a proteger las especies nativas y endémicas de la flora costera y la fauna especializada que lo habitan.

Sin embargo, ya sea con fines didácticos o recreativos, el valor ecológico del parque es poco conocido por la población y el lugar no es visto como atractivo turístico.

¿Por qué no se debe construir aquí y por qué fueron desalojadas las familias?

El desalojo “se hizo en cumplimiento del artículo 175 de la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, que establece que quien produzca alteraciones, daños o perjuicios dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y quien corte o destruya árboles en áreas forestales de protección y en zonas frágiles, incurre en delitos contra el medio ambiente y los recursos naturales”, explica el geólogo Osiris de León.

¿Y por qué es frágil el área de Los Farallones?

En esa zona, dice el ambientalista y pasado asesor científico del Poder Ejecutivo en Geociencias y Sismicidad, “están las más importantes cavernas de Santo Domingo Este, las que en conjunto hemos denominado Cuevas del Esqueleto, y donde la cartografía espeleológica que hicimos en el año 2002 evidenció 3 kilómetros de galerías de cavernas de hasta 50 metros de ancho y hasta 18 metros de altura, las que tienen un alto valor espeleológico, arqueológico, geológico, hidrogeológico y cultural”.

Tomando en cuenta la peculiaridad de este suelo calcáreo, las infraestructuras levantadas sobre Los Farallones podrían producir colapsos, indica De León.

“Tal y como advertimos en el año 2002 luego de hacer un amplio estudio geofísico de toda la zona mediante grorresistividad eléctrica y mediante imágenes de georradar”, agrega el investigador.

100 mil años

De León también invita a recordar que ese farallón define el pie de la segunda terraza de un conjunto de terrazas arrecifales emergidas del fondo marino en los últimos 100 mil años fruto de la tectónica de placas que caracteriza a las islas del Caribe.

“Por eso los litorales de las islas del Caribe son escarpados, pues se levantan unos 3 milímetros cada año”, sostiene.

Ese farallón, comenta, “es la extensión oriental del mismo farallón del parque Mirador del Sur, y por tal razón tiene en mismo valor geológico, hidrogeológico, geomorfológico y ambiental”.