Justicia

El “plomerito”, un asesino barato que sale caro

La venta de la peligrosa sustancia, también conocida como “ácido del diablo”, fue restringida por ProConsumidor desde el año 2010 con la resolución 104-2010.

Los tres acusados de lanzar plomerito a Yocaira fueron enviados a prisión. LISTIN DIARIOa los ferreteros que distribuyan

Deyanira PolancoSanto Domingo, RD

El caso de la joven Yocairi Amarante Rodríguez, de 19 años, quien fue atacada con un ácido que se usa para destapar tuberías y se encuentra en estado de gravedad, revive la primera década de este siglo cuando eran comunes las agresiones, principalmente a mujeres para desfigurarlas.

La venta de “plomerito”, también conocido como “ácido del diablo”, fue restringida por ProConsumidor desde el año 2010 con la resolución 104-2010, y su uso solo fue permitido a técnicos e industrias, en un momento en que los ataques con ese químico habían alcanzado a cerca de 3,500 mujeres.

Diez años después, el “plomerito” sigue siendo una arma destructiva que se obtiene en algunas ferreterías con facilidad y a precios muy bajos, lo que a juzgar por el costo, unos 250 pesos, y lo que habría pagado la expareja de Yocairi por la agresión, otros 3,500 pesos, ha resultado en una agresión fatal que ha salido por menos de cuatro mil pesos.

Hoy día las agresiones son menores que en la década pasada, pero las lesiones son más graves, según explicó el doctor Eddy Bruno Vizcaíno, director de la Unidad de Quemados Pearl F. Ort que funciona en el traumatológico Ney Arias Lora, al indicar que ese ácido se está utilizando para el sicariato.

Sicariato Refirió que la mayoría de agresiones antes las cometían mujeres contra mujeres y lanzaban una cantidad menor de ácido, pero ahora las lesiones más drásticas porque son con fines se sicarito. El especialista dijo que para finales de los 90 y primero años del 2000, entre el 15% al 20% de los pacientes quemados que llegaban a la emergencia de esa unidad eran por ataques con “plomerito” y ahora es entre el 3% y el 5%, de alrededor de 1,700 emergencias que atienden al año. Eso sí, ahora los daños son más graves, advierte el doctor.

Mayores consecuencias Una condena de 30 años para los autores materiales e intelectuales de las agresiones con “ácido del diablo” sin derecho a fianzas y la cancelación de la licencia a los ferreteros que distribuyan el químico, son parte del régimen de consecuencias que plantea el doctor para evitar esta acción criminal, que afecta mayormente a mujeres jóvenes.

Se quejó que se haga caso omiso ante esta situación.

La joven Yocairi fue atacada el pasado fin de semana y se mantiene en estado crítico con un 40% de la superficie corporal quemada.

Muy letal Los profesionales del área química farmacéutica que trabajan con ácidos en determinados procedimientos analíticos, los manipulan con equipos de seguridad debido a la peligrosidad que representan.

Esos productos vienen con una hoja técnica de seguridad para evitar incidentes en su empleo y manipulación, ya que los ácidos son compuestos químicos que tienen la particularidad de ser punzantes en la piel, o sea, que rompen el tejido, abren la piel y provocan quemaduras.

Esas explicaciones las ofreció a Listín Diario una ingeniera química con maestría en España, quien dijo que son productos bastantes peligrosos, de hecho, en los laboratorios, se manejan en espacios cerrados, con sistema de extracción de vapores y de una forma que el profesional no tenga contacto con la cara ni otra parte del cuerpo. “Hay que tener la contingencia de un lavaojos en caso de que ocurra un accidente por una mala manipulación, para poder actuar rápido”, añadió .

Una mezcla muy peligrosa Dos ácidos. Al ser consultada sobre el popular “ácido del diablo” utilizado para desfigurar y hasta matar personas, a propósito del último caso registrado con la joven Yocairi Amarante Rodríguez, la ingeniera, cuyo nombre se hace reserva, dijo que es una mezcla muy peligrosa de dos ácidos.

Desaprensivos. La profesional indicó que ignora cuáles son los ácidos usados por personas desaprensivas, no certificadas, con el único fin de hacer daño.