Ciudad

Los vendedores de antigüedades vuelven a la calle Las Damas

Los vendedores retomaron el lugar luego de detener temporalmente sus acciones por el brote de la pandemia a principios de marzo.

Alrededores de la Zona Colonial/ Jorge Cruz LISTIN DIARIO

Javier FloresSanto Domingo, RD

Además de la presencia de varios miembros de la prensa, el poco movimiento que se registró durante la mañana del domingo en las inmediaciones de la calle Las Damas, donde está ubicada la entrada más caudalosa del Hostal Nicolás de Ovando, es aportado por varios vendedores de antigüedades que se han colocado bajo la sombra de las carpas para mostrar sus colecciones a los visitantes de la Zona Colonial.

De acuerdo con uno de los vendedores, identificado como Sosa, normalmente la plazoleta que queda justo al frente del hostal se llena los fines de semana de vendedores.

Sin embargo, por el brote de coronavirus Covid-19 y la instalación del centro de operaciones del presidente electo, Luis Abinader, que trajo consigo un aumento considerable de la seguridad del lugar, ha ahuyentado a varios de sus colegas.

"Yo vengo aquí todos los domingos y normalmente estoy solo, hoy que vino Baní (otro de los vendedores) están asustados, ya no vienen. Espero que después de que pase todo este proceso ojalá vayan regresando poco a poco", exclamó el hombre.

Los vendedores retomaron el lugar luego de detener temporalmente sus acciones por el brote de la pandemia a principios de marzo.

Pocas ventas por la pandemia

Sosa explica que las ventas han disminuido bastante luego de la llegada del coronavirus y "aún más" luego de que el presidente electo decidiera tomar el lugar como su centro de operaciones.

El pasado domingo, por ejemplo, Sosa solo logró apartar una sola de sus antigüedades por 300 pesos, pero no obtuvo otro beneficio económico a partir de allí.

En su espacio vende pelotas de béisbol autografiadas, cuadros, relojes, discos, pulseras, entre otros artículos.

Sosa exclamó que él seguirá visitando domingo tras domingo la Zona Colonial con la esperanza de en el siguiente le vaya mejor debido a que "no hay que dejar morir el punto".