La República

La ansiada vacuna SARS 2 CoVid-19

Es indispensable hacer estudios preclínicos in vitro (en laboratorio) y en modelos de animales para demostrar no tan solo la eficacia de la vacuna, sino también su seguridad y el mínimo de efectos adversos.

Fernando SalgadoBogotá, Colombia

Aseis (6) meses de iniciada la Pandemia de CoVid 19, la agitada competencia por el desarrollo de una vacuna es única y nunca en la historia de la Humanidad se había dado una situación que demandara tanto esfuerzo político, económico, tecnológico y científico de parte de las grandes potencias como es el caso de Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y otros países que han logrado importantes avances en los últimos meses.

Solo a manera de ilustración, de forma sencilla y sin entrar en mayores detalles, podemos decir que para el desarrollo de una vacuna se deben cumplir una serie de pasos y protocolos de investigación muy exigentes y estrictos, que normalmente toman varios años y que hoy, como resultado de esta pandemia se han disminuido ostensiblemente.

Es indispensable hacer estudios preclínicos in vitro (en laboratorio) y en modelos de animales, ello con el fin de demostrar no tan solo la eficacia de la vacuna es decir, la capacidad para producir el efecto deseado, sino también su seguridad y el mínimo de efectos adversos. Posteriormente, se deben realizar 3 fases clínicas que básicamente son estudios en humanos y en grupos poblacionales crecientes en número, etapas que normalmente se desarrollan separadamente y por periodos más largos de tiempo, pero que, en este caso dada la emergencia compleja generada por la crisis sanitaria mundial, los tiempos se han disminuido y hoy ya existen hay varios prospectos de vacunas en total más de 200, de las cuales la Organización Mundial de la salud viene siguiendo 141. De estas, 25 ya están en ensayos clínicos de fase II y algunas pocas ya han iniciado la fase III.

En general, las vacunas lo que pretenden es entrenar el sistema inmunitario de las personas para reconocer el virus y para lograrlo se utilizan virus atenuados, es decir, debilitados en un laboratorio para que no causen enfermedad, o fragmentados (de un fragmento de su código genético) o inactivos lo cual generalmente se hace a través de un proceso químico. De las vacunas que en el momento se tienen mayores expectativas podemos mencionar las siguientes:

1 VACUNA ChAdOx1 nCOV 19 de Astra Zeneca y la Universidad de Oxford en el Reino Unido de la cual hace pocos días se anunciaron resultados positivos, esta es una vacuna creada a partir de un virus que produce resfriados en simios, virus que ha sido modificado genéticamente para no producir infección en humanos y parecido al coronavirus. La vacuna demostró de acuerdo con los resultados publicados ser segura e inmunogénica en los 1000 voluntarios que participaron en el estudio generando anticuerpos neutralizantes en el 90% de ellos en la primera dosis. Se reportó sí, fiebre y cefalea en el 70% de los participantes. La fase III ya iniciada, involucra miles de pacientes en el Reino Unido, USA, Sur África y Brasil.

2 Vacuna mRNA – 1273 de Moderna Therapeutics / NIAID, de los Estados Unidos. Esta vacuna también es una de las principales candidatas. La vacuna se desarrolló a partir de un fragmento del código genético del coronavirus desarrollado o recreado en el laboratorio, para provocar así una respuesta del sistema inmunitario. La vacuna en los primeros resultados ha demostrado anticuerpos similares a los pacientes que se han recuperado de la enfermedad, es una vacuna financiada 100% con recursos del Gobierno de los Estados Unidos y ya han iniciado sus estudios de fase III.

3 Vacuna BNT1 62b2 de Pfizer (USA) y Biontech (Alemania) que básicamente utiliza el mismo principio de la anterior y es sintetizar un fragmento del código genético del RNA mensajero de manera que las células T generen anticuerpos, esta vacuna que ya inicia su Fase III des de ya se ha advertido requerirá posiblemente dos dosis.

4 PiCoVacc de Sinovas Biotech de China utiliza el propio coronavirus, pero inactivado químicamente para que no produzca infección y de esta manera el organismo genere una respuesta inmunológica. La vacuna ya ha iniciado estudios de fase III.

5 Vacuna del Instituto de Productos Biológico de Wuhan y Sinopharma de China, tal vez el primer prospecto de vacuna anunciada con resultados favorables en 96 individuos a finales de abril y que inicio en junio sus estudios de fase III con 15.000 voluntarios de los Emiratos Árabes Unidos.

6 Vacuna de Rusia desarrollada por el Instituto Gamaleya de Moscú, el Gobierno de Rusia ha informado que licenciará en los próximos días la vacuna y aunque no se conocen estudios de esta se menciona que posiblemente se trata de una vacuna inactivada químicamente. Pero no hay ningún dato oficial del tipo de vacuna ni de los resultados de fase III. El gobierno insiste que la vacunación iniciara con soldados el próximo 10 de agosto. De otra parte, se menciona que R-Pharm de Rusia ya llegó a un acuerdo con Astra Zenecca y la Universidad de Oxford para la manufactura y distribución allí y en otros países de la vacuna ChAdOx1 nCOV 19. Existen otros desarrollos de vacunas como aquella de Australia donde utlizan una antigua vacuna contra la tuberculosis y otras de importantes grupos. De todos modos, de algo si podemos estar seguros y es que el año 2020 pasara a la historia como un año en donde se han hecho los mayores esfuerzos para el desarrollo de una vacuna y que ojalá sea este mismo año en el que podamos celebrar ese éxito.

Si bien hay varios prospectos de vacuna y todos ellos muy prometedores, debemos ser cuidadosos y solo podremos al concluir los estudios de fase III y conocer los resultados de los mismos, decir si una u ojalá varias son o no eficaces, si la protección de estas es total o parcial y si su respuesta es permanente, lo cual solo lo podremos saber después de transcurrido un largo periodo de tiempo, existen como todos sabemos virus como el del sarampión que el organismo no olvida y por lo tanto la protección con esta vacuna es total y permanente, para toda la vida, pero hay virus como ocurre con algunos DNA virus o rinovirus (los virus del resfriado común), cuya respuesta inmunológica es muy corta y que en algunos casos sus síntomas son tan leves que no vale la pena desarrollar una vacuna. Así amanecerá y veremos.

En resumen, es bueno saber que hay varios prospectos con buenos resultados en la fase II que esperemos sean iguales o mejores en la fase III, pero debemos actuar con prudencia, pues aún hay un “largo” camino por recorrer.

Solo para ilustrar lo que viene y cito de ejemplo lo expresado por quienes desarrollan la vacuna BNT1 62b2 de Pfizer (USA) y Biontech (Alemania), de resultar todo favorablemente es posible que el mundo pueda disponer antes de terminar el año tan solo con 100.000.000 millones de dosis. De acuerdo con estimaciones hechas por expertos, la capacidad mundial de manufacturar vacunas sería de 2.000 millones de dosis al año y debemos recordar que en el planeta hay casi 8.000 millones de habitantes. Así las cosas, cada país podría recibir en ese primer año entre un 10 y un 20% del total de vacunas, para el caso de República Dominicana estaríamos hablando hipotéticamente de algo así como entre 1 y 2 millones.

Existe entre los expertos consenso que quiénes deben ser los primeros en recibir una vacuna es el personal de salud, en otras palabras debemos proteger la primera línea de defensa y en seguida los grupos de mayor riesgo es decir, los mayores de 60 años o pacientes con comorbilidades o inmunosuprimidos y hay quienes consideran los niños, porque su inmunización evitaría el contagio de los mayores y por supuesto, proteger a quienes no puedan hacer teletrabajo y que presten servicios esenciales como personas que trabajan en el aseo, supermercados, conductores de transporte público, recicladores y por supuesto, las fuerzas de seguridad del Estado, y vacunar en las zonas más afectadas, donde haya más densidad de población, falta de recursos o donde existan dificultades logísticas. En fin, un gran reto para todos y un tema que exigirá de los gobiernos y las autoridades sanitarias del mundo entero, la mayor transparencia y objetividad para evitar tratos preferenciales o discriminatorios.

En el caso de República Dominicana, es urgente actualizar y modernizar el actual programa de inmunizaciones como lo han recomendado expertos desde hace algunos años incluir vacuna hexavalente, influenza estacional, neumococo 13, dengue y meningococo conjugada para poblaciones de riesgo y desde ya incluir CoVid 19 gratuita para toda la población.

FERNANDO SALGADO QUINTERO MD MSc

Lenus Capital Partners - Chief Medical Officer.

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