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La República jueves, 14 de mayo de 2020

ENTREVISTA. Director del Hospital Ramón de Lara

“En los pacientes he encontrado las fuerzas para seguir”

Conmoción. El doctor Ramón H. Artiles Santamaría admite que ha llorado por casos de personas con coronavirus. Lo emociona ver cuando se recuperan y vuelven a su casa con su familia.

  • “En los pacientes he encontrado las fuerzas para seguir”

    El coronel médico recibió al primer paciente registrado en el país con Covid-19, un italiano, y dio el alta al primero en recuperarse, un menor de 12 años.

  • “En los pacientes he encontrado las fuerzas para seguir”
Marta Quéliz
Santo Domingo, RD

Al doctor Ramón H. Artiles Santamaría le ha tocado una misión fuerte. Tal vez la más compleja de su carrera médico-militar. Él es el director del Hospital Ramón de Lara. Sí, de ese mismo adonde el Covid-19 entró por la puerta grande. Recibió al primer paciente con coronavirus en República Dominicana. No se asustó, como tampoco lo hizo su personal. Sabían que por encima del miedo estaba el compromiso de salvar vidas y servir a la nación.

Hoy que quizás ha recobrado el aliento porque cada día tienen más pacientes recuperados,  prefiere hablar de las historias humanas, más que contar defunciones e infectados. Han sido los mismos pacientes los que le han dado las fuerzas a él, a los médicos y a las enfermeras para luchar contra el ‘pequeño enemigo’.

¿Qué si ha llorado? “Claro que sí”, responde para citar solo uno de los tantos casos que han movido sus fibras más sensibles. “A todos nos sacó las lágrimas ver a un paciente que es líder comunitario llegar a su barrio y que lo reciban con tanta alegría y emoción. Nos emociona también cuando despedimos a personas que han durado más de un mes en el hospital, porque llegamos hasta a tomarles cariño. Son muchas las historias que se han construido dentro del centro. La del italiano que duró 53 días con nosotros y que fue el primer caso en el país, no será fácil de olvidar”. Al decirlo muestra esa parte humana que hay debajo del uniforme con carácter que lleva puesto.

Compromiso e igualdad

Con la disciplina que caracteriza a un coronel médico, Artiles Santamaría ha llevado a cuestas la responsabilidad de dar respuesta de salud e igualdad a todo paciente que sea llevado al hospital que dirige. Así como el virus no discrimina, tampoco lo hacen ellos.

“Como militar que soy, la formación que recibimos nos prepara para el cumplimiento del deber ante cualquier circunstancia, tenemos un compromiso de servir al país y a nuestra institución, además de tener claro que el trabajo en equipo fortalece el espíritu y nos mantiene con las fuerzas y la inspiración necesarias para seguir adelante”. Con esta consideración responde la pregunta de cómo se ha hecho para aguantar la presión que esta situación genera y no desmayar.

En la entrevista exclusiva que ofreció a LISTÍN DIARIO, el galeno no pasó por alto la experiencia adquirida durante este proceso. Para él cada paciente es una historia, es un ser humano que tiene una familia que le espera. Entiende que aunque se trata de un virus nuevo, que no tiene un tratamiento específico y mucho menos una vacuna para prevenirlo a ninguna persona se le trata como objeto de estudio.

El sentido a su consideración se lo da esta cita: “Ya al momento de recibir nuestros primeros pacientes, estábamos listos para brindarles las atenciones y el cuidado necesario a los pacientes, y por supuesto, la protección al personal médico y a las enfermeras del hospital. Cumplimos con todos los protocolos aprobados por la OPS/OMS y el Ministerio de Salud Pública. Es así como hemos salido adelante y ya pueden verse los resultados, hemos egresados una gran cantidad de pacientes recuperados del virus”. Lo afirma con la satisfacción que da el deber cumplido.

Combatiendo a un enemigo peligroso

Al hablar de su experiencia haciéndole frente a la pandemia de un virus tan peligroso, el doctor Artiles Santamaría cuenta que desde que surgieron las primeras noticias de la aparición del coronavirus en el mundo, ellos pusieron en marcha un programa de capacitación y reentrenamiento a todo el personal de la salud de este centro. En esta capacitación aprendieron sobre el manejo de paciente con enfermedades infecto-contagiosas, tanto en las atenciones médicas como también en el uso de las herramientas de protección personal. “Además hicimos simulacros, por considerar que nos preparaba mucho mejor para afrontar la enfermedad que no tardó en llegar al país”, resalta el director del Hospital Ramón de Lara.

Indiscutiblemente, esto ha trastornado su rutina de trabajo. Él lo confirma. Después de la llegada del Covid-19 su jornada laboral no termina, es constante. En ocasiones salen del hospital a las 10:00 y 11:00 de la noche para volver a las 5:00 de la mañana. Aun cuando llega a su casa, el doctor Artiles Santamaría se mantiene contacto con los médicos que están de servicio en el hospital para saber el estado de los pacientes y coordinar la llegada de éstos.

El sacrificio ha valido la pena. Él está claro en eso, como lo está en que este momento difícil también ha dejado elementos positivos en el sistema sanitario del país. Y los menciona: “Por una enfermedad nueva, nos ha llevado a poner a prueba nuestra capacidad de respuesta ante una situación de crisis, lo que nos hace pensar en una mejor preparación para situaciones similares y esta experiencia es una oportunidad para mejorar nuestro plan de acción”.

En casa

Después de la jornada

“Mi manejo en el hogar es algo riguroso, en virtud a que paso todo el día en contacto con médicos e indumentarias que pudiesen estar contaminados, así que tengo que desinfectar toda la ropa, desde el calzado hasta el reloj y celular que tenga encima”. Esto lo hace antes de entrar a la vivienda, y así evita llevar el virus y contaminar el entorno y a su familia.

Reconocimiento

Trabajo en equipo

Esta situación ha traído consigo el fortalecimiento del espíritu de cuerpo de la organización, donde cada uno de los miembros que la conforman: médicos, odontólogos, bioanalistas, enfermeras, conserjes, técnicos y personal de seguridad ha trabajado sin descanso en pro del bienestar de los pacientes. Esta entrega ha sido reconocida por diferentes empresas e instituciones que han apoyado la labor desarrollada por el personal.

¿Por qué escogen al Ramón de Lara como primer hospital para tratar este virus?

Esta pregunta el doctor Artiles la responde con un poco de historia. “En el año 2014 el Hospital Militar Docente FARD. Dr. Ramón de Lara participó en el plan de preparación y respuesta a la enfermedad del virus del ébola que afectó a los países del África occidental y amenazaba con convertirse en pandemia, por lo que en coordinación con el Ministerio de Salud Pública y la OPS/OMS, un personal médico nuestro recibió un entrenamiento tanto en el país como en Estados Unidos, Cuba y Chile”.

Resalta que este personal sirvió de multiplicador de esos conocimientos y se conformó un equipo de respuesta ‘Alfa’ en este centro de salud, instalando el Ministerio de Salud Publica un hospital de campaña, donde se realizaron simulacros para las atenciones de pacientes de ébola, en conjunto con el Ministerio de Defensa y la OPS/OMS.

Con evidente orgullo asegura que este centro de salud es un hospital de tercer nivel, somos un hospital docente donde se forman especialistas de diferentes áreas de la medicina como son Cirugía General, Medicina Interna, Pediatría, Ginecología y Obstetricia, Anestesiología, Medicina Familiar y Comunitaria; y Emergenciología.

“Tenemos una amplia cartera de servicios y un recurso humano especializado y entrenado, además de que contamos con la infraestructura adecuada (Unidad de Aislamiento), Unidad de Cuidados Intensivos y laboratorio equipados. En adición a que estamos ubicados estratégicamente en una base militar, lo que garantiza la seguridad que amerita este tipo de caso”. Lo detalla muy bien.

Otra curiosidad que sació el doctor Artiles Santamaría es sobre lo que nunca podrá olvidar de esta difícil situación. Su respuesta fue contundente: “La llegada del Covid-19 al mundo ha hecho que cambiemos nuestro ritmo de vida, durante este tiempo hemos recibido pacientes de diferentes nacionalidades que tienen costumbre muy distintas, y esto nos ha llevado a lidiar con muchas situaciones emocionales y alimenticias, y aparte de eso ofrecerles las atenciones médicas. Le buscábamos la vuelta para poder complacer a esos pacientes que requerían de algunas necesidades no básicas ni necesarias, pero que podrían influir favorablemente en ese momento de aislamiento para su recuperación”, concluye.