La República

Agradecido

Corripio recibió ayer el premio Luca de Tena, otorgado por el diario ABC

El empresario José Luis Corripio Estrada junto al rey Felipe, la reina Letizia, los demás galardonados y ejecutivos de ABC.

El empresario José Luis Corripio Estrada recibió ayer el Premio Luca de Tena, otorgado por el diario ABC, de España, “por la labor de toda una vida en la creación del grupo de comunicación de referencia en la República Dominicana”.

El premio fue entregado por el rey Felipe VI y la reina Letizia durante una ceremonia en la sede de ABC en Madrid, en la que destacó ‘el talento y el trabajo’ de Corripio para levantar un grupo empresarial que hoy cuenta con 14.000 empleados y al que pertenecen algunos de los principales periódicos, televisoras y radios del país caribeño.

“Don Pepín, como se le conoce universalmente en República Dominicana, no cesa de recordar que ‘los países necesitan medios de comunicación que colaboren a la convivencia, aporten armonía, sean veraces y tengan capacidad de análisis’. Él, desde luego, ayuda cada día a hacerlo posible como editor”, expresó Felipe VI.

Además de Corripio Estrada, el diario ABC también entregó los premios Mariano de Cavia a Gabriel Albiac, y el Premio Mingote, otorgado a José María Nieto.

Al recibir el premio, Corripio pronunció un discurso cuyo texto completo dice:

Majestades, Excelentísima Señora Ministra de Economía, Excelentísimo Embajador de la República Dominicana, Alcalde de Madrid Presidenta de ABC Presidente de Vocento, Director de ABC, Queridos amigos

En nombre de mis padres, mi esposa, nuestros hijos e hijas, nietos, biznietos y de toda la familia, en este acto, presidido por Sus Majestades, El Rey Felipe VI y la Reina, Doña Letizia, doy las gracias al prestigioso periódico ABC, en la persona de su presidenta, así como al distinguido jurado que generosamente me ha concedido el Premio Luca de Tena del año 2019, motivado por nuestra participación en el ámbito de medios de comunicación en la República Dominicana.

La vida da muchas vueltas y para nuestra familia, éstas empezaron hace 102 años con el viaje a Santo Domingo de un joven de 13 años -mi padre- que a su decir viajó hacia República Dominicana por barco, en tercera clase, “porque no había una cuarta clase”, confesando con ello el grado de pobreza con el cual tuvo que emigrar desde una pequeña aldea en las montañas de Cabranes, en Asturias, y se dedicó a crear las bases de lo que hoy constituye nuestro grupo empresarial, incursionando posteriormente en los medios de comunicación en el país, con el principal objetivo de contribuir, a la armonía, la convivencia y el desarrollo del pueblo dominicano, preservando a la vez el tesoro de nuestra cultura hispánica.

A través de cuatro periódicos, con una tirada conjunta que supera los 300,000 ejemplares diarios, tres canales de televisión y tres emisoras de radio, hemos procurado dar cabida a la voz de todos, para que puedan ser libremente escuchadas sin ataduras ni compromisos, como ha sido reconocido ampliamente incluyendo instituciones como la Sociedad Interamericana de Prensa.

Hoy vivimos una revolución mediática y tecnológica sin precedentes, que ha supuesto la masificación de la información, pero también su manipulación, y esto conlleva importantes desafíos para todos los medios y la forma en que las personas se comunican. Todo cambia al galope con efectos a veces desconcertantes para los medios tradicionales, que están sometidos a una intensa presión de adaptación, pero tengo la certeza de que la inteligencia y capacidad de sus directores permitirá cruzar con éxito esta delicada etapa de la historia, guiados por los principios inmutables que definen el buen periodismo: libertad, independencia, honestidad y respeto por la verdad.

En esta vida hay personas que tienen el privilegio de venir a sembrar, y otras que tienen la fortuna de llegar en tiempo de la cosecha, y este último es el caso de quién les habla. Durante 102 años, cuatro generaciones de nuestra familia continúan sembrando -junto a miles de colaboradores que nos han apoyado- para que hoy este premio que recibo en nombre de ellos, sea con la satisfacción de haber cumplido con los compromisos que asumimos al iniciarnos en el camino de la comunicación.

Nuestra aspiración coincide con la lograda por el ABC que, a partir del año 1903, puede definirse como el manual de historia contemporánea de España, debido a su carácter permanente, representado sus ideas originales, su concepción de la sociedad, adaptada a los tiempos modernos y su valentía para defender los principios y las verdades, haciendo de estas virtudes su norma de conducta.

Concluyo mis palabras rogándoles excusarme por aquello que haya omitido. Deseo sin embargo, que todo lo que hubiese callado lo exprese el emocionado sentimiento de gratitud personal por este inesperado honor que hoy me ha sido concedido con el premio Luca de Tena.

Muchas gracias.