La República

BERNARDA MOJICA

La agonía de todo un mes buscando a su madre desaparecida

Era un sábado como cualquier otro y hacer la rutina que hace con su hija no le alertaba que su vida iba a cambiar en cualquier momento, y que se iba a extender por todo un mes, el tiempo exacto que lleva Ramón Ignacio Mojica sin conocer el paradero de su madre y sin entender “por qué hay tanta burocracia dentro de la propia Policía Nacional”.

El pasado 28 de septiembre, en horarios de la mañana, fue la última vez que el joven habló con su madre, actualmente desaparecida sin que las autoridades tengan rastro de su paradero.

Salió de su casa en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte, vistiendo una falda gris estampada y una blusa amarilla sin mangas; en sus manos portaba una funda de cerezas para su vecino, recado que nunca llegó ya que perdió el rumbo de a dónde se dirigía por la condición de alzheimer que padece.

Luego de buscarla por todo el sector y ver que ya el sol se había acostado y no sabía nada de Bernarda Mojica, Ramón Ignacio acude a la policía, esperanzado de conseguir ayuda.

“Fui esa misma noche al destacamento a poner la denuncia y ellos me dijeron que había que esperar de 48 a 72 horas, les dije que no podía esperar 72 horas porque es una persona muy adulta y tiene problema de alzheimer, entonces agarró un papel, puso los datos y los dejó al intemperie”, comenta Mojica.

Al otro día volvió a hacer la denuncia y lo refirieron al departamento de desaparecidos del Palacio Nacional, en ese lugar le dicen que no es allí, que debe dirigirse a la avenida San Martín próximo a la Tiradentes.

“Yo tuve que ir a sacarle una copia al papel que ellos me llenan porque no había nada, la impresora no tenía tinta, así me dijo la muchacha que me atendió”, narra.

Luego de unos días, por recomendación de una amiga pone una denuncia a través de la Fiscalía de Invivienda para que ellos hagan una carta al Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 y de esta forma tener acceso a sus cámaras.

Su caso dentro de la policía es llevado por el coronel Montero, quien le sugirió que no era necesario solicitar dicha carta pero luego le insiste para que la pida y así observar las cámaras de seguridad.

“Él coronel me dice que ellos tienen que esperar que me llame alguien diciendo que la vio o ellos tener una pista segura para hacer un levantamiento con la carta de la cámara donde puedan que la hayan visto”, dice Ramón.

Pasaban los días y la policía no encontraba pistas y las personas que llamaban que la habían visto no eran prueba necesaria para observar las cámaras del 9-1-1.

“El coronel me dice que sí, que están trabajando con las cámaras, luego me dice que las cámaras de ahí del cruce de Sabana, están dañadas, de donde sale la primera parada del teleférico”, dice asombrado.

Comenta que la intención o respuesta que recibe de parte de la policía es quizás lo que no le ha permitido encontrar a su madre a pesar de las llamadas que recibe de donde puede estar ya que “el que le da información a ellos soy yo, si tengo una llamada rara, si me llaman y me dijeron que la vieron en tal sitio yo le paso la información para que ellos me digan si puede ser verdadera o no, he sido yo el que le he dado información a ellos”.

La última vez que alguien llamó para decir que la vio fue hace aproximadamente 10 días, pero la búsqueda que hace Ramón Ignacio es constante, por lo que solicita a toda la población que pueda verla llamar a los teléfonos 809-218-7310/809-852-8061/809-590-8781/809-712-1496/809-628-2151.