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Psiquiatra llama a reforzar vigilancia sobre los menores

Doris PantaleónSanto Domingo, RD

El placer de lo prohibido, unido en ocasiones al consumo de sustancias que aumentan sus impulsos, hace que los jóvenes adopten una conducta desafiante que no mide riesgos y puede terminar en tragedia, de ahí la necesidad de reforzar la educación, la vigilancia y control sobre los menores de edad.

Así lo entiende el psiquiatra César Mella, al referirse a la muerte de cinco jóvenes estudiantes de San Francisco de Macorís en un accidente de tránsito la madrugada del domingo.

El especialista de la conducta humana ve necesario que haya mayor integración de las escuelas, iglesias y partidos políticos para que los jóvenes conserven ideales propios de la convivencia humana.

“La tragedia que implica la muerte violenta de cinco jóvenes es un dolor irreparable para sus familias y es una muestra de lo que puede hacer la juventud”, dijo, tras recordar que el país ocupa uno de los primeros lugares en accidentes de tráfico del mundo y que a pesar de todas las orientaciones que se dan desde el punto de vista educativo, todo parece indicar que se está desafiando la racionalidad con la velocidad.

Forma de conducta Dijo que los jóvenes son aguerridos por naturaleza, son arriesgados en su forma de conducta y en ellos la irracionalidad prima por sobre la razón y el conservadurismo que surge con los años posteriores.

Llamó la atención de los padres para que no otorguen vehículos de motor y licencia a menores de 18 años, que estén pendientes de las horas en que se acuestan sus hijos, que estén al tanto con quiénes se juntan y que siempre duden si están consumiendo o no alguna sustancia que aumente los impulsos propios de una juventud desafiante que no mide riesgos.

Placer de lo prohibido Sobre la versión de que los jóvenes habían tomado el vehículo a escondidas de los padres, Mella dijo que eso lo hacen por el placer de lo prohibido. “Todos hemos pasado por una etapa en que nos gusta robar las llaves de la casa, el automóvil o hacer cosas a escondidas, lo que genera una emoción muchas veces peligrosa que termina en tragedia”.

Mella dijo que cuando ocurren hechos de esa naturaleza impacta a toda la sociedad.

Señaló que debe haber control de los padres sobre los movimientos de sus hijos, sobre todo en horas de la noche y la madrugada.

Dolor irreparable. Al abordar ayer el caso trágico que estremeció a los habitantes de San Francisco de Macorís, y a todo el país, en el que perdieron la vida cinco de sus chicos, el reputado psiquiatra César Mella explica que “la tragedia que implica la muerte violenta de cinco jóvenes es un dolor irreparable para sus familias y es una muestra de lo que puede hacer la juventud”.

Desafío Lamentó que aun con todas las orientaciones que se dan desde el punto de vista educativo, “parece que se está desafiando la racionalidad con la velocidad”.