Cardiopatía

Niña operada del corazón dio gran cambio

Avatar del Listín Diario
Carolina PichardoSanto Domingo

Al tocar el cicatrizado pecho de la bebé Litzy Amahia, justo donde está su corazón, ya no se sienten los latidos acelerados que la hacían que se sofocara con frecuencia y que llorara desesperadamente. Al contrario, sus signos vitales son tan normales como los de cualquier pequeño de su edad.

Pasó de ser una niña con un aspecto físico débil, a tener un cambio esperanzador para su madre Marcia de los Santos. Su peso aumentó de 13 libras a 21 en menos de dos meses, tiene sus primeros dientes, su capacidad de intuir el peligro se desarrolló y lo más importante: su cardiopatía congénita desapareció.

La mejoría es el resultado de una intervención quirúrgica de seis horas realizada en el Hospital Health City de Islas Caimán, donde Litzy, dos días antes de cumplir su primer año el 16 de enero de 2018, renació.

“Ella reacciona al peligro ahora y busca alternativas. Ella se deslizó del coche, pero ella se agarró. Antes no tenía esa capacidad de reaccionar, no sé cómo su cerebro no se afectó pero era uno de mis miedos mayores”, comenta la madre en su vivienda. Después de unos 30 días en el centro médico extranjero, donde viajó al recaudar 44,000 dólares, solo tiene que tomar medicamentos tres veces al día por al menos seis semanas cuando una doctora dominicana determine si Litzy no necesita más tratamientos.

“Si a las seis u ocho semanas la doctora determina que no necesita más medicamentos como es previsto después de esta cirugía tendrá chequeos rutinarios que irán de cada seis meses o anuales”, dice.

Asimismo, tras la operación, tiene una vida normal de una niña de un año: juega, ve dibujos animados, duerme varias veces al día y come cada dos horas sin dificultad.

También es una bebé más tranquila debido a que previo a la cirugía solo llegaba 75 por ciento de oxígeno a su cerebro, lo cual, según explica la progenitora, provocaba que hiciera movimientos involuntarios, no comiera lo suficiente ni tuviera habilidades motoras adecuadas para su edad.

La pequeña poco a poco está aprendiendo a hablar y, junto a su madre, a caminar. Los pronósticos indican que en los próximos dos meses ya podrá dar pasos sola sin la ayuda de su madre.

“Ella tenía un retorno venoso anómalo, o sea las venas que iban del corazón a los pulmones estaban mal conectadas, entonces ellos corrigieron el retorno. Pero ella tenía un agujero en el corazón que era lo que le permitía vivir y cuando se corrigió el retorno había que cerrarlo”, explica la madre de la niña.

Los médicos del hospital le comentaron que no saben cómo la niña sobrevivió un año con la cardiopatía y un riñón, porque es usual que en estos casos el bebé muera.

“El caso de Litzy fue muy complicado, fue uno de los procedimientos más difíciles y más costosos en el momento en el que nosotros estuvimos en el hospital había aproximadamente diez pacientes con cuidados de cardiopatías, pero el caso de Litzy tiene algo a su favor que no necesitará más cirugías, que era una de las cosas que le causaban más placer al doctor”, manifiesta con una sonrisa.

La operación le permitirá vivir una vida normal, podrá procrear, y realizar todas las actividades comunes de una persona adulta, aunque sí tendrá que asistir a visitas periódicas para supervisar cómo va su estado de salud.

“Estoy sumamente tranquila porque su semblante me lo inspira, yo la veo a ella como una niña sana, antes no se notaba a leguas que estaba enferma”, expresa.

Marcia de los Santos siente que Dios le regaló nueva vez la vida de su hija. Dice que logró recaudar los fondos gracias a la ayuda de su comunidad, quienes crearon ‘Suma Latidos para Litzy’, y también de los medios de comunicación que se encargaron de difundir la historia de la pequeña. “Todo esto fue posible, gracias a Dios, en un mes, hoy Litzy goza de excelente salud. No tendría palabras para decir gracias a todas las personas que hicieron esto posible”, agradece.

Cualquier madre que necesite saber más información sobre la cardiopatía congénita puede contactar a Marcia de los Santos al (829) -848-2977, quien estará a la disposición de brindar la información posible.