La República

ESTRATEGIA

Barrios son más seguros pero siguen los atracos

Protección. Vigilancia es mayor en Villa Consuelo, Villas Agrícolas y Villa Juana, pero siguen los asaltos.

El incremento de la delincuencia ha provocado que salir a la calle sea un reto para los ciudadanos, por temor a ser despojados de sus pertenencias o de su vida. No obstante, hay sectores que han mostrado una reducción en asaltos y crímenes, tal es el caso de Villa Juana, Villa Consuelo y Villas Agrícolas.

Aseguran que, los pocos atracos en la zona se producen porque, aparentemente los delincuentes les han tomado el ritmo al patrullaje y cuando los agentes dejan la zona, ellos salen a cometer sus fechorías.

Durante un recorrido por diferentes calles de dichos sectores fue notoria la presencia de patrullas motorizadas y en camionetas, dando un ambiente de tranquilidad a los residentes, comerciantes y visitantes a las zonas comerciales.

“A pesar de que se cometen atracos en muchos barrios, aquí estamos satisfechos de que cada día se puede disfrutar de la vigilancia policial y los robos son menos en Villa Juana”, asegura Marisol Mateo.

Dice que actualmente hay más tranquilidad porque el patrullaje policial es constante, y por eso la delincuencia en esta zona es mínima “porque siempre hay policías en diferentes horarios, solo escuchamos que pasan atracos en otros lugares, pero aquí son cada vez menos”.

De su lado Rafael Calderón, coincide con Marisol y da gracias a Dios por la paz que se respira “el patrullaje nos ha ayudado mucho, aunque siempre se escapan algunos delincuentes que ubican cuando pasan los agentes de la policía para actuar”, indica, y pide al mismo tiempo que las patrullas varíen a veces los horarios para sorprender a los delincuentes.

De su lado, los moradores de Villas Agrícolas dicen sentirse más protegidos al recorrer las calles del sector, pero creen que faltan cosas por resolver, algunos problemas como los asaltos en distintos horarios, especialmente en la mañana.

Ana Dilia Rosa, una vendedora de pollo en Villa Consuelo, dijo que “el barrio está más tranquilo, aunque la policía debe mejorar su patrullaje porque a veces los ladrones asechan que ellos pasen para quitarle lo poco que uno tiene, deben cambiar la táctica y llegar en horas que nunca llegan”.

De igual forma, Gladys Pérez, de 38 años, estilista en un salón de belleza, expresó que los maleantes se duplican cada día, aunque la policía hace su trabajo.

“Por aquí pasa la policía y eso lo agradecemos, pero eso no detiene a todos esos delincuentes que esperan la noche, específicamente, para robarnos a mano armada”, indicó.

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