La República

La herencia del dolor

Las sillas eléctricas

La silla usada en la cárcel La 40 fue hecha a partir de una mecedora serrana a la que le quitaron los balances y forraron con planchas de cobre, según reveló el diseñador del artefacto Guillermo Rivas Díaz, un mayor de la Marina de Guerra, quien dijo que la construyó por órdenes de Johnny Abbes García, el temible jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM).

Rivas Díaz, quien estudió arquitectura en la Universidad de Santo Domingo y electromecánica en Inglaterra, en una entrevista que divulgó el Archivo General de la Nación cuenta que le instalaron a la silla dos transformadores de 110 voltios pero con salidas para 15,000 que conectaron en paralelo para poder duplicar el voltaje. “Usted le daba un choque a una gente con corriente alterna, vamos a suponer, de 110, y lo siente más que si le da 220”, dijo en esa oportunidad para referirse a la potencia de las descargas eléctricas que recibían los torturados.

La otra silla, totalmente de metal, fue usada en la cárcel del kilómetro 9 de la carretera Mella y reposa en el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana (MMRD), entidad que autentificó su originalidad. Se dice que había una tercera silla, pero la versión aún no ha sido comprobada.

La primera silla era manejada por el SIM y la segunda por oficiales de la Aviación Militar Dominicana(AMD), bajo el control directo del hijo del dictador, Horror. Hay dos edificaciones en la entrada del lugar que eran utilizadas para Ramfis Trujillo.