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La República viernes, 13 de mayo de 2016

PANORAMA POLÍTICO

Danilo va a elecciones con encuestas a favor

Gaurionex Rosa
Especial para LISTÍN DIARIO

Con la victoria de la reelección empuñada en sus manos, prevalido de su larga experiencia política, tres años y nueve meses en el gobierno, la obra realizada y la falta de unificación de sus opositores, el presidente Medina cerró ayer su campaña electoral. Es una lidia entre experiencia y noviciado.

Medina aporta tanto de su conocimiento personal en la campaña cuando compite con un novicio, Luis Abinader, del Partido Revolucionario Moderno, PRM, que muchos electores considerarían, según lo que dicen las encuestas, que tiene los méritos para ganar. De paso ayuda a candidatos congresuales y municipales impopulares que sin ese apoyo perderían.

Se diría que en parte la elección del próximo domingo se basará en la confrontación del conocimiento del estado con la ignorancia de su manejo, que el candidato del PRM ha demostrado en casos sensibles como su promesa de subir a 500 dólares el sueldo de los rasos de la Policía.

La oferta de esa alza de salarios el candidato Abinader no la habría propuesto por maldad o brutalidad, sino porque no tiene a mano los numeritos de caja del régimen. El gobierno de Medina no ha podido entregar sus prestaciones a más de 100 generales que las esperan.

El candidato Abinader nunca habló de elevar los deprimidos salarios de los trabajadores del sector privado, lo que habría forzado moralmente a sus empresas familiares a adelantarse. Trató de coquetear con los empresarios y con la embajada norteamericana y apoyó sus iniciativas.

Medina va a la elección con las encuestas a su favor. Una de ellas publicada el lunes, de Mark Penn-SIN, le asigna un cómodo 62% frente al contrincante, Abinader, con un 28%. Un triunfo alrededor del 60% de la votación sería un hito para el país en tiempos modernos.

Para el candidato Abinader sería una pérdida total en el primer intento. Muchos creían que aunque fuera derrotado por la abrumadora maquinaria oficial, habría quedado con fuerza y dignidad para ganar el liderazgo del PRM frente a la puja previsible con el ex presidente Mejía.

La derrota sería para el PRM, un desprendimiento del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, que ahora apoya al presidente Medina, un cataclismo político sin precedentes, ya que esa organización en todas las anteriores elecciones ocupó un puesto de triunfo o buen segundo lugar.   

Razones de Medina
Cuando se haga el análisis de las razones del triunfo de Medina, según vaticinan las encuestas desde hace tiempo, habrá que recordar su programa de gobierno 2012-2016 y el cumplimiento del mismo en gran medida en los tres años y nueve meses del régimen.

El establecimiento del 4% para la educación contenida en ese programa, se unió al sostén de la economía, que creció en 7%, según cifras del Banco Central, avaladas por los organismos internacionales y al impulso del turismo que mejoró la oferta de habitaciones y el trabajo.

Sería difícil comprender que los electores se decanten por la oposición cuando el gobernante reeleccionista impulsó la tanda extendida, un aumento de sueldo para los padres de familia, y mantuvo los programas Solidaridad, Bono Gas, Bono Luz y afiliación al seguro social de los sectores de menores ingresos.

Con el crecimiento del 7% del Producto Interno Bruto, PIB, el país superó a casi todas las naciones de la región inclusive a los productores de petróleo y gas natural. RD mantuvo sin un mayor deslizamiento la prima del dólar, lo que  estimuló la construcción de casas.

Cuando se divulgó que Medina había saltado charcos y había pasado por debajo de las alambradas en un campo, durante las primeras visitas sorpresas que al parecer tanto beneficio político le han concitado, sus opositores se mofaron augurando el fracaso de su régimen.

La oposición dejó al presidente Medina tranquilo durante casi tres años y presupuestó que atacar y desbancar al ex presidente Fernández sería lo principal. Los ataques no se dirigían a Medina sino al doctor Fernández. Mandaron a la calle a pedir juicios populares contra Fernández.

Durante varios meses, siguiendo ese presupuesto, los jóvenes de grupos políticos se reunieron en calles y plazas pidiendo la cabeza del doctor Fernández y lo sentenciaron en “juicios” populares. En el parque La Lira levantaban el cartel de repudio con la mano derecha y una “fría” con la izquierda, cherchas al mejor estilo capitaleño.

Medina ofreció consolidar la seguridad alimentaria y financiar proyectos para la implementación de toda la producción, por lo que el Banco Agrícola informó hace días que había prestado 54 mil millones de pesos, en el período del gobierno, mucho más de lo programado.

En sus visitas sorpresas, uno de los programas que levantó la imagen del presidente Medina, dedicó tiempo para escuchar a los campesinos y atender sus reclamos. Durante el presente año ha asistido a la construcción de obras pedidas que ya están en producción. El presidente podría decir que ahora los dominicanos viven mejor.

División del PRD
La oposición, entre tanto, estaba en camino de la división. El PRD parió con mucho dolor al PRM, supuestamente destinado a encarnar una oposición con la convergencia de partidos y agrupaciones opositoras llamada a tener un candidato común que nunca encontraron.

Entre los líderes principales que se suponía alentarían a la convergencia, que en anteriores análisis siempre se colocó en minúsculas porque nunca se formó, estaban el doctor Guillermo Moreno, de Alianza País y Minoú Tavárez , de Opción Democrática, que finalmente van separados.    

Los opositores al presidente apostaron a inicios de la campaña a que el ex presidente Fernández no participaría en la misma. Fernández, quizás convencido de sus posibilidades en las elecciones del 2020, no solamente participa, sino que lo hace con aparente entusiasmo.

La última apuesta de la oposición destinada al debate fue forzar a la Junta Central Electoral, JCE, a volver al conteo manual de los votos en todas las candidaturas, ignorando el sistema electrónico que le costó al país una fortuna.

Con el conteo a mano y todos los factores en contra, el hacendado Antonio Guzmán, del PRD, ganó la Presidencia en 1978. Al sabio político, que venció el aparato cívico-militar del presidente Balaguer tras doce años en el poder, no se le ocurrió cercar la Junta Central Electoral, JCE, con “cadenas humanas”.

Guzmán ganó la Presidencia y el Senado, aunque políticos y abogados lograron un “fallo histórico” que lo despojó de las provincias Bahoruco, La Altagracia, El Seibo y María Trinidad Sánchez. Ahora, políticos de minoría sin determinación para derrotar la reelección, buscan que la JCE haga el conteo a su manera. Es la degradación del oficio político al máximo.


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