PARTICIPAN JÓVENES DE RD

Japón refuerza el Index, su programa de intercambio

El programa de intercambio reunió a jóvenes de República Dominicana, Camboya, Letonia, Egipto, Mozambique y Papúa Nueva Guinea, que formaron grupos de discusión en base a tres ejes: cultura, educación y medioambiente

Durante 18 días un grupo de jóvenes de 6 naciones compartieron sus creencias culturales y las actualizaciones que han tenido sus Estados en los sectores de medioambiente y educación, los tres cursos de discusión que se formaron alrededor de Index, en su versión 2015.

Durante 18 días un grupo de jóvenes de 6 naciones compartieron sus creencias culturales y las actualizaciones que han tenido sus Estados en los sectores de medioambiente y educación, los tres cursos de discusión que se formaron alrededor de Index, en su versión 2015.

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Juan Eduardo ThomasTokio, Japón

El Estado de Japón intensificó este año su apuesta al Programa Internacional de Intercambio y Desarrollo de la Juventud, en el que participaron poco más de cien jóvenes de siete naciones con realidades socioeconómicas diferentes.

Index, por sus siglas en inglés, contó con la participación número 13 de forma seguida de República Dominicana, el único Estado que ha repetido su invitación por un período tan largo de tiempo, desde que el programa fuera creado en 1994.

Este año el programa sumó al Reino de Camboya, la República de Letonia, Egipto, República de Mozambique y el Estado Independiente de Papúa Nueva Guinea, que junto a República Dominicana envió una delegación para participar del evento.

En total fueron 56 extranjeros que participaron en los cursos de discusión y en el programa de intercambio en Japón, que incluyó visitas guiadas a distintas provincias para vivir la cultura y tradiciones de la sociedad nipona.

El programa de intercambio incluyó, además, el envío de 47 japoneses por 18 días a tres países: República Dominicana, Camboya y Letonia.

Todos los participantes tuvieron experiencias de “Homestay”, una estadía de un fin de semana en un hogar del país visitado, para desde la convivencia diaria aprender y ampliar conocimientos sobre cultura y tradiciones, y expandir los círculos de amistad.

La visita de los jóvenes japoneses se produjo a comienzos de septiembre a los tres países receptores, desde donde partieron de regreso junto a las delegaciones de esas naciones a Tokio, la capital del archipiélago, para comenzar con los trabajos del programa.

El esquema bajo el que se desarrolla el evento anual es el siguiente: en los primeros cuatro días, luego de arribar a suelo japonés, se desarrollan los cursos de discusión. Este año se formaron tres grupos de trabajo: medioambiente, cultura y educación.

En función de las preferencias de los participantes se asignan las participaciones en cada curso, que diseña una metodología específica de discusiones para intercambiar experiencias de los países participantes y conocer la realidad particular del Japón.

Es así como en el curso de Cultura, para señalar alguno como ejemplo, se abordó la cultura tradicional de los pueblos, exposición particular de cada una de las naciones representadas sobre elementos culturales de su historia, y luego una enseñanza detallada del Chado, o ceremonia del té japonés.

Esos días cerraron con una noche cultural, la demostración de bailes típicos de cada nación y la exhibición de imágenes, utensilios y comida, con lo que cada uno de los participantes del evento se llevó algún recuerdo o souvenir y expandió sus conocimientos sobre tradiciones culturales en cada una de las naciones participantes.

“La conferencia provee una oportunidad para los jóvenes japoneses que fueron enviados al exterior y a los invitados extranjeros de conocer y profundizar entendimientos mutuos”, explican desde la Oficina de Gabinete de Japón, sobre la importancia del programa.

Superados esos cuatro días los participantes se dividieron en tres grandes grupos para viajar a distintas comunidades del interior del Japón, divididos en dos países por grupo. Así se pasearon los jóvenes de Camboya y Papúa Nueva Guínea por Ishikawa y Toyama; los de República Dominicana y Mozambique por Yamaguchi y Osaka; y los de Letonia y Egipto por Okinawa y Kagawa.

La segunda fase del programa incluyó nuevas jornadas de discusión, pero en esta ocasión con jóvenes japoneses de esas comunidades, así como personal académico que guiaba las conversaciones y las actividades grupales. Entonces comenzaron las visitas guiadas de los puntos históricos más importantes de esas comunidades, contando sus historias desde la vida de sus personajes principales, una manera de conocer la historia milenaria que acompaña al pueblo japonés.

La apuesta de mayor trascendencia del programa, el Homestay, o estadía de fin de semana, se produjo en este período. La idea base es que cada uno de los participantes conviva con una familia japonesa por un fin de semana, para tener en sus manos la riqueza cultural de este pueblo y expandir sus círculos de amistad.

(+) OBJETIVOS PROGRAMA DE INTERCAMBIO

El programa comenzó sus actividades en 1994 para conmemorar la boda del príncipe de Japón, en 1993. El propósito de Index es promover relaciones de amistad y de entendimiento entre jóvenes japoneses y las delegaciones participantes. El objetivo del programa es nutrir a jóvenes que demuestren liderazgo en una sociedad global y que contribuyan al desarrollo de otros jóvenes.

Cada país participante realiza una convocatoria para la recepción de propuestas de interesados. Los solicitantes se someten a un proceso de evaluación, organizado por la embajada del Japón en cada país y en función del perfil del solicitante se hace la selección que representa a esa nación. En el caso dominicano, esa selección cuenta con la participación del Ministerio de la Juventud. La última fase del programa de intercambio se desarrolló en Tokio, la capital del país asiático, en la que se hizo una evaluación general a todo el programa, con sugerencias y críticas de los participantes, a fin de que la experiencia mejore en la próxima realización.

También se incluyeron visitas guiadas por la ciudad, a cargo de voluntarios que mostraron cada rincón escondido de la capital y los grandes monumentos y centros históricos, apetecidos por cada turista que visita el archipiélago.

Cada visita a las provincias y comunidades incluyó un recibimiento oficial por los gobiernos locales, con quienes se hacía un intercambio de regalos tradicionales de cada nación participante. Los jóvenes tuvieron una velada con el príncipe de Japón, su excelencia Naruhito (nombre completo Hiro-no-miya Naruhito Shinno).

Al príncipe tuvieron la oportunidad de saludarlo los líderes de cada delegación junto a un acompañante, y en una recepción privada participaron delegados especiales, que interactuaron con la realeza sobre avances en la educación de los países, y temas de cultura y medioambiente, que completaban los tres cursos en los que se produjeron las discusiones.

La foto muestra a uno de los subgrupos de discusion de Cultura, mientras construían una de sus exposiciones sobre tradiciones culturales.

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