La República

caso llenas aybar

Testigo reconoció el cuchillo que usaba Mario José Redondo Llenas y reveló relación con los Palmas

El joven Fares Manuel Yaha Pérez, de 21 años de edad, testificó ante el tribunal ser amigo de Redondo Llenas y que fue uno de los organizadores de la fiesta que se realizó en casa de los Palmas Meccía.

Moliné Rodríguez y la confesión de un crimen perfecto.enriq

Uno de los testigos interrogados ante el juez de la Sexta Cámara Penal identificó en el plenario del tribunal un bosquejo o dibujo de un cuchillo tipo "Rambo", similar al que tenía Mario José Redondo Llenas en su carro días antes del asesinato del niño 

El joven Fares Manuel Yaha Pérez, de 21 años de edad, testificó ante el tribunal ser amigo de Redondo Llenas y que fue uno de los organizadores de la fiesta que se realizó en la residencia de los Palmas Meccía.

Yaha Pérez confirmó en juicio que Redondo Llenas, uno de los acusados del secuestro y posterior asesinato del niño de 12 años José Rafael Llenas Aybar, tenía un cuchillo similar en su vehículo. En la audiencia se le presentó al testigo un dibujo de un cuchillo tipo "Rambo", quien admitió que era similar al que observó en el carro de Redondo Llenas.

El referido dibujo había sido hecho por Mario Redondo Llenas al ser interrogado por el juez de instrucción que preparó el expediente criminal sobre el caso. 

Igual dibujo había hecho en la fase de instrucción Fares Manuel Yaha Pérez, por ser la persona que vio ese cuchillo en el auto de Mario Redondo Llenas.

Se recuerda que el cuchillo utilizado en el asesinato del niño había sido lanzado a las aguas del arroyo Lebrón, pero nunca ha podido ser localizado. Los expertos patólogos determinaron que las 34 puñaladas que presentaba el cadáver del menor fueron hechas por un cuchillo de ese tipo.

Organizador de la fiesta

El testigo también admitió que fue el organizador de la fiesta que se realizó en la residencia de los Palmas Meccía, cuyo lugar fue seleccionado a requerimiento de Mario José Redondo Llenas Aybar.

La parte civil constituida, encabezada por Luis Miguel Pereyra, entiende que todas las informaciones que tienen señalan que Yaha Pérez era amigo de la plena confianza de Redondo Llenas. Al ser interpelado sobre la desaparición del menor, el testigo Yaha Pérez explicó al tribunal:

"En la noche me llegué a la Plaza Bolera, en la cual me encontré con la mamá de Mario José, quien me preguntó que si conocía al niño. Yo estaba con la novia mía y me quedé de juntar con el papá de mi novia".

Admitió que Mario Redondo le mostró un carné diplomático, además de que pudo observar una placa diplomática en su carro. El joven Yaha Pérez reveló ante el tribunal que luego de la fiesta realizada en la residencia de los Palmas Meccía, Redondo Llenas le había comentado que Juan Manuel Moliné Rodríguez subió al segundo piso de la residencia con un joven de nacionalidad china o japonesa, en donde habían consumido drogas.

También dijo que el dinero que recaudaron en la fiesta se los distribuyeron en partes iguales él, Redondo Llenas y Moliné, y que no tenía conocimiento de que Redondo Llenas había adulterado con agua el whisky que brindaron en la referida fiesta.

Tras concluir el interrogatorio de Yaha Pérez, Moliné Rodríguez dijo estar de acuerdo con lo relatado por el testigo, pero Mario Redondo Llenas manifestó su reserva al tribunal.

Los Palmas Meccía, "La familia Monster"

Una compañera de estudio del hijo de la ex embajadora de Argentina, relacionó la familia Palmas Meccía a la "familia Monster", el filme televisivo de misterio.

"Su papá, en la mayoría de las veces estaba vestido de negro, igual al que sale en la serie de los Monster. En la casa que vivían había una muchacha que era como una mucama. A pesar de que ellos eran embajadores, Martín siempre andaba mal vestido, al igual que su hermano", exclamó ante el tribunal Mary Luz García Varona.

Admitió que llegó a visitar la Casa de la Cultura Argentina, donde se realizó la fiesta del 31 de diciembre del '95, pero que permaneció por muy poco tiempo, por lo que no pudo observar la situación.

Tras el asesinato del niño Llenas Aybar, salió a relucir que el hijo de la ex embajadora de Argentina en el país, Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez habían planificado el secuestro de Mary Luz García Varona. Sin embargo, la joven dijo al tribunal que sólo sabía que se le presentó un video en donde Mario Redondo Llenas le confesaba a una persona sobre el plan de su secuestro.

La joven admitió que salió en varias ocasiones a algunos centros de diversión con Luis Martín Palmas, hijo de la ex embajadora de Argentina, Teresa Meccía de Palmas. García Varona definió al señor Palmas como una persona de temperamento seco y tosco, corpulento, no muy cariñoso, pero que nunca se metió con ella.

"Yo me encontraba raro que no tuviera un trabajo fijo, estaba bastante tiempo en la casa, pero yo no le preguntaba porque eran cosas personales", dijo García Varona.

De igual forma, el consejo de la defensa de Mario Redondo Llenas dice saber dónde se formó Luis Ángel Palmas de la Calzada como una de las principales figuras de lo que se llamó en Argentina la Triple A: Alianza Anticomunista Argentina, y que parece que este señor, al no dar un golpe, tenía mucho tiempo para pensar y meditar, y que se le había ocurrido que el padre de Mary Luz García Varona podía dar seis o diez millones de pesos para recuperar su bella prenda si ellos la secuestraban.

La familia no se oponía a autopsia

Eduardo Manuel Domínguez Imbert, en su testimonio le estableció al tribunal la forma en que llegó al arroyo Lebrón, donde apareció el cadáver del niño José Rafael Llenas Aybar.

También dijo que en los alrededores donde fue localizado el cadáver pudo observar un cojín ensangrentado, una media y la carpeta que contenía el teléfono de la joven Kimberly Giralde, novia de Juan Manuel Moliné Rodríguez.

Asimismo, señaló que el cadáver todavía tenía su ropa puesta y envuelto en la cinta adhesiva, además de que tenía un reloj en la trabilla del pantalón. De igual forma, Domínguez Imbert dijo que la intención de la Policía Nacional era practicarle la necropsia al cadáver del niño, pero que a requerimiento de la familia se le entregó, en vista de que Patología Forense no laboraba hasta el lunes siguiente.

Sin embargo, explicó que la familia del niño asesinado no mostró ningún tipo de resistencia para la práctica de la necropsia.

Mientras tanto, Fernando Rafael Arredondo Blandino, de la Funeraria Blandino, hizo un recuento ante el tribunal de la forma en que llegó el cadáver del niño Llenas Aybar.

Señaló que el cuerpo del menor llegó a la funeraria la noche del sábado cuatro de mayo del '96 envuelto en una sábana, pero sin vestimenta.

Testigo excluido

El pleno del tribunal decidió excluir del juicio de fondo a varios miembros de una familia que habían sido citados como testigos porque alegadamente, de su residencia se hizo una llamada telefónica al hogar de la familia Llenas Aybar en los días de la desaparición del niño.

Entre los excluidos figuran Meris Valdez y sus hijos María Berenice Rosario Valdez, Miguel Ángel Rosario Valdez, Bernardo Montenegro Valdez, así como Luis Miguel Mejía Reyna y Modesta Grispi Guerrero.

El juez Julio César Canó Alfáu tomó la decisión luego que los testigos explicaran que no tenían nada que aportar al tribunal en torno a la desaparición y posterior asesinato del niño Llenas Aybar.

El ministerio público, la parte civil constituida y la defensa de Redondo Llenas y Moliné Rodríguez estuvieron de acuerdo con que los integrantes de la familia Valdez, residente en el ensanche Luperón, fueran excluidos del caso.

EL HASTÍO

ENILDA TORRES / Santo Domingo

Pese a que el ministerio público se notó más activo que el día anterior, el hastío se adueñó ayer de las personas que asistieron a la sala de audiencias de la Sexta Cámara Penal del Palacio de Justicia.

Desde las 8:00 de la mañana, comenzaron a entrar personas de todas las clases sociales. Era un público muy diverso; lo formaban los padres y familiares cercanos del niño Llenas, los padres de los confesos criminales, personal de los medios de comunicación y curiosos.

A las 9:34 el secretario ordenó a los presentes ponerse de pie, porque el magistrado iba a ser su entrada a la sala de audiencias. Inmediatamente éste tomó asiento, al igual que los demás abogados del ministerio público, la parte civil y de la defensa, fue llamada la madre del niño asesinado, Ileana Aybar de Llenas, quien vistiendo una blusa blanca y pantalón negro, ocupó el primer banco del ala izquierda junto a su esposo, Rafael Llenas. Su rostro denotaba cansancio y pesar.

El juez Julio César Canó Alfáu conversó con los testigos y les explicó que debían permanecer en la sala. Justo a las 9:42 de la mañana fue llamado el primer testigo, el joven Fares Manuel Yabras, de 21 años, quien compareció ante los jueces por casi dos horas.

El joven, quien dijo ser amigo de los confesos asesinos del niño, Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez, sudaba copiosamente ante el juez.

Casi dos horas duró el interrogatorio de Yabras, llegando a provocar hastío entre los asistentes y los abogados de la defensa. Ambiorix Díaz Estrella, por ejemplo, echó hasta sus pavitas, y de los bostezos nadie lo salvó. Fueron docenas en menos de media hora.

Las horas se hacían cada vez más pesadas y la gente entraba y salía de la sala. Unos salían a conversar por el celular, mientras que otros, lo hacían para fumar. Los bancos estuvieron repletos y los laterales congestionados.

Incomodidades

Previendo las incomodidades que produce permanecer por más de una hora sentadas, algunas damas -parientes de los implicados- se preocuparon por llevar cojines, neveritas para conservar el agua, refrescos e hielo que colocaron debajo de los bancos.

Casi a las 2:00 de la tarde fue interrumpido el juicio para entrar en receso. La audiencia fue reabierta las 3:30 de la tarde y comparecieron diversas personas que supuestamente no tenían nada que aportar, por lo que el tribunal decidió excluirlas. Fue entonces cuando se llamó a la joven Mariluz García Varona, amiga de estudios de Martín Palmas Meccía, quien contestó una serie de preguntas sobre su relación con los Palmas hechas por el abogado de la defensa.

Durante el interrogatorio, el abogado Hernández pidió al juez llamar la atención de la parte civil a tener “paciencia y guardarse los gestos”, porque él estaba en el derecho de hacer todas las preguntas que quisiere.

Concluido el interrogatorio de García Varona, las cámaras de televisión y las miradas de los presentes se volcaron hacia ella, lo que disgustó a sus familiares, quienes la cubrieron de las luces con sus cuerpos. “Ya está bueno, ya está bueno”, repetía una y otra vez un familiar de la joven, que luego, al darle un abrazo, le susurró al oído: “Lo hiciste muy bien, muy bien”.

Durante la audiencia de ayer, como en las dos anteriores, hubo interrupciones de la energía eléctrica y en la tarde cayó un fuerte y prolongado aguacero, llenando de agua los pasillos del Palacio de Justicia.

Un juicio muy armónico

RAMÓN JEREZ / Santo Domingo

La búsqueda de información precisa, más que la pura curiosidad, ha generado diversas interrogantes con relación a la composición del plenario de audiencia, el rol de cada integrante y sobre otros detalles que se observan en el juicio criminal que se sigue a los acusados del homicidio del menor José Rafael Llenas Aybar.

Todos los integrantes del plenario deben usar togas y birretes (siempre de color negro), con detalles específicos en cuanto a los colores que identifican a las partes. El juez presidente utiliza el color morado y el ministerio público con azul.

El juez, en su birrete, incluye una pequeña borla sobre la cabeza. Los abogados, tanto de la parte civil constituida como de la defensa, usan la toga negra con un birrete tocado con una borla blanca, sin otros colores adicionales en ninguna parte de su toga. Todos deben usar camisas blancas y corbatas negras, para darle mayor solemnidad a la audiencia.

La secretaria del plenario se viste de blusa blanca y falda negra. El juez tiene sobre la mesa, además, un mallete que utiliza para llamar el orden en la sala, para hacer un llamamiento en el manejo del juicio, porque está facultado por la ley para dirigir los debates y mantener la policía de la jurisdicción.

En el plenario cada una de las partes tiene asignado su lugar específico, de acuerdo con la Ley de Organización Judicial. El juez presidente está acompañado, a su derecha, por el Ministerio Público, que representa y defiende los derechos de la sociedad agraviados por el o los hechos que se debaten. Esta parte la puede representar el procurador fiscal del Distrito Nacional, uno o varios ayudantes del funcionario, o el propio procurador fiscal, Francisco Domínguez Brito, con la asistencia de sus ayudantes, Teobaldo Durán, Pedro Pablo Vargas y Miriam Payams, como ocurre en el juicio que se sigue a los acusados del homicidio del menor Llenas Aybar.

A la izquierda del juez presidente del plenario, en el estrado, se coloca la secretaria del tribunal (esta vez Miguelina Peralta de Medina), quien levanta acta de todo lo que se produce allí, en la audiencia.

En los laterales, a la derecha del juez se coloca la parte civil constituida, o sea, los abogados de la querella, que representan a los afectados por el hecho criminal en debate, y a la izquierda del presidente del plenario los abogados de la defensa, o sea, de las personas acusadas en el juicio.

Sentados

Los acusados deben permanecer sentados en un banco que se coloca frente al estrado y sólo pueden ponerse de pie cuando el juez presidente así lo ordena. No deben jamás estar esposados en ese lugar, ni así como entran o salen del lugar de audiencia.

La Ley de Organización Judicial dispone, asimismo, la designación para el juicio de un alguacil de estrado, quien tiene la responsabilidad de asistir al juez para llamar a los testigos en el

orden que está establecido y para cualquier otro tipo de necesidad o requerimiento en la audiencia, como auxiliar del plenario. Se coloca en un pequeño escritorio, en un lateral de la sala, siempre a nivel del piso.

Los interesados en estar presentes en el juicio pueden permanecer en el tribunal todo el tiempo que requieran, no así los testigos, quienes deben permanecer en un salón contiguo hasta que sean llamados a declarar. Después que lo hagan pueden permanecer en la sala, si el juez presidente lo cree oportuno.

LA COBERTURA DE LA CDN

RAMÓN JEREZ / Santo Domingo

El juicio en la casa. Así ha resultado para la familia dominicana que ha tenido la oportunidad de seguir todos los detalles de la audiencia que se sigue en la Sexta Cámara Penal del Distrito Nacional, en la que se debate sobre el alcance de la responsabilidad de los acusados del homicidio contra el menor José Rafael Llenas Aybar, un suceso que consternó al país en mayo de 1996.

La Cadena de Noticias (CDN), que transmite noticias 24 horas al día, tiene a su cargo la cobertura completa del proceso que se sigue a Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez, quienes confesaron la comisión del homicidio después de secuestrar al menor, primo hermano del primero.

La transmisión del juicio se hace en vivo, desde la misma sala de audiencia, con reportes adicionales a cargo de una serie de periodistas de la cadena de televisión.

Asimismo, CDN ha contratado los servicios del doctor Juan Miguel Castillo Pantaleón, un reputado profesional del derecho que hace un análisis en cada receso de lo que ha ocurrido en la audiencia y orienta al público común sobre todo lo relativo al juicio, las atribuciones de todos los funcionarios y magistrados que intervienen en los procesos criminales, al tiempo de definir el papel de cada uno de ellos.

Esta fase de la cobertura televisiva e informativa del juicio, Castillo Pantaleón la comparte con la periodista Josefina Navarro, directora de prensa de CDN, una acuciosa y experimentada profesional de la comunicación que ofrece el balance necesario entre el aporte didáctico que hace el abogado y la necesidad de orientación del público televidente.

La producción de televisión está a cargo de un equipo de ejecutivos y técnicos que encabezan, entre otros, Manuel Pueriel, quien es director de programación de la cadena y Carlos Rizik, encargado de producción. El jefe del equipo de camarógrafos lo es Eric Montilla.

Los reportes y comentarios periodísticos lo realizan, desde la misma Sexta Cámara Penal del Distrito Nacional, Santos Méndez, Mariela Caamaño y José Campusano.

La cobertura incluye todo lo relativo a la audiencia, dentro de la sala, así como transmisiones en vivo con entrevistas y comentarios relativos al juicio.

Esta fase del proceso se inició el pasado martes y ha continuado hasta anoche, cuando se produjo el último receso, para seguir a partir de las 9:00 de la mañana de hoy.

Los ejecutivos de CDN informaron que tomaron la decisión de brindar esa cobertura, como parte de su compromiso de mantener informado al país de todos los sucesos más importantes que ocurran, por el alto interés de la sociedad dominicana en conocer todos los elementos relativos al juicio en contra de los acusados del homicidio del menor Llenas Aybar.

En las primeras tres audiencias han sido interrogados más de dos docenas de testigos, algunos de ellos considerados como claves en el proceso.

Esto provocó que abogados de la defensa pidieran al tribunal que retirara los equipos de CDN de la sala de la audiencia, porque los demás testigos podían seguir el juicio por la televisión y conocer las declaraciones de los que los habían antecedido. El juez presidente del plenario desestimó el reclamo y la cadena televisiva continúa su ponderada cobertura del proceso que acapara la atención de todo el país.