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Actores de "Mosh" desentrañan sus personajes

Pachico TejadaSanto Domingo, RD

La película “Mosh”, ópera prima del joven cineasta dominicano Juan Antonio Bisonó, está en las salas de cine local desde el pasado jueves 12, luego de haber pasado por muestras como el Festival Internacional de Cine de El Cairo, y haber sido adquirida en el mercado del Festival de Cannes por el agente de ventas alemán Media Luna.

Isabel Spencer, Rebecca Dalmasi y Richarson Díaz, tres de los actores que participan en la película, conversaron con LISTÍN DIARIO sobre sus respectivos personajes y el universo en el que se mueven en “Mosh”.

La cinta narra la historia de María Ofelia Sánchez Hernández (Dalmasí), quien se hace llamar Mosh, una joven dominicana de 16 años que vive en un barrio popular de Santo Domingo con Laura (Spencer), su madre enferma de cáncer, y Gerónimo, su primo, un pequeño traficante de drogas.

Dalmasí, quien hoy tiene 20 años, tenía 15 cuando filmó esta película, en la que, según dijo, tuvo que transformarse en una persona callada y misteriosa, algo que ella asegura que no es. “Ese fue mi proceso, tratar de crear una versión totalmente distinta”,comenta Dalmasí, quien tuvo en esta producción su primera experiencia con la actuación.

A su lado, los experimentados Spencer y Díaz, recuerda que estos le dieron su ayuda para ser uno de los roles que conviven en el universo que ha creado Bisonó, y que ellos entienden como mágico y religioso.

Esto, porque a la realidad del barrio, con las drogas y la pobreza, se le une la presencia de un personaje como Dios, encarnado por la cantante y escritora Rita Indiana.

“Lo maravilloso de Mosh es como estas dos historias, estas dos líneas narrativas, convergen en una misma película”, entiende Spencer, y que entre lo holístico, mágico, lo que le pone el cable a tierra, son esas historias tan reales, de esos personajes tan cotidianos.

Para la preparación de su rol de Laura, adelgazó, se afeitó la cabeza y las cejas, y tuvo que bajar la intensidad de su energía normal, “y vibrar bajito”. “Fue una experiencia que me confrontó mucho con mi sensibilidad, con esa parte frágil del ser humano que es el sentido de la salud”, sostuvo la actriz.

Richarson Díaz hace de Blanco, el subcomandante de un traficante de drogas del barrio, un trabajo para el cual hubo de conversar con verdaderos “tigueres” de Villa Francisca, barrio capitalino en el que se rodó buena parte del filme.

“Llegamos a tener varias conversaciones, de hecho llegué a meterme en zonas muy fuertes, eso me ayudó mucho a la construcción del personaje”, explicó Díaz, quien también retomó algunos aspectos de los recuerdos de su infancia en el sector de El café, en Herrera, Santo Domingo Oeste.