Música

Laura Pausini: "Trabajar con Sophia Loren me dio aire, me sentía inútil"

Con más de tres décadas de éxito ininterrumpido en todo el mundo, a Laura Pausini le faltan pocas metas por lograr, un Óscar es una de ellas. Algo a lo que aspira con "Io Sì", la canción original para el regreso de Sophia Loren a la gran pantalla.

"La invitación de trabajar con Sophia Loren me ha dado aire, porque yo cuando recibí la propuesta no me sentía capaz de cantar, me sentía inútil", afirma la cantante por videollamada desde Roma, horas antes del estreno de "La vita davanti a sè" ("La vida por delante").

Pausini grabó durante los meses de pandemia el tema principal de este drama sobre una superviviente del Holocausto que cuida de niños abandonados, dirigido por el hijo de Loren, Edoardo Ponti, y con el que la legendaria actriz vuelve al cine tras más de una década.

"Imagina cómo me he sentido, imagina para un italiano lo que significa, es una estrella en mi país y en el mundo, pero representa algo más", explica Pausini sobre el vínculo que Loren siempre ha mantenido con el sur de Italia, su cuna y escenario de la nueva cinta.

Si Loren es considerada un icono del cine italiano y mundial, lo mismo pasa con Pausini en la música, con un éxito que no conoce fronteras ni idiomas.

Por eso, la artista grabó versiones del tema en cinco idiomas: Inglés, ("Seen"), español ("Yo Sí"), portugués ("Eu Sim") y francés ("Moi Si"), además de la versión en italiano. Esta última, en su idioma materno, es la que se presentará a los premios de la Academia de Hollywood y podría obtener una nominación al Óscar.

UN ÓSCAR QUE PODRÍA SONAR EN ITALIANO

"Cuando me dijeron que los productores y Netflix querían que el tema se escuchara en todo el mundo en italiano aluciné -asegura-. ¿Es una cosa rara, eh?".

Con su deslumbrante naturalidad, Pausini argumenta ante la cámara que en Estados Unidos la música en italiano es popular "en géneros como el de Andrea Bocelli", pero no tanto en el caso del pop.

"Yo creo que las canciones tienen el poder de luchar solas. Sé que es muy difícil pero no quiero desilusionarme", destaca; y recuerda las sesiones de grabación en las que Loren propuso que cuando ella cantara sería como su voz.

"EN VERANO ME DECÍA A MÍ MISMA: NO VOY A CANTAR MÁS, NO SOY CAPAZ"

El proyecto, que ha unido a dos leyendas italianas, supuso también la dosis de motivación que a Pausini le faltaba en este año tan difícil sin conciertos ni música en directo.

"Yo en julio me decía: 'no voy a cantar más, no soy capaz", se sincera.

La intérprete de "Se Fué" cree que "aún no está lista para escribir" pero la canción fue "un regalo".

"Estamos viviendo con una gran fragilidad emocional, son momentos en los que nos sentimos poco protegidos", reflexiona sobre el ánimo general.

No tiene claro si llegara un disco pronto que tome el relevo de "Fatti sentire / Hazte sentir", con el que ganó su cuarto Latin Grammy en 2018, pero encomienda la inspiración a la noche, su rato para estar sola y esperar la llegada de las musas.

Tiene una carpeta en el ordenador con cientos de propuestas que aguardan su escucha, algunas de artistas de renombre y otras de compositores menos conocidos, pero Pausini es fiel a su método en el que borra al autor para quedarse solo con la canción y evitar que un nombre la condicione.

UNA PELÍCULA SOBRE LA INMIGRACIÓN Y LA EMPATÍA

Loren, de 86 años y cuya última incursión en el cine hasta ahora era "Nine" (2009), de Rob Marshall, vuelve con una nueva adaptación de la novela homónima "The Life Ahead" (1975) de Romain Gary, que ya se adaptó al cine en 1978 y fue premiada con el Óscar.

"Vi la película y llamé a mi equipo para decir que era esta la película en la que quería cantar", asegura Pausini.

En esta nueva versión para Netflix, Loren recupera al personaje de "Madame Rosa", una anciana que inicia una singular amistad con un jovencísimo inmigrante senegalés (Ibrahima Gueye) que ha quedado huérfano.

A diferencia de la obra original, en lugar de en París la historia se enmarca en Bari, ciudad del sur de Italia donde la belleza de las calles barrocas y la luz del Mediterráneo contrasta con las tensiones por la inmigración y la pobreza.

"Es el resumen de lo que yo quiero que mi hija aprenda. Un mensaje para toda la humanidad de solidaridad y de fraternidad", resume la italiana con satisfacción.