Cine

Cine

Cinco piezas para no olvidar a Ennio Morricone

Ennio Morricone le dio sonoridad a los Spaguetti Western. Este prolífico compositor, fallecido a los 91 años, es uno de los músicos que mejor supo poner melodías a las imágenes del cine de los últimos 60 años.

El sonido de sus composiciones para filmes como la "Trilogía del dólar" o del "Hombre sin nombre": "Por un puñado de dólares" (Per un pugno di dollari, 1964); "Por unos dólares más" (Per qualche dollaro in più, 1965) y "El bueno, el malo y el feo" (Il buono, il brutto, il cattivo, 1966), dirigidas por Sergio Leone, suponen un episodio importante de la cultura cinematográfica mundial.

Admirado por Quentin Tarantino, Morricone puso su arte musical en filmes como "Kill Bill Vol. 1" y "Kill Bill Vol. 2" (2003 y 2004); "Death Proof" (2007); "Inglourious Basterds" (2009); "Django Unchained" (2012) y "The Hateful 8" (2015), por la que obtuvo por fin un Oscar a Mejor banda sonora, luego de cinco nominaciones por "Days of Heaven" (Terrence Malick, 1978); "La misión" (Roland Joffé, 1986); "Los intocables" (Brian de Palma, 1987); "Bugsy" (Barry Levinson, 1991) y "Malena" (Giuseppe Tornatore, 2000).

Dejamos aquí cinco de sus más reconocidas partituras en una carrera en la que compuso para más de 500 películas:

"Érase una vez en América" (Sergio Leone, 1984)

"La misión" (Roland Joffé, 1986)

"Cinema Paradiso" (Giuseppe Tornatore, 1988)

"Hatefuk Eight" (Quentin Tarantino, 2015)