Música

MÚSICA

Cómo Taylor Swift escribió ‘Lover’, su composición nominada al premio Grammy a la mejor canción del año

Taylor Swift, foto de archivo. / EFE

Taylor Swift se considera, primero que nada, una compositora

“Es la parte más sagrada de mi vida”, dijo en una entrevista. “Es mi parte favorita del trabajo”.

A lo largo de su carrera, Swift ha sido reconocida como escritora en todas partes, incluyendo los premios Grammy, donde cuatro de las 35 nominaciones de su carrera han sido por canción del año. Pero “Lover”, la composición que estuvo nominada en la ceremonia de los Grammy del domingo (una de cuatro nominaciones en total para Swift este año), es distinta: a diferencia de sus nominaciones previas en esa categoría

—“You Belong With Me”, “Blank Space” y “Shake It Off”— Swift es la única autora de la canción homónima de su séptimo álbum, uno de los lanzamientos más exitosos de 2019.

“Significa muchísimo porque es un premio para los compositores”, explicó durante una llamada por FaceTime para Diary of a Song, la serie de videos de The New York Times que explora cómo se hace la música pop actualmente. “De verdad me habría gustado que esa canción fuera reconocida más que muchas otras cosas que he hecho”.

Aunque la música de Swift se ha basado con firmeza en los sonidos del pop contemporáneo en sus últimos tres álbumes, con “Lover” la cantante vuelve a un sonido más análogo, con guitarras acústicas de ensueño, un bajo en vivo y una batería con escobillas empapada de una reverberación que parece de antaño. A continuación, mediante fragmentos editados de sus entrevistas para Diary of a Song, Swift y Jack Antonoff, su colaborador desde hace tiempo, quien produjo “Lover”, hablan de la creación de la canción, incluyendo su inspiración en los Beatles y su letra controvertida.

P: ¿En dónde estabas cuando te llegó la inspiración?

SWIFT: Estaba en Nashville. Salí de la cama —creo que ya era muy tarde por la noche—, fui al piano y me senté a escribirla. Obviamente, quieres que la gente piense que te esfuerzas mucho, pero sentí que la canción se escribió sola.

P: ¿Siempre tienes instrumentos cerca de tu cama en caso de que te llegue la inspiración?

SWIFT: Pues, siempre tengo un piano cerca de mí, y siempre tengo una guitarra, así que la respuesta es afirmativa.

P: Cuando saliste de la cama, ¿en qué estabas pensando? ¿En el título, en la letra, en una melodía?

SWIFT: Fue la letra: “Can I go where you go? Can we always be this close?” (¿Puedo ir a donde vayas? ¿Podemos estar así de cerca siempre?) y todo lo demás salió de manera natural después de eso. Quería que el coro estuviera formado con esas preguntas existenciales que nos hacemos cuando estamos enamorados. Preguntarle a alguien: “¿Puedo ir a donde vayas?”, es algo muy intenso. “¿Podemos estar así de cerca siempre?”, es una pregunta llena de temor, como el amor.

Había estado hablando con Jack Antonoff acerca de que quería que este álbum tuviera canciones muy atemporales. Me imaginé a mí y a Jack tocando en una banda de bodas en los setenta. Me inspiro en ese tipo de visiones cuando grabo un álbum.

También quería jugar con la idea de algo tan mundano como decidir con otra persona las reglas de un hogar. Cuando los adultos jóvenes pasan de vivir con su familia a compartir su vida con alguien más se trata de algo muy profundo. Aunque parezcan cosas sencillas, como cuando decides con alguien qué tipo de crema de cacahuate tendrán en su cocina o dónde pondrán esa vela. Desde hace un par de años quería decir eso en una canción.

P: ¿Tuviste que hacer muchas modificaciones para encontrar los acordes adecuados para la canción?

SWIFT: Los primeros tres acordes eran sencillos, y después quise tener esa progresión.

P: ¿Puedes explicarnos qué es una progresión?

SWIFT: Es cuando el acorde cambia, como el bajo, por ejemplo, que desciende

[tararea notas descendientes] dun, dun, dun, dun, dun. Esa es la progresión.

P: ¿Y qué evoca eso en ti?

SWIFT: Creo que evoca una atemporalidad y una suerte de resolución para esas ideas.

Había estado escuchando muchas canciones antiguas y clásicas, incluyendo algunas de los Beatles. Suelo dejar que la letra sea la gran protagonista, pero quería que hubiera algunos cambios de acordes interesantes en esta canción porque, para mí, eso resultaba desafiante. Me encanta escribir un poema y llenar los espacios faltantes. Lo veo como un crucigrama. Pero con los acordes que puse en el puente musical, y las progresiones, pensé: “Tienes que innovar y cambiar lo que generalmente haces”. Simplemente quería que fuera una combinación de una letra sencilla y una melodía un poco más compleja.

P: ¿Cuánto avanzaste en la composición de la canción esa noche en Nashville?

SWIFT: La terminé toda.

Swift —quien se filmó componiendo la canción frente al piano, escribió la letra en la aplicación Notes de su celular y grabó una nota de voz que funcionó como un demo que podía compartir. Poco después le envió su idea a Antonoff en un mensaje de texto.

P: ¿Qué piensas cuando ves un archivo de audio que te manda Taylor Swift a tu iPhone?

ANTONOFF: Nunca me decepciona. Cuando me envía un mensaje que dice: “Tengo una idea”, me emociono y me olvido de todo el mundo durante un minuto para poder pensar de manera muy clara en lo que estoy escuchando. Siempre le respondo con una combinación de mi primera reacción y después escucho un par de veces más para empezar a hablar de lo que podríamos hacer con su idea. Con “Lover”, le dije: “Es una canción perfecta”.

Siempre le hago una broma cuando me envía algo genial. Solo le escribo: “Súbete al avión”. Todo lo que sé es que llegó al día siguiente.

SWIFT: Le toqué la melodía en el piano y de inmediato supo cuál sería la vibra de la canción y lo que yo quería en cuanto a la producción: un momento atemporal y etéreo entre dos personas. Solo quería visualizar, en mi mente, a esa pareja que se queda en la pista de baile hasta el final, a las tres de la mañana, moviéndose al ritmo de la música. Quería la música que se escucharía en ese momento.

P: ¿Cómo decidiste pasar la canción del piano a una guitarra acústica como el instrumento principal?

SWIFT: Pensé que con el piano sería algo demasiado obvio, tomar una canción muy romántica y tratarla de una manera estoica y sincera. Quería cambiar un poco el estilo y que no fuera tan evidente.

ANTONOFF: Ella me dijo que no quería que fuera una canción con piano, así que pensando en eso se me ocurrió añadir el bajo y la batería para crear ese espacio cálido. No necesitábamos el piano, sino un sonido brillante, es decir esa capa de sonidos acústicos. Su voz y la guitarra acústica son sonidos que deben estar juntos.

P: ¿Quién tocó todos los instrumentos de esta canción?

ANTONOFF: Yo los toqué.

El puente de la canción tiene muchos detalles. Hay cuerdas y un Mellotron comienza a sonar, solo haciendo eco de la letra, como si fuera una pequeña boda breve. Sin un puente musical, una canción puede parecer un anuncio publicitario. Es como cuando conduces por donde hay un paisaje hermoso con montañas y árboles. Pero de pronto pasas por un túnel y piensas: “Ay, no”. Pero después todo está de regreso, las montañas y los árboles, todo tan hermoso. Necesitas ese tercer elemento para alejarte de lo que has experimentado para que te emocione tenerlo de regreso. Con “Lover”, cuando se acaba el puente y la canción regresa al coro, se siente un gran placer.