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Entretenimiento viernes, 10 de mayo de 2019

Freddy Ginebra

“Un joven atrapado en el cuerpo de un anciano con deseos de celebrar”

  • “Un joven atrapado en el cuerpo de un anciano con deseos de celebrar”

    Freddy Ginebra tiene 75 años de edad, 45 de ellos dedicados en cuerpo y alma a Casa de Teatro.

Carlos Rojas
Colaboración especial
Santo Domingo

Freddy Ginebra Giudicelli es heredero del buen humor y embajador de la amistad por excelencia. Este gestor cultural, actor, escritor, abogado y periodista lleva 45 años siendo el amo de la Casa de Teatro, y desea seguir 100 años más, si Dios y la vida se lo permiten.

Ginebra es una de las principales almas en Latinoamérica que atestiguan la necesidad de repensar el teatro desde la fundación que siempre ha tenido las puertas abiertas a nuevos artistas que buscan un espacio para la creación -no importa si son famosos o no lo son-, la casa siempre está abierta para todos y donde la cultura es para todos, según reza su lema.

El 31 de julio del 1974 fundó Casa de Teatro, actual pulmón cultural de Santo Domingo, del que es dueño y señor desde entonces. Ya ha publicado ocho libros y es estrella de cine. Su debut como actor principal en el cine se dio con el largometraje “Mañana no te olvides” (2018).

¿Quién es Freddy Ginebra?
Todavía me pregunto cada mañana quién soy. Diría que un joven en estos momentos atrapado en el cuerpo de un anciano con deseos de celebrar constantemente la vida.

-¿De dónde vienen tus padres?

Mi mamá es de origen corso, mis dos abuelos de esa parte, eran franceses, mi papá, dominicano, aunque el primer Ginebra vino de España, era catalán.

-¿Qué recuerdos tienes de tu niñez?
Los mejores. Fui un niño feliz ya que desde muy temprano supe lo que me costaría vivir y celebrar. Los golpes tempraneros te enseñan a valorar la vida, aunque aún no tengas conciencia de lo que se avecina.

-Tu infancia y tu adolescencia en Santo Domingo pueden valorarse como espacios donde pudiste desarrollar, quizá embrionariamente, tus afectos artísticos. ¿Cómo se va introduciendo en la vida cotidiana del joven Freddy Ginebra el espíritu del teatro? 
Pienso que nací con esa inquietud en mi cuerpo. Desde niño supe que el teatro y el mundo del espectáculo eran mi escenario natural.

-¿Por qué comienzas hacer teatro?
No tenía más alternativa, desde mi primera experiencia en primaria supe que se convertiría en mi pasión. Desde que vi mi primera obra decidí intentarlo. Era una manera de vivir varias vidas y una oportunidad de arriesgarme cada vez que puedo.

-¿Cuál fue esa primera obra?
Fue una velada en el instituto escuela. Luego, en Bellas Artes se hacía mucho teatro y, yo no me perdía una. Teatro español y después teatro arena. Me inicié en las azoteas haciendo con Ángel Haché obras que escribíamos juntos.

-¿Desde tu juventud siempre fuiste un joven curioso?
Más que curioso intenso. Supe que era pasajero en tránsito y entonces quise aprovechar el tiempo a su máxima capacidad.

¿Por qué comienza a hacer teatro?
No tenía más alternativa en la vida, desde mi primera experiencia que tuve en la escuela primaria supe que se convertiría en mi pasión. Desde que vi mi primera obra decidí intentarlo. Era una manera de vivir varias vidas y una oportunidad de arriesgarme cada vez que puedo.

¿Cuál fue esa primera obra?
Fue una velada en el instituto escuela. Luego, en Bellas Artes se hacía mucho teatro y, yo no me perdía una. Teatro español y después teatro arena. Me inicié en las azoteas haciendo con Ángel Haché obras que escribíamos juntos.

¿Cómo nace Casa de Teatro?

Una necesidad de un grupo de amigos que por pensar diferente no podían hacer teatro. Me pidieron que les buscará un lugar y no lo pensé dos veces. En esa época pensar diferente se podía pagar con la vida. Felizmente me arriesgué y no me arrepiento.

Además de Casa de Teatro, ¿qué otras teatralidades le están interesando?
Todo me interesa, el mundo cultural me sorprende, lo admiro y me ilusiona, me da el oxígeno para resistir días en que el cielo se nubla de injusticias, violencia y corrupción.

¿Qué pasará con Casa de Teatro cuando el duende ya no esté en sus alrededores?
Eso lo sabrás cuando no esté. Por el momento sueño con llegar a celebrar sus 50 años y, a partir de allí espero que quienes me sucedan mantenga mi misma filosofía de puertas abiertas y oportunidades para los que más lo necesitan.

¿A pesar de tu trayectoria sigues creyendo en los jóvenes artistas de tu país?
El día que pierda la fe en ello estaré muerto. El futuro está en sus manos.

¿Qué vertientes identificas en el teatro dominicano actual?
Muchos jóvenes se atreven, surge el teatro musical, se descubren nuevos talentos; me siento que estoy presenciando la erupción de un volcán, y eso me emociona y me llena de alegría.

¿Por qué no existe una ley de teatro?
Ha dado mucho trabajo conseguir la de cine, imagínate la de teatro.

¿Y cuál debe ser el papel del Estado con respecto al teatro?
El que debe de tener con todo lo que esté bajo su universo. Apoyar, apoyar...

Antes de que pierdas la memoria ¿qué te falta por hacer? .
Tengo un montón de sueños, no caben en estas declaraciones. Soy un hombre joven, apenas 75 años.

-¿Qué piensas de la evolución que ha tenido el público de Casa de Teatro desde los primeros años hasta la fecha?

El público como el mundo ha cambiado y las instituciones deben de adaptarse a los tiempos. En sus inicios, había ideales más claros y definidos, soñábamos con un hombre nuevo, con una sociedad más justa, todavía quedan algunos que sueñan con este ideal, pero cada vez somos menos. Sigo insistiendo en esa esperanza de justicia, de equidad, el día que se esfumen los sueños estaremos muertos.

-¿Consideras que el teatro como corriente escénica está creciendo en Santo Domingo?
Claro que sí.

(Mira el vaso está algo vacío, le pone más hielo y recarga con un golpe generoso de ron).

-¿Qué ejemplos concretos podría dar de este fenómeno?
Las escuelas están llenas de aspirantes a actores y dramaturgos. Y cada día se abren más salas, esa es una respuesta muy positiva.

-¿Qué vertientes identificas en el teatro dominicano actual?
Muchos jóvenes se atreven, surge el teatro musical, se descubren nuevos talentos, me siento que estoy presenciando la erupción de un volcán y eso me emociona y me llena de alegría.

-¿Cómo han evolucionado las temáticas y las estéticas que te interesan?
(Freddy me mira con misericordia, se sonríe y responde amablemente).

Ya te he dicho todo, va cambiando con los tiempos, el que no se ajusta, se pierde en el camino.

-¿Cómo ubicarías el teatro dominicano dentro del contexto teatral internacional?
Cada día damos mejores pasos, se abren nuevas salas, el público llena los espectáculos, la gente de teatro se esmera en ser mejores actores y actrices...En fin estamos en el camino correcto.

-¿Cuál es la novedad en el teatro dominicano?
Todavía es muy temprano para juzgar. Basta con saber que cada día hay más gente joven integrada con nuevas propuestas.

-¿Hay alguna forma de definir un teatro dominicano?
El teatro dominicano es aquel que trata temas inherentes a nuestra cultura y a nuestra sociedad, pero gracias a Dios cada día, se tocan tópicos más universales válidos para todos los teatros del mundo.

-¿Qué opinión tienes de las nuevas formas del arte escénico, como la danza, teatro y el performance?
Todas para mí son válidas mientras sirvan al espectáculo teatral y sumen en la realización de la propuesta.

-¿Qué modelos dominan en el teatro que vemos hoy?
Hay mucha experimentación y me parece bien. El mundo está en constante movimiento y los tiempos nos obligan a buscar nuevas maneras de comunicar. Siempre estarán los patrones clásicos y, a partir de ahí, dejemos que la imaginación vuele.

-¿Qué piensas del Microteatro?
Una manera de buscar nuevos públicos.

-¿Existe un cierto rechazo en el gremio hacia el nuevo teatro comercial?
Para nada. Es el que más vende y siempre tendrá su público.

-¿Qué le hace falta al teatro dominicano?
Más salas de teatro, profesores exigentes y claro que las empresas públicas y privadas apoyen con dinero. Además de una ley que lo proteja.

-¿Por qué las empresas no apoyan?
Apoyan, pero no lo suficiente.

-¿Por qué no existe una ley de teatro?
Ha dado mucho trabajo conseguir la de cine, imagínate la de teatro.

-¿Y cuál debe ser el papel del Estado con respecto al teatro?
El que debe de tener con todo lo que esté bajo su universo. Apoyar, apoyar, apoyar…

-¿De qué maneras has apoyado esto?
Abriendo Casa de Teatro y dando todo tipo de facilidades. Cobrando el mínimo. Al principio nada.

-¿Qué piensas de la transformación del teatro en los últimos años?
Que es parte de la evolución de los tiempos.

-¿Cómo se puede complacer al público dominicano?
Haciendo las cosas bien.
(Nuevamente cambio el tema y quiero saber sobre la faceta de Ginebra como escritor. Me sirvo mi segundo o tercer ron).

-¿Freddy, cuéntame cómo nació tu vínculo con la escritura?
Desde que leí mi primer libro quise ser escritor. Un atrevimiento de mi parte. No me creo escritor sino un hombre que cuenta cosas y se las publican.

-¿Escribes en cuadernos, a mano o en el iPad?
En el iPad.

-¿Actor que escribe, escritor que actúa?
Me divierto.

-¿Eres más escritor que actor?
Ninguno de los dos, soy aspirante a todo.

-¿La actuación está presente en la escritura, tu voz de actor? Tus textos resuenan como dichos por ti en escena.
Trató de ser siempre yo en todas mis facetas, aunque las encubra.

-¿Me refiero al texto teatral A veces grito (1973)?
Ese no soy yo, aunque hay parte de mí.

-¿Hay relación entre leer y escribir?
Quien no lee es imposible que escriba. La lectura es la mayor maestra.

-¿Tu escritura se parece a la de otros escritores? -Trato de sorprenderlo.
No tengo la menor idea.

-¿Qué rasgos caracterizan tu escritura?
La simpleza. Escribo para que todos me entiendan en oraciones comunes y evitó las palabras que haya que buscar en un diccionario.

-¿Estás escribiendo teatro actualmente?
No tengo tiempo, el ser gestor cultural me ocupa totalmente.

-¿Crees que lograste tus sueños de escribir?

Para nada, siempre queda algo pendiente, recuerda que soy un aprendiz y los estudiantes como yo somos permanentes.

-¿Qué libro le falta escribir a FG?
Todos.

-En tu trabajo artístico identificas temas recurrentes o dicho más claro, ¿cuáles son tus obsesiones?
No tengo.

-¿Alguna vez le has hecho caso a la crítica teatral?
Cuando es bien intencionada.
(Intento mantener el ritmo, no lo dejo descansar. Freddy es un ser bondadoso se acomoda en su silla y disfruta de la entrevista).

-¿De todas esas entrevistas maravillosas cuál ha sido la más grata y la menos grata para ti?
La más grata fue la de Borges, me sorprendió su deseo de contarme cosas y de su admiración por un dominicano, Pedro Henríquez Ureña y la más difícil fue la de Gabriel García Márquez (El Gabo), porque por un equívoco, luego, de una naciente amistad, se tornó en un entrevistado muy agresivo.

-¿Qué pasó con Cita con la Juventud?
(Ginebra ni pestañea ni titubea, contesta rápidamente).
Fue mi primer encuentro con la televisión y un canal que me ayudó a vencer el miedo a exponerme públicamente. Una gran oportunidad de hacer lo que tanto me gusta, interactuar con la gente masivamente.

-¿Qué ha significado para ti entrevistar a tantas personas diferentes?
Una manera de ver la vida desde otra óptica.
(Dejo atrás su faceta de entrevistador de TV y pasó rápidamente a hacerle preguntas aleatorias para conocer más el lado humano de Freddy Ginebra).

-¿Cuáles son esos cubanos prohibidos?
(A Freddy le hace gracia la pregunta).
Eso fue en otra época, ya no quedan.

-¿Existe la República del Caribe?
Tratamos.

-¿Qué es lo más emblemático de Santo Domingo?
Su gente.

-¿Me puedes hablar de los amigos que se han ido?
No porque lloro.
(Pienso, descanso y nuevamente disparo otra pregunta).

-¿Te consideras todavía un niño grande?
El día en que pierda al niño que habita en mí, habré perdido la alegría de vivir.

-¿Cómo vives el día a día?
Con demasiada intensidad.

-¿Cuáles son tus hobbies?
Vivir en paz con uno mismo, es el más importante.

-¿El pasado existe para ti?
Ya lo olvidé.

-¿Usas el pasado para vivir en el presente?
No lo uso.

-¿Y el futuro llegó?
Invento de poetas y políticos.

-¿Qué es lo que te guía o motiva a seguir?
La vida misma y los otros. El reto que representa vivir. Lo decidí una mañana y soy constante en mis decisiones. El deseo de ser mejor ser humano, a cambiar el mundo en el que vivo...

-¿Nunca te cansas de dar?
No puedo aprendí que, es uno de los caminos para vivir en constante felicidad, me lo enseñó una mujer llamada Teresa de Calcuta, cuando la entreviste.

-¿Dar hasta que duela esa es tu esencia?
Esa es la clave, lo que sobra lo da todo el mundo.

-¿Siempre fuiste tan osado que nunca te dio miedo de saltar al vacío?
Lo hago constantemente, es lo que le da sabor a mi vida.

-¿Te has atrevido a creer una y otra vez?
No hay de otra manera.

-¿Le has tenido miedo a la muerte?
Algunas mañanas.

-¿Tu felicidad es los triunfos de otros?
Muchas veces.

-¿El dinero sigue siendo tu peor enemigo o se volvió tu aliado?
Le tengo miedo cambia los acentos.

-¿Te consideras un hombre temeroso de Dios?
Intentó ser su hijo.

-¿Eres el hermano mayor de cuántas personas?
De todo el que necesite uno. Mi corazón es una guagua inmensa.
(Ha transcurrido el tiempo entre amenas conversaciones y tragos de ron. Nuevamente decido cambiar las preguntas, quiero que el lector conozca otras facetas de mi entrevistado).

-¿Qué cine estás viendo en la actualidad?
Todo el que pueda, prefiero el independiente, el de autor, el europeo y el latinoamericano.

-¿Cómo llega este personaje de Roberto en Mañana no te olvides (2018), en tu debut como protagonista?
Como ha llegado casi todo, de sorpresa.

-¿Cuánto tardó para que llegarás a protagonizar una película?
74 años.

-¿Tienes secretos compartidos? ¿Y ocultos?
Todo el mundo los tiene.

-¿Vendrán más Secretos Compartidos?
Si quedan muchos que ya estoy organizando.

-¿Qué tiene sentido en estos momentos para ti?
La vida misma.

-¿Cómo está tu relación con Dios?
Pregúntale a Él.
(Han transcurrido más de dos horas. Ha sido una experiencia única. Se levanta y me dice que lo he superado, me abraza fuertemente. Salgo de Casa de Teatro estoy muy feliz. Pocas veces se puede sentir la vida con las palabras. Soy un privilegiado, tengo la impresión de que Freddy Ginebra será siempre mi hermano mayor, mi indudable pariente en el Caribe).