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UN PUNTO DE VISTA

"Spoiler": ¡Lo nuestro es puro teatro!

La Feria del Libro se convirtió en una vitrina teatral dominicana

Pocos eventos como la XXI Feria Internacional del Libro Santo Domingo (FILSD2018) han asumido su responsabilidad más como un reto que como una vocación. En ellas, sin embargo, ambas peticiones parecen estar indisolublemente unidas, de modo que su trabajo trae por lo general el sello de lo imperativo o conminatorio, de la necesidad de una constante hecha a la cual deben someterse sin retroceder ante las dificultades.

Desde mi punto de vista, he querido tomar lo que considero los aspectos fundamentales y específicos del corpus organizativo del Programa de Teatro dentro de la programación alternativa del FILSD2018, y he resumido esto en más o menos en algunas líneas de especificaciones, tal cual como si fuera un libro de Braille.

Es justo y necesario que las generaciones futuras revisen la historia del teatro y la danza en Santo Domingo y, a manera de consulta tendrán a Radhames Polanco y, a su Dirección Nacional de Drama como referencia, todavía falta por contar, le queda mucho que decir a este regente, a su visión, es un creador muy sui generis que hay que aceptar y leer en su propio terreno.

Polanco fue el gestor del Programa de Teatro dentro de la programación de la FILSD2018 y, es el actual director de la Dirección Nacional de Drama, dueño de un universo particular, avezado en el manejo de los recursos de su oficio, concentrado en el quehacer del hacer de esa alternativa de la vida, su vida, y salir de esa zona de conformidad como pocos lo han hecho.

Lo primero que noto en el trabajo del Programa de Teatro, como un hecho social, es que tal vez sea uno de los pocos (para no decir el único), que se convirtió en una vitrina teatral dominicana que se ha dedicado a llevar la continuidad del quehacer teatral de una región cuyo epicentro, es Santo Domingo. Y se va extendiendo por onda geográfica y memorística hacia otras partes de la capital, en esta oportunidad: seis agrupaciones de DN, dos compañías de Santiago, una de Puerto Plata, una de Moca más de 12 funciones, unas 2.500 personas asistentes al Programa de Teatro en ocho días y como plus un foro conversatorio teatral diario con este servidor que suscribe estas líneas. Es decir, la sacamos de jonrón, Polanco. El pueblo quiere teatro y lo demostró asistiendo masivamente a cada función. Ya lo sabes.

Lo segundo es que noto en el Programa de Teatro es la coexistencia de los elementos que casi siempre aparecen como opuestos y que aquí conviven de un modo dinámico, que es el de ponerle ganas y que además es el tono memorioso, con el tono épico y de extracción teatralístico de tipo fehaciente.

En cada uno de los planteamientos hay esa elegía casi siempre vinculada con el universo literario, social, teatral; entonces eso hace que sus colaboradores y su equipo de trabajo se salgan como del cuadro de la fotografía, como de la escena y perfilen una especie de híbrido entre lo que es definitivamente teatral y lo que es producto de la memoria colectiva.

Una tercera y última característica sería que, así como en otras ferias es su selección teatral o tutela, en ambos casos reúne todo el mundo familiar en esa genealogía que va apareciendo de golpe como si fuera ficción y en realidad es práctica, tras cada feria, como privilegio del mundo escénico y teatral.

Esa iniciativa seguirá en cada feria. Bueno, en eso creemos y, eso esperamos. Aunque lo nuestro es puro teatro.