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MÚSICA

La cosecha de la bachata

El profesor Mártires de León en un momento de enseñanza.

La Academia de Bachata cuenta entre sus profesores con Mártires de León (La Romana, 1967), figura imprescindible de la bachata de las últimas tres décadas. Uno de los valores que ve en la escuela el guitarrista que ha trabajado con artistas de distintas épocas como Jose Manuel Calderón y Romeo Santos, es que se está haciendo algo que no se produjo con el merengue.

“Lamentablemente no nos enfocamos en sembrar para cosechar”, ha dicho De León al referirse a la situación que vive el ritmo de la gu¨ira y la tambora, que no encuentra interés en artistas jóvenes, y del que afirma que hubo muchos tipos de merengues, muchas variantes que se dejaron perder.

Pero con esta Academia de la Bachata, el género del amargue está siendo realizado por chicos que han encontrado un aliciente en esta música que ha cambiado sus vidas al tiempo que les ofrece un oficio para el futuro.

El productor había estado en la escuela ofreciendo clínicas y talleres, llegó para cubrir a un profesor de guitarra y lo que iba a ser solo un mes ya va por seis. “Me he ido involucrando con el cariño de los chicos”, expresa De León, emocionado al ver cómo sus alumnos se desarrollan.

A ellos no solo les enseña los secretos de la guitarra, sino también que les habla de la historia de la bachata. Esto porque De León tuvo la suerte de ser parte de los cambios de la evolucion del género. “Toda esa información trato de pasársela a ellos de primera mano”, comenta el profesor de guitarra y bajo, al hablar con periodistas de Listín Diario que visitaron el local de la Academia de Bachata en Cabarete.

Aparte de De León, otros profesores que dan clases son Benjamin DeMenil (guitarra), Yves Manuel Molina, Sergio Laccone, (ambos de canto) y Juan Abel Martínez (percusión). Todos los chicos que fueron entrevistados mostraron gran entusiasmo por lo que hacen en la escuela, a la que dedican muchas horas, sin que por ello lo vean como algo que les pueda robar espacio a educación, juegos y ocio.

Por el contrario, y como dice Edickson García, quien con 15 años ya es capaz de darle el toque característico a la guitarra en cualquier tema de amargue, hay días que no tiene clases de música y no encuentra qué hacer.

Algunos llegaron por estar con algún amigo, otros por curiosidad, y otros porque les gustaba cantar. Fue el caso de Yerian Castillo y Orianny Bonilla, de 10 y 11 años, respectivamente, quienes interpretan la bachata con las inflecciones que requiere el estilo de canción.

Con sueños por realizar y muchos artistas como norte en el mundo que se les ha abierto con este centro, parte de DREAM Project, estos jovencitos buscan dar forma a sus proyectos.

“Mi sueño era viajar y gracias a muchas personas que se han ganado mi respeto y cariño, lo pude lograr”, dice Adriel Alberto, percusionista de la agrupación y quien hace poco estuvo en Nueva York como parte de la escuela.

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