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Víctimas del alcohol

Esta dependencia se convirtió en un mal compañero para muchos actores, entre ellos Brad Pitt, Charlie Sheen, Ben Afleck, Mel Gibson y Daniel Radcliffe

Juan A. Medina / EFELos Ángeles

Brad Pitt se convirtió en todo “un profesional” en lo referente a la bebida. Su confesión se produjo dos meses después de que otra estrella de Hollywood desvelara su adicción al alcohol. El actor y director Ben Affleck, que asumía sus problemas con la bebida y, tras una cura de desintoxicación, dijo: “Pretendo vivir la vida al máximo y ser el mejor padre”.

Conocida era la afición por la bebida de grandes clásicos de Hollywood, como Humphrey Bogart, Spencer Tracy, David Niven o Montgomery Clift, por citar sólo algunos ejemplos.

Tras una terapia, Brad Pitt, de 53 años, reconocía que, durante este periodo, “he reparado mis debilidades y fracasos, y los he asumido”. Él se sumó a Ben Affleck, quien asumía sus problemas con la bebida y, tras una cura de desintoxicación, decía: “Pretendo vivir la vida al máximo y ser el mejor padre”.

Los casos de Pitt y Affleck no son aislados en el mundo del cine, un campo donde grandes intérpretes han reproducido magníficos papeles de alcohólicos, como el de Nicolas Cage en “Living Las Vegas”, pero que ha traspasado las pantallas del cine para ser un hábito irrefrenable en la vida de muchos de ellos.

En la lista de grandes clásicos de Hollywood alcohólicos también figuran Richard Burton, Peter O´Toole u Oliver Reed, sin olvidarse del “Rat Pack” de Las Vegas, la cuadrilla encabezada por Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr. (además de Peter Lawford y Joey Bishop), muy habituados a la bebida.

Tony Curtis o Dennis Hopper también aparecen en este listado, como los casos de los también fallecidos Robbin Williams o James Gandolfini, el conocido mafioso Tony Soprano de la serie de televisión “Los Sopranos”.

Cuando eran jóvenes Al Pacino, aún vivo, también tuvo problemas con el alcohol en su juventud. “Formaba parte de mi vida. Como decía Laurence Olivier, ‘el trago de después de la obra era lo mejor del día’. Lo hacía en exceso”, admitió el actor años después, asegurando que no ha vuelto a dar un sorbo. Caso parecido ha sido el de Anthony Hopkins, quien confesó que en 1975 superó una adicción al alcohol: “No me arrepiento de nada de mi pasado, el pasado es algo que está muerto”, declaraba en 2010 el protagonista de “El silencio de los corderos”. Otros grandes actores que se han ido alejando de la bebida son Michael Douglas, que pasó por una clínica de desintoxicación por su adicción al sexo, las drogas y el alcohol; Mel Gibson, hoy también muy lejos de sus años de borracheras.

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