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LO QUE PIENSA

Libertad creativa en la música criolla

EL MERENGUE EXPERIMENTA CAMBIOS GRANDES EN LÍRICA Y MUSICALMENTE

SANTO DOMINGO.- De pronto el merengue de calle ha arropado las emisoras y los centros nocturnos con un ritmo candente y muy acelerado. La libertad creativa con la que han trabajado representantes de este ritmo, como Julián Oro Duro, le ha dado resultados tan positivos que de inmediato otros le siguieron los pasos. El hombre de la “Cabaña”, el “Chinito quiere paz” y de muchos otros temas que el pueblo convirtió en éxitos hizo lo suyo en el merengue de calle, otros artistas han hecho su experimento en otros ritmos. Hay quienes han innovado en la música electrónica, también en la música cristiana y ni hablar de los géneros urbanos donde cada vez más se producen nuevas fusiones partiendo de los ritmos ya establecidos: hip hop, rap, regaetón, entre otros. En el merengue popular también hay nombres. Hay que hablar de Kinito Méndez quien se atrevió a mezclar salves con merengue y le dio un resultado tan positivo que uno de sus temas mereció un reconocimiento como “Merengue del año” en los premios Casandra del país, se trató de “Suero de amor”, donde aparece Enerolisa y todas sus mujeres de Villa Mella. Cada vez se hace más asequible que los artistas logren nuevos sonidos tomando como única motivación la libertad creativa. Los mamberos han sido unos abanderados de este estilo aunque sus resultados no siempre han sido los mejores. Libertad de crear ha parido nuevos sonidos musicalesEl maestro Dioni Fernández ha sido de los que ha defendido el estilo musical que implementan algunos merengueros de calle calificados como mamberos. Mientras muchos los criticaban ellos se empeñaban en hacer uso de la libertad rítmica y experimentar con nuevos sonidos, aunque con menos calidad. Uno de los que ha establecido un marcado sonido callejero es Julián Oro Duro. A su salida al mercado trajo más que un grito que quiso ser imitado por otra mambera. El intérprete de “La cabaña” y de muchos otros títulos con nombres muy jocosos, como “El chinito quiere la paz”, tiene talento para escribir y muestra de ello son los temas que le han grabado otros merengueros clásicos; sin embargo, él entiende que el dinero y la conexión con el público sucedió a partir del merengue callejero que inició hace poco más de 8 años a su llegada al país, luego de vivir por varios años en Estados Unidos. Julián se toma muy en serio lo de crear y hacer, y para eso se deja llevar. Se entra al estudio de grabación y comienza a improvisar hasta que obtiene el resultado esperado. “Me gusta trabajar lo mío y tener la libertad de poder inventar a partir de lo que tengo en la mente”, dice el mambero que se ha mantenido vigente gracias a esas creaciones que hasta han surgido en el medio de los bailes y luego decide grabarlos. Cuando el maestro Dioni Fernández ha defendido públicamente el trabajo de estos muchachos, lo ha hecho tomando en cuenta lo creativo que han sido y lo que han logrado con su sonido. Un dato interesante es que a partir del surgimiento de estos grupos de calle se ha experimentado una apertura en la música, ya que ellos no han necesitado de grandes aparatos técnicos ni estudios para hacer sus “creaciones”. Una consola, una mesa y quizás otro aditamento es lo que han utilizado para inventar un sonido que a muchos les ha gustado y que otros por el contrario rechazan por la falta de calidad. Hace unos años atrás un sonido como el de Omega era difícil de encontrar en el merengue y mucho menos como el del Sujeto. Hoy es una realidad y lo han asimilado hasta los más clásicos de los merengueros, como Sergio Vargas. La libertad que hoy día experimentan los productores musicales ha favorecido en cierta medida a los ritmos que han debido hacer una especie de mutación para mantenerse vigentes y no desaparecer. Así es como aparece en la radio una balada pop, el pop rock, un merengue house, una bachata tecno, en fin muchos son los sonidos que han aparecido a partir de las fusiones. Un sector que también se ha beneficiado de la libertad de crear es la música cristiana. Un ejemplo es el grupo Alfareros, que con Junior Cabrera a la cabeza ha logrado buenas producciones musicales de la música religiosa o de alabanza. Quien escucha algunas de las producciones de este juvenil grupo puede pensar que está frente a un grupo secular que hace merengue o cualquier otro ritmo. El productor musical Junior Cabrera se ha preocupado por inyectarle aires nuevos a la música cristiana buscando de alguna manera que más devotos sientan la necesidad de alabar al Señor a través de ella. Su experiencia en el área popular lo ha ayudado a implementar ciertas fusiones que le han dado resultado con el grupo Alfareros que ha sido reconocido por premiaciones como El Casandra en que generalmente se premia la música popular. En el caso del merengue, el “Hombre Merengue”, Kinito Méndez, ha sido de los que ha apostado al merengue de refranero, ayudándose de las vivencias de los campos y barrios del país. Este estilo que implementó La Coco Band ha sido bien administrado por el merenguero de Padre Las Casas, que ya tiene 13 años con su orquesta, dizque “haciendo merenguito pa’ comé”. Una combinación que le dio muchos resultados positivos fue la de mezclar las salves con el merengue y aunque se le atribuye a su fanatismo por la religiosidad popular, Kinito no ha hecho caso alguno a esas críticas y se ha abrazado a esta fusión que desde hace años le ha traído buena suerte. Uno de los temas que lo llevó a ser ganador en la categoría de “Merengue del Año” fue “Suero de amor” en el que invitó a Enerolisa y a las mujeres de Villa Mella a ser parte del mismo con sus salves. En este nuevo disco que estrenará pretende incluir algunas salves que siempre son bien recibidas. MÚSICA ELECTRÓNICA Una corriente que ha tomado fuerza en los últimos años en un público determinado es la música electrónica. El Dj Luis Matos con más de 20 años en esta “onda” le ha puesto un sello muy personal a lo que hace. De momento vio que el público recibió con simpatía el mezclar el merengue con electrónica y fue cuando se aventuró con el tema de Juan Luis Guerra, “La llave de mi corazón”, después llegaron otros como “Vamos pa’ la playa” y “Si tú me amas”. Además, tras tomar la idea de un viaje a Nueva York, se propuso hacer electrónica con percusión que ha sido de gran beneficio. LUIS MATOS:Fue a raíz de la aceptación que tuvo el tema “La llave de mi corazón”, fusionado con electrónica, que el DJ Luis Matos decidió hacer otras combinaciones eléctricas para su repertorio. Con más de 20 años de experiencia este hombre de la música ha visto la posiblidad de conectar más con el público y crear nuevos sonidos. “Cuando vimos que dio resultado el tema de Juan Luis, supimos que habíamos creado como un merengue house y al público le gustó y lo bailó, entonces decidimos seguir haciendo otras cosas con algunos otros temas”, dice Matos. Junto a su compañero Luis Quezada, baterista, han creado un binomio interesante que sólo ellos saben. “Montamos juntos la percusión y la música en vivo, eso hace la diferencia, somos los únicos que lo hacemos hasta el momento y esa combinación nos ha llevado lejos. Hemos estado en Puerto Rico, Estados Unidos, México y otros países”. Ellos se hacen acompañar de algunos invitados especiales, como por ejemplo violinistas, artistas como Chichí Peralta y Sandy Gabriel con quienes también han tocado. URBANOEn el área de música urbana, también se han experimentado muchos avances, gracias a las fusiones. Es el caso de un dúo de dos jóvenes muchachos dominicanos criados en Nueva York. Lo que hacen lo han denominado como downtown flava, que no es más que una mezcla de hip hop, reguetón y pop. Tali y Messiah hablan de esta propuesta que fue creada por el productor con el que trabajan, A&X. “Queríamos hacer música, a mí me gusta el hip hop y a mi compañero le gusta el reguetón, entonces juntamos estos ritmos y hemos creado un estilo bien interesante”, dice Tali. Su música que ya comienza a sonar en las emisoras del país recoge un poco de todo lo que hay en el mercado. “Consideramos que el que está escuchando la música no necesita saber español para entenderlo”. Ellos han logrado el empuje gracias a la proyección que le ha dado su sello y mánager. “ Un día conocimos a la persona que es como su mánager. Él creyó en nuestro talento”. Se trata del sello La Reina Records. Es un sello independiente que trabaja con productos de la música urbana. Ya tienen cinco meses en el mercado y están apostando a que su nuevo sonido se expanda y guste entre los fanáticos de los ritmos urbanos. En estos momentos promueven algunos de sus temas en la radio nacional. “Lluvia” es un tema de este dúo al igual que “Déjame amarte”. Con una lírica que trata temas sociales se expande este estilo de Tali y Messiah.

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