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Derecho al deporte, derecho deportivo y garantías

Gilberto SorianoFuente Externa

Desde niño he tenido una pasión indescriptible por el deporte. Dios me ha permitido recorrer todo un trayecto, combinado con mi vida profesional, que va desde representar a mi país como Selección Nacional de Esgrima a vivir una experiencia en el ámbito laboral de la función pública, lo cual ha sido muy gratificante. Sin embargo, una de las cosas que más me ha impactado, es llevar como docente universitario, el deporte como una ciencia para el desarrollo humano.

Esto ha sido un recorrido enriquecedor, y me ha permitido tener un balance entre la experiencia, la observación y el conocimiento. En virtud de que muchas personas me preguntan en las redes, y en distintos ámbitos sociales, sobre el derecho al deporte y la confusión en la terminología de los derechos deportivos, garantías y justicia deportiva, que son conceptos distintos y que deben ser abordados de forma correcta.

Derecho al deporte

Después de la Segunda Guerra Mundial, se establecieron los derechos económicos y sociales, para consolidar el Estado de bienestar. Luiggi Ferrajoli, el gran constitucionalista italiano, establece que los derechos sociales vienen a fortalecer las libertades individuales.

Por tal motivo, las Naciones Unidas y el Comité Olímpico Internacional establecieron que el deporte es un derecho humano, y los Estados lo han interpretado como un derecho fundamental, y la razón de todo esto es que el deporte desde los recintos educativos promueve la actividad física, los hábitos saludables, la cultura, la recreación, entre otros.

En consecuencia, contiene un elemento indispensable para nuestros niños, que tiene un impacto en el orden físico, biológico, mental y emocional, y está demostrado científicamente que contribuye a reducir el déficit de atención, y situarlos en su entorno, para que puedan tener un desarrollo cognitivo; y una educación integral, promoviendo los valores, la participación, la inclusión, y la paz social.

Por lo tanto, el deporte constituye políticas públicas de educación y salud, desde la escuela.

Cuando estamos hablando del derecho al deporte, es la forma como el Estado se planifica de manera estratégica para que los niños, hasta llegar a la tercera edad, tengan acceso a este importante recurso, en el este ciclo de la vida.

Derechos deportivos

Cuando nos referimos a los derechos deportivos, debemos estar conscientes de la evolución y la transformación jurídica que ha vivido el deporte, donde el neoliberalismo lo ha asumido como la industria del entretenimiento.

Tanto en el profesionalismo, como en el olimpismo se generan una serie de derechos suigéneris, propio de esta actividad económica en el orden deportivo, por lo cual necesita tener una normativa conforme a su naturaleza. Por esto, cuando hablamos de derechos deportivos nos estamos refiriendo a esa relación contractual entre un club o entidad; o entre atletas que van desde el manejo de la imagen, descripción y división económica. En fin, los derechos deportivos se caracterizan por una relación laboral que contiene elementos que solo los tiene el deporte.

Garantías

Como todos los Estados constitucionales, se necesitan los medios procesales que deben garantizar, a través de un tercero imparcial las garantías, establecidas al derecho y a los derechos deportivos. Por tanto, numerables Estados hoy en día, han hecho una jurisdicción especializada para garantizar y regular la vida deportiva de una nación.

Tal como establece el profesor Alarcón “un Estado que garantiza es un Estado que regula”. Por esta razón, en la Ley General de Deportes 356-05, existe el mandato de la creación del Tribunal Nacional del Deporte, y casi dos décadas sigue siendo ignorada. Hoy tenemos como resultado, en pleno siglo XXI, la violación de derechos a nuestros atletas y dirigentes, y una anarquía en el deporte nacional.

Para poder delimitar el campo de acción de la industria del deporte, y que no les afecte a los propósitos vitales, al bien común y colectivo, es necesario que existan instituciones que garanticen los intereses legítimos e individuales de las personas de acuerdo con los valores constitucionales.

Finalmente, para que el deporte pueda aportar al desarrollo nacional, es necesario regular la vida deportiva de la nación.