a tiro de hit
Preller y los Padres agregando piezas
Kevin Cabral
En los últimos días, los Padres de San Diego han realizado una serie de contrataciones de jugadores
complementarios que pueden crear profundidad en el róster del día inaugural.
Es parte del ADN de A.J. Preller, gerente general de los Padres, siempre activo en el mercado tratando de
mantener su equipo vigente en la difícil División Oeste de la Liga Nacional.
A título personal, Preller puede celebrar la extensión multianual que firmó esta semana para permanecer
como el mandamás de Operaciones de Béisbol del equipo californiano, que ha estado en los “playoffs” en
cuatro de las últimas seis temporadas.
En cuanto al cuerpo monticular, los Padres han agregado varios veteranos que crean competencia por los
últimos puestos de la rotación de abridores, al tiempo que mejoran la profundidad.
Preller firmó al venezolano Germán Márquez, lanzador de 30 años que enseñó su talento con los Rockies de
Colorado, pero que sufrió una lesión en su codo hace un par de años. Regresó en 2025 con su stuff
disminuido y los números que presentó fueron pobres. Pero es un brazo con talento que tiene las
herramientas para resurgir fuera de Colorado.
También llegó Griffin Canning, de destacada actuación con los Mets de Nueva York al principio de la
temporada pasada antes de sufrir una lesión en el Talón de Aquiles.
Un tercer nombre es Walker Buehler, quien hace un par de años sacó de circulación a los Padres en la Serie
Divisional lanzando para los Dodgers. El lanzador derecho obtuvo 10 victorias en 2025, en una actuación de
altas y bajas con Medias Rojas y Phillies.
Los Padres tienen “sembrados” en su rotación de la venidera temporada a Nick Pivetta, Michael King y Joe
Musgrove, con el dominicano Randy Vásquez como el probable número cuatro. Eso dejaría a los veteranos
antes mencionados compitiendo con el zurdo J.P. Sears y Matt Waldron por el quinto puesto.
La adquisición más interesante de todas es la de Nick Castellanos. Los Padres sólo serán responsables de la
proporción de salario mínimo (cerca de US$800,000), mientras que los Phillies tienen que hacerse cargo del
resto del salario de US$20 millones que devengará el veterano jardinero.
Es una transacción de bajo riesgo y quizás alta recompensa. Después de todo, Castellanos es un bateador con
OPS de por vida de .785, probado en situaciones de presión y que vendrá con la motivación de mejorar su
imagen luego de salir de los Phillies por una situación de indisciplina.
Castellanos deberá tomar una cuota de turnos como bateador designado, con la posibilidad de que pueda ver
algo de acción en el jardín izquierdo o en la primera base.