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JUEGO PERFECTO

La final Leones y Tigres, un salvamento de lujo para el torneo Lidom 2024-25

La exitosa serie final efectuada entre los eternos rivales Licey y Escogido ha sido una especie de paliativo, como un salvamento con las bases llenas, en un torneo que dejó sus cuentas pendientes.

Los Leones se llevaron su primer trofeo en casi una década de la manera más espectacular y diáfana. Todo el mérito para una novena que estuvo bajo par en tres de los últimos cinco torneos. Desde Junior Caminero hasta el pintoresco Aroboy Santana la escuadra roja acaparó los máximos honores de la campaña.

El glorioso no pudo emular lo que ha ocurrido una vez en toda su historia: ganar tres títulos al hilo. Tal proeza la consiguieron hace 40 años, en los campeonatos de 1982-83, 1983-84 y 1984-85. Batallaron hasta el final, sacando sus garras hasta el último aliento de vida.

La serie final fue extraordinaria en el amplio sentido de la palabra. Siete partidos, el Quisqueya Juan Marichal abarrotado de público, el gran seguimiento en la radio, TV y las redes. Durante ocho días los dominicanos respiramos y soñamos cada uno de los enfrentamientos entre esos dos colosos del juego.

A diferencia de la final el torneo regular y el round robin presentaron muchas complicaciones. La serie regular estuvo repleta de tropiezos, incluyendo un clima que se ensañó contra el torneo, posponiendo juegos a diestra y siniestra.

La Serie de los Titanes y la Serie de los Gigantes fueron dos eventos para el olvido. La angurria de conseguir dinero rápido y en cantidades industriales, sobre todo en la Serie de los Titanes entre Águilas y Licey, se convirtió en el peor desacierto de la era post covid para la liga. No habíamos tenido una primera etapa tan mostrenca en los últimos años.

La alta pluviometría llevó la prisa y la desesperación en la confección de las últimas fechas del calendario, a tal punto que vimos a Gigantes y Águilas enfrentarse en un estadio que parecía una parcela de arroz, debido a la cantidad de agua acumulada en el terreno del estadio Cibao.

Por primera vez en muchos años el round robin comenzó en enero. Se jugaron 13 juegos en 14 días y el evento no tuvo el impacto esperado debido al pobre desempeño de las Águilas y a la caída abrupta de las Estrellas.

Si hablamos de cuentas pendientes, la Lidom debe poner sus ojos en los árbitros y el centro de revisión. La jugada de Gustavo Núñez en el juego seis de la final, un safe claro que fue cantado out y luego ratificado, nos hace recordar al gran Ernesto Sábato en su relato Informe sobre ciegos, mostrando la diferencia entre lo racional e irracional y sobre todo que el resultado casi siempre fue monocromático, o sea azul.