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Reynaldo Bisonó y la expansión

Tony Piña Cámpora

Tony Piña CámporaFuente Externa

Con el fallecimiento de Reynaldo “Papi” Bisonó se ausenta un referente histórico del actual béisbol dominicano. Presente desde el resurgimiento de esta actividad en 1951, fue ente importante de las Águilas Cibaeñas durante décadas y protagonista del afianzamiento de esa franquicia como una de las más importantes de la región. Amigo cordial, emanaba una simpatía natural caracterizada por la noble estirpe de los hombres de las ubérrimas tierras cibaeñas.

Muchos fueron los acontecimientos que vivió y desempeñó como figura principal, pero quizás el más interesante fue el rol que libró durante la crisis de 1983 cuando el gobierno de Salvador Jorge Blanco se empeñó en aplicar la ley #447 que obligaba la expansión de la Liga Dominicana de Béisbol aceptando como socios a los Caimanes del Sur y los Azucareros del Este. Esa crisis ha sido, sin ningún género de dudas, la más peligrosa para esta actividad en toda su historia. El enfrentamiento entre los directivos de Lidom y las autoridades fue brutal, llegando incluso a ser despojado el organismo de su personalidad jurídica e intentarse formar un circuito nuevo con otros equipos.

No hay espacio en esta columna para detallar los hechos en su justa dimensión, estos iban más allá de los deportivos; tuvieron incidencia muchos aspectos que impactaban la situación.

La señalada ley había sido emitida por el congreso en diciembre de 1981, pero observada por el presidente Antonio Guzmán con sólidos argumentos que indicaban su inconstitucionalidad, esta fue remitida vencido el plazo correspondiente lo que obligó su promulgación. En agosto de 1982 tomó posesión Jorge Blanco y para el año siguiente inició el proceso para aplicar la ley.

El nombramiento de Bisonó como Comisionado de béisbol profesional, posición creada en el reglamento de la ley, canalizó el entendimiento entre las partes y que el torneo de 1983-84 se efectuara sin mayores contratiempos.

Se especula que la decisión de Jorge Blanco obedecía a una retaliación por una situación ocurrida en el estadio Quisqueya cuando competían por la candidatura presidencial del PRD él y Jacobo Majluta. Eso fue cierto, pero el origen del conflicto fue más profundo, había una poderosa mano que mecía la cuna.