Béisbol

CORONA

Una propuesta a los gloriosos bicampeones Tigres del Licey

Parte de los trofeos que ha logrado el Licey a través de su historia en la Liga Dominicana de Béisbol.Fuente externa

elmer gonzalez cavalloSanto Domingo

Con el aval de contundentes cimientos estadísticos, el equipo los Tigres del Licey “El Glorioso” es en la actualidad uno de los equipos más exitosos en el ámbito del deporte de la región latinoamericana, y quizás, de los deportes modernos del planeta desde la última mitad del siglo XX.

Desde el 1951, año en que inicia el conteo de coronas y campeonatos en la Liga Dominicana de Béisbol, LIDOM, en República Dominicana, el equipo azul representa la franquicia de deporte profesional más exitosa del espectro deportivo no sólo a nivel nacional, sino regional.

Con el sonoro triunfo frente a las Estrella Orientales, la sumatoria de palmares con (24) coronas nacionales, (11) diademas del Caribe y (32) City Champ (campeonatos entre los equipos de la ciudad de Santo Domingo), totalizan el insuperable récord de (67) trofeos obtenidos.

En ese período de (73) años comprendidos desde el 1951 al 2023, los Tigres del Licey, aún en la diferencia de proporciones y formatos, le superan en triunfos a todos los equipos de la “Major League Baseball (MLB)” en Estados Unidos y a cualquier otro equipo de las ligas de baseball latinoamericanas.

Con (4) cuatro campeonatos en el torneo de invierno dominicano en la última década, 7 en los últimos 20 años y (3) trofeos de series del Caribe en lo que va del nuevo milenio, la mística azul difícilmente podrá ser rebasada. El éxito de esta franquicia la convierte en la entidad mejor valorada del béisbol latinoamericano, estimulando un crecimiento sostenido en los ingresos por concepto de patrocinio.

Es evidente, además, que ese rango de empíreos y triunfos es refrendado por la simpatía de millones de hinchas en todo el territorio nacional (más de 60% de la fanaticada) e inmensas pasiones de las diásporas dominicanas en las diversas latitudes del planeta.

Sin lugar a duda, la trayectoria deportiva de ese conjunto criollo va más allá de ser un equipo de liga de invierno simbolizado por el color azul y el Tigre.

Es una insoslayable narrativa de orgullo e identidad dominicana que define una Marca país en materia deportiva, es la carta de presentación de una indiscutible marca región caribeña.

Una gran contradicción

Cuantos acontecimientos y emociones habrán enmarcado esas siete décadas; cuantas coincidencias han estado alineadas como señal de victoria para lograr esas coronas y ese liderazgo regional del indiscutible Rey caribeño en materia de béisbol.

El Glorioso es un equipo de héroes y heroínas que ha enfundado en su uniforme a Pedro Martínez y Vladimir Guerrero, dos de los cuatros dominicanos que son miembros del Salón de la Fama en Cooperstown, ciudad norteamericana que adquiere fama mundial con cientos de miles de visitantes al año, precisamente a través de este museo deportivo que sirve de potenciador urbano, el cual funciona para la exhibición de importantes objetos de esta disciplina, para preservar la historia, honrar la excelencia y conectar generaciones con el beisbol.

Entonces surge la interrogante: ¿Dónde o en cual lugar está contenida la síntesis historiográfica del Edén deportivo del más aventajado equipo de beisbol en el Caribe?

Resulta un gran anacronismo, que los trofeos de los títulos de campeonatos del Licey vayan a reposar a las oficinas corporativas las cuales no pueden ser visitadas por los fanáticos y para ser apreciadas solo por directivos y jugadores.

Parece que esos trofeos están destinados a estar en un salón en el monte Olimpo, inalcanzables para los fanáticos.

Una gran contradicción para los millones de fanáticos del equipo azul en la ciudad de Santo Domingo y en la geografía nacional, es que no existe oportunidad de interactuar con los símbolos de toda la gloria deportiva del Glorioso.

Los trofeos y la historia simbólica subyacen enclaustradas en anaqueles de las instalaciones corporativas del Licey, con oportunidad de que solo puedan ser vistas por los jugadores y directivos del conjunto; invaluables tesoros históricos deportivos están guardados en las oficinas ejecutivas del equipo o sólo están descritas en websites, portales o en párrafos etéreos de Wikipedia.

La Propuesta

Es preciso la directiva de los Tigres Licey, pueda tener actividad más allá del terreno del juego, más allá del Estadio Quisqueya, más allá de las temporadas invernales, de las Series del Caribe, de las transmisiones televisivas o del ingreso por taquillas.

Es tiempo, que, con el debido protocolo de preservación ese caudal de trofeos, textos, imágenes y objetos, puedan ser exhibidos y estén en interacción con la colectividad, en un lugar con la debida escala y amenidades operativas para recibir a decenas de miles de visitantes cada año, que, a la vez, conocer e interactuar y a la vez potenciar el liderazgo en materia de Beisbol de la República Dominicana.

Es tiempo de pensar en principios de gestión contemporánea que logre motivar a los seguidores de la Pelota durante todo el año en una mayor dimensión; es momento que la directiva encabezada por Ricardo Ravelo, se aproxime a la gente y abra las puertas a la innovación, estructurando (con el adecuado protocolo museográfico) exposiciones interactivas e itinerantes en nodos y centros comerciales en Santo Domingo y en las principales ciudades en las regiones dominicanas.

Esta iniciativa permitiría a los dominicanos, turistas y sobre todo a los fanáticos que sustentan la mística azul, palpar, visualizar y fotografiarse a quemarropa con la gran historicidad y deidad deportiva del Glorioso del Caribe.

¡Son demasiadas glorias para tenerlas ocultas!

El autor es arquitecto, urbanista e investigador academico

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