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¿Bateaba Manny Ramírez en dos strikes? ¿Deben los bateadores dejar pasar el primero?

Hasta la jornada del 19 de abril, la ofensiva ha terminado recibiendo ponche en el 30.7 % de las veces luego de iniciar en 0-1

Manny Ramírez apenas consiguió promedio de bateo de .170 encontrándose en 0-2 en una aparición.Listín Diario

La humanidad ha sido experta en fabricar historias no correspondidas con la realidad desde la creación, las cuales entre tantas repeticiones terminan afirmándose.

Entre estas encontramos una donde el protagonista es Manny Ramírez, recreado como un ser que todo lo puede por su capacidad de batear a las anchas, aun teniendo dos strikes en contra.

De forma evidente, esto es una mentira.

El pelotero dominicano apenas consiguió promedio de bateo de .170 encontrándose en 0-2 en una aparición, seguidamente de .214 cuando las acciones estaban 1-2 y .233 en 2-2.

Parecería que una parte de aficionados no está enterada de esto, mientras siguen pregonándose falacias como que “Manny regalaba dos strikes antes de batear”.

Existe otro mito en la misma sintonía que no solo incluye al toletero de 555 jonrones, esparcido en todos los niveles donde se juega béisbol.

Durante décadas, los bateadores han estado programados para esperar el primer strike antes de hacer swings. Esto lo hemos dado por sentado luego de oírlo hasta la saciedad, pero que no debería funcionar como tal.

Hasta la jornada del 19 de abril en la actual contienda de Grandes Ligas, la ofensiva ha terminado recibiendo ponche en el 30.7 % de las veces luego de iniciar en 0-1, un escenario donde el promedio de bateo es un bajísimo .214.

Expandiendo las cosas en conteos de 0-2, las apariciones que terminaron en ponches toman la alza de 46.3 %.

El ángulo cambia de forma con las acciones en 1-0, teniendo los bateadores el dominio en una situación en la que batean .267

Y en 2-0, cuando los lanzadores están obligados a entrar a la zona de strikes, la ofensiva se aprovecha de sobremanera como lo muestra un promedio de embasado de .515.

Los monticulistas dominan con ponches en el 27.6 % en escenarios “parejos” como 1-1, mientras que los hombres al bate llevan las de ganar por su promedio de .289 en 2-2.

Disminuir los swings

Contrario al pensamiento coloquial de esperar el primer strike, la ofensiva está llamada a realizar menor cantidad de swing mientras estudia al oponente.

Esto teniendo presente la lógica y primera enseñanza de que solo se logra contacto contra una pelota.

La organización de Los Ángeles Dodgers está siendo la mejor ilustración para demostrar este apartado, quienes se ubican como el equipo de menor tasa de swings en la temporada (43.4 %), aunque no ha sido impedimento de lograr buenos números ofensivos.

Presentan el segundo porcentaje de slugging (.457) más alto en la liga, además de liderar los enfrentamientos que terminaron en bases por bolas (12.7 %).

Esta combinación de poder y disciplina solo puede hacerse posible con las decisiones de swings correctas, más no dejando pasar el primer strike o regalando dos.