Baloncesto

PLAYOFFS NBA

Fox y Sabonis ponen a Kings 2-0 sobre los Warriors

Domantas Sabonis, de los Kings, lucha por un rebote con Klay Thompson y Kevon Looney, de los Warriors, en el partido de los playoffs de la Conferencia del Oeste NBA.

Con otra victoria de enorme mérito para un equipo que no deja de crecer, los Sacramento Kings pusieron el 2-0 en su eliminatoria contra unos Golden State Warriors en los que Draymond Green fue expulsado por pisar en el pecho a Domantas Sabonis (114-106).

El legendario equipo de Stephen Curry, con cuatro anillos en los últimos ocho años, ha tenido obstáculos y retos de todo tipo a lo largo de su dinastía.

Pero estos Kings rebosantes de talento y entusiasmo les han situado ante un desafío inédito, ya que en la era de Steve Kerr jamás habían tenido un 2-0 en contra en una serie de playoff.

El momento más tenso de un partido vibrante y muy emocionante llegó con la expulsión de Green con 7 minutos para el final.

Sabonis se encontraba en el suelo tras caerse en la lucha por un rebote, desde ahí agarró en el pie a un Green que quería salir al contraataque y el pívot de los Warriors respondió pisando en el pecho a Sabonis.

Mientras los árbitros revisaban la acción, que acabó con flagrante de tipo 2 para Green y técnica para Sabonis, el jugador de los Warriors, que podría ser sancionado por la NBA, se encaró con algunos fans y celebró los abucheos que le llegaban desde la grada.

En los Kings, Sabonis dejó atrás su gris primer partido y acabó con 24 puntos y 9 rebotes (8 de 12 en tiros), De'Aaron Fox sumó 24 puntos y 9 asistencias y seis jugadores locales superaron la decena de puntos.

Los locales sufrieron en el triple (9 de 38) pero controlaron el rebote (58 por 46) y se aprovecharon de las 22 pérdidas de balón de sus rivales.

Stephen Curry destacó en los Warriors con 28 puntos y 6 asistencias en tanto que Andrew Wiggins, que volvió a ser titular, aportó 22 puntos.

La eliminatoria viaja ahora a San Francisco, donde el jueves se disputará el tercer partido.

NERVIOS DE PRINCIPIO A FIN

Los dos equipos entraron con tantas ganas a la cancha que se pasaron totalmente de revoluciones.

En un inicio muy precipitado y repleto de errores, los Kings y los Warriors sumaron 9 pérdidas de balón cada uno para desesperación de sus entrenadores.

Al menos, los Warriors encontraron cierto acierto de cara a canasta, con un notable Green con 7 puntos, pero los Kings se estrellaron desde el perímetro con un doloroso 1 de 13 en triples y se fueron al segundo cuarto con ganas de olvidar el primer periodo cuanto antes (17-23).

El banquillo de Sacramento acudió al rescate con un eléctrico Malik Monk, que conectó tres triples seguidos para resucitar por la vía rápida a los de morado (30-27 con 9.56 para el descanso).

Ese potente 13-4 de salida llenó de moral a unos Kings que ganaron enteros en defensa y que, además de Monk, empezaron a encajar sus piezas en ataque: Sabonis, Kevin Huerter, Davion Mitchell...

Sacramento llegó a ponerse con un +10 pero los Warriors evitaron un descalabro gracias a 10 puntos de Curry en el segundo cuarto (58-52 al descanso).

Los de Mike Brown controlaron el ritmo en la reanudación ante unos Warriors deshilachados, algo aturdidos por la energía local y con la brújula averiada.

Además, Kevon Looney sumó pronto su quinta falta y dejó muy tocada la rotación interior de los visitantes.

Con Sabonis al frente y pese a un espantoso 1 de 10 de todo el equipo en triples en el tercer cuarto, los Kings llegaron al desenlace marcando el paso y con el viento a favor (83-75).

Golden State consiguió situarse a solo 4 puntos en el último cuarto justo antes de la expulsión de Green.

Lejos de que ese incidente les cortara el ritmo, los visitantes continuaron con su remontada, al mando de Curry y Klay Thompson, hasta igualar el marcador (93-93 con 6.07 por jugarse).

Pero en el desenlace, los Kings recurrieron a Fox, el mejor jugador de la liga este año en los finales apretados, y contaron con un triple letal de Mitchell desde la esquina para sentenciar a unos Warriors que dejan Sacramento ya con un margen de error muy pequeño.