Béisbol

Felnin Celestén, de ser baterista en la Iglesia a buscar el bono de firma más lucrativo este Enero 15

Tocaba ese instrumento en su niñez en la Iglesia Bautista Jesús en Guaymate y el primer gasto de su bono será realizar un culto de agradecimiento a Dios junto a su madre y su abuela

Feldin Celestén es un paracorto que se espera reciba el bono más elevado entre los dominicanos en Enero 15. Fotos: Leonel Matos

PEDRO G. BRICEÑOEl Toro, Guerra

En el 2018, con 12 años de edad, Felnin Celestén tocaba la batería en el coro de la Iglesia Bautista Jesús en su natal Guaymate, solo cuatro años después está a las puertas de abrazar un bono que superaría los 4.5 millones de dólares.

Nada mal para un chico que desde su niñez fue guiado por sus abuelos Vages y Daniel Antonio, ambos pastores de la iglesia y su madre Ruth Antonia por el camino de cristianismo y desde ahí se encariñó por los senderos de Dios hasta formar parte del grupo que entonaba los canticos bíblicos.

Pero, por sus venas también corría la sangre del béisbol, pues su padre Fitnes Celestén, de raza haitiana firmó como lanzador con los Orioles de Baltimore, aunque tuvo una carrera efímera.

De ahí radica su gran hambre por el pasatiempo y al igual que cientos de niños, probar en el béisbol y soñar con algún día también conseguir un pacto lucrativo que lo pueda convertir en millonario, tal como lo han hecho decenas de mozalbetes, primero en el famoso Julio 2 y tras la pandemia en Enero 15.

Pues, para Celestén su gran boom está ya al “doblar de la esquina”, un novel que inscribirá su nombre junto a los Wander Franco ( 3.8 millones con Rays ) Marcos Luciano (2.6 millones con Gigantes el 20) Robert Puazón ( 5.0 millones con Oakland en 2019), Wander Javier (4.0 millones con Mellizos) Roderick Arias ( 4.0 millones con los Yankees en el 2022), todos paracortos, a quienes el duro trabajo de años le hará cambiar la vida junto a su familiares.

A diferencia de la mayoría de novatos, quienes casi de inmediato piensan comprarse una jeepeta último modelo u otros vehículos de alta gama, en el caso de Celestén con el primer puñado de dólares que reciba en sus manos hará un culto de agradecimiento a Dios junto a su madre y abuela en la iglesia Bautista Jesús, en la que creció y se educó como ser humano.

“Desde ahí es que vengo, mis abuelos son pastores y fueron los primeros que me enseñaron el catolicismo, me gustó y ahí comenzó mi primera educación”, expresó Celestén al Listín Diario, un estudiante de tercer año de bachiller que muestra buen manejo del lenguaje.

Aunque está próximo a inscribirse en la historia como dueño de uno de los bonos más elevados en los anales de estos proceso, él a como de lugar quiere continuar sus estudios, pues entiende que el béisbol no será para siempre.

A esto se agrega que su madre Ruth ha sido una educadora de larga trayectoria, mientras su padre es un empleado de múltiples oficios en el hotel Ryu Palace en Punta Cana. Celestén soñó desde niño abrazar la arquitectura.

Pero, mas pudo el béisbol y es que desde sus inicios en el béisbol mostró unas cualidades superbas que con el transcurrir del tiempo incrementó hasta que con 12 años llegó a las manos de JD Ozuna, el instructor que lo moldeó y desarrollo hasta convertirlo en uno de los talentos más apetecidos de la clase 2022.

UN GRAN TALENTO

Los scouts se enamoraron de su talento, gerentes de equipos de Grandes Ligas quedaron boquiabierto al observar a este portento que lo puede hacer todo en el terreno y que tiene a los Marineros de Seattle como el equipo con mayores posibilidades quedarse con sus servicios.

Una franquicia, que aunque nunca ha efectuado un partido de Serie Mundial, ha contado con parte de los mejores peloteros de las últimas generaciones en Alex Rodríguez, Ken Griffey Jr, Ichiro Suzuki, Randy Johnson, Edgar Martínez y ahora exhiben a Julio Rodríguez, quien con solo un año en el negocio es uno de los rostros del béisbol.

Tan inmensas son las habilidades que muestran Celestén, que dejó locos a un grupo de scouts de Korea, quienes pusieron sobre la mesa 7.9 millones de dólares por sus servicios, pues éste lo rechazó y prefirió desafiar las luces y el gran escenario que exhiben las Grandes Ligas.

“Celestén es un joven que muestra gran madurez a pesar de su corta edad, cada una de sus ejecuciones en el campo son muy por encima del rango estimado en una persona de su edad, hecho que lo hace en un jugador super especial”, sostuvo JD Ozuna, tras ponderar las habilidades que muestra.

Sea con el conjunto que firme, lo seguro es que en Celestén, la República Dominicana exportará a otro torpedero con condiciones innatas, destinado para que en un futuro logre el estrellato, tal como lo han muchos peloteros de su posición.