Béisbol

Recomendación de Edwin Espinal convirtió a Pedro Fernández en abridor de Gigantes

Pedro Fernández. Fuente externa.

La historia beisbolistica de Pedro Fernández nunca tuvo suficiente sustancia como para ser escrita, un lanzador que a sus 25 años de edad, en 2019, veía interrumpidos sus años en las Ligas Menores y pasando a conformarse con un puesto en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB).

Las cosas tampoco marcharon con buen pie dentro de su país natal, quien únicamente había participado a lo largo de seis partidos para las Águilas Cibaeñas entre 2017 y 2018, terminando siendo liberado por estos en septiembre de 2019.

Todo empezó a tornarse diferente a principios del año en curso, tomando participación en la Liga Independiente del Nordeste y posteriormente logrando pactar un contrato con los Tigres de Quintana Roo de la LMB.

Estas participaciones fueron cruciales para él, conduciendo hasta los Gigantes del Cibao, organización para la cual ha pasado a convertirse en as de rotación tras completar sus primeras 12 presentaciones, cada una de ellas como abridor.

La recomendación de Edwin Espinal, hoy compañero de Fernández, fue crucial en este proceso, acercándose a Jesús Mejía, gerente general del equipo, para contarle sobre las habilidades del nativo de Puerto Plata en momentos que ambos se mantenían jugando en la liga nordestina.

“Espinal me contactó y me habló de las condiciones en la que se encontraba Fernández”, cuenta Mejía en una conversación vía mensaje de texto a LISTÍN DIARIO. “Inmediatamente le hicimos un acercamiento y le dimos seguimiento”, agrega.

Los Gigantes se mantuvieron rastreando a Fernández durante sus entrenamientos de pretemporada con la organización de Quintana Roo, pasando a concretar la firma del mismo una vez lanzó su primer partido de campaña regular para que no levantara interés en otras organizaciones de la Liga Dominicana u otros circuitos de invierno.

Durante su paso por México, Fernández logró retirar por la vía del ponche al 26.2 por ciento de los rivales que enfrentó en un tramo de 19 entradas, sólida muestra que hizo a los potros definir al derecho como uno de sus abridores, a pesar de no contar con una buena hoja de presentación en años anteriores dentro de la LiDom.

“A medida que Fernández fue progresando en verano lo fuimos proyectando como un abridor seguro para nuestra rotación”, detalla Mejía.

Pese a ser una contratación de la agencia libre, y tratarse de un pitcher que había tenido un camino poco agradable en el béisbol organizado, los Gigantes se mostraron confiados en dar el siguiente paso con Fernández, tomando en consideración que en el pasado habían logrado pulir oro con otros peloteros debajo del radar, siendo específico el caso de Huáscar Brazoban.

En su camino por ser competitivos, la franquicia con sede en San Francisco de Macorís se ha visto limitada en el apartado de lanzadores, aunque manteniéndose haciendo movimientos como el caso de Fernández para corregir esta falla.