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WASHINGTON

Canó y Marte contribuyen y los Mets se imponen Nacionales

Francisco Lindor es retirado del juego por el dirigente de los Mets, Buck Showalter, luego de recibir un pelotazo del lanzador Steve Cishek, de los Nacionales.

Francisco Lindor es retirado del juego por el dirigente de los Mets, Buck Showalter, luego de recibir un pelotazo del lanzador Steve Cishek, de los Nacionales.

La frustración se hizo presente ante otro bolazo contra un jugador de los Mets el viernes por la noche en el Nationals Park – el cuarto en dos días. Esta vez fue ante el puertorriqueño Francisco Lindor, quien recibió una recta de Steve Cishek directamente en el protector de la mandíbula del casco.

Lindor cayó directamente al suelo y se mantuvo allí mientras las bancas de ambos equipos se vaciaron. Eventualmente, el boricua se levantó y se mantuvo tranquilo. Una vez los jugadores regresaron a sus lugares, Lindor recibió más atención por parte de los trainers. Tras salir del encuentro, el torpedero se sometió a unos rayos X en la mandíbula que resultaron negativos. Además, pasó el protocolo de conmoción cerebral.

Cishek fue expulsado del juego.

El golpe y el altercado opacaron el regreso de Max Scherzer al Nationals Park, si bien el nuevo as de los Mets de Nueva York logró conducirlos el viernes a una victoria de 7-3 sobre los Nacionales de Washington.

El encuentro comenzó con 14 minutos de demora porque las luces del estadio no funcionaban. En la parte alta del noveno capítulo, las acciones se interrumpieron durante 38 minutos por la lluvia.

Y en medio de todo eso, Scherzer (1-0) toleró tres carreras y el mismo número de hits. El lanzador, tres veces galardonado con el Cy Young, laboró seis innings en su debut con los Mets.

El público se puso de pie para dar la bienvenida al derecho durante el calentamiento. Scherzer regaló un boleto, repartió seis ponches y aceptó un jonrón de dos carreras de su excompañero Josh Bell, para que la pizarra se empatara 3-3 en el cuarto episodio.

Scherzer, quien firmó con Nueva York un contrato por tres años y 130 millones de dólares, supo de inmediato que la pelota se iría.

En la segunda entrada, un lanzamiento de Scherzer golpeó a Bell.

En tres ocasiones durante el juego inaugural del jueves, los bateadores de los Mets se habían llevado bolazos —James McCann sufrió dos y Pete Alonso se marchó con una hemorragia en un labio en la novena entrada.

“Creo que ellos entendieron nuestra frustración”, dijo el piloto de los Mets, Buck Showalter. “Si el pitcher lanza ahí, pueden pasar estas cosas. Max no tuvo problema para controlar la pelota esta noche”.

Así que en el quinto inning del viernes, cuando el relevista Steve Cishek impactó a Lindor en el maxilar con su segundo pitcheo, el manager Buck Showalter ingresó desde la cueva profiriendo maldiciones.

Los peloteros y coaches de los dos equipos se encararon entre el home y la antesala.

Las radiografías descartaron una fractura. Lindor tampoco presentó conmoción cerebral. Presenta un rasguño cerca del mentón una herida dentro de la boca y tal vez un diente roto.

Espera lanzar este sábado.

“No sé cómo no sufrió más daño”, dijo Showalter.

Cishek había relevado recién al abridor Josiah Gray (0-1), quien llegó a Washington en el canje que envió a Scherzer a los Dodgers de Los Ángeles en julio.

Por los Mets, los dominicanos Starling Marte de 5-2 con tres impulsadas, Robinson Canó de 4-1 con dos impulsadas. Los puertorriqueños Lindor de 1-0 con una anotada, Tomás Nido de 4-1. Los venezolanos Luis Guillorme de 2-0, Eduardo Escobar de 3-1 con una anotada.

Por los Nacionales, los venezolanos César Hernández de 4-1, Keibert Ruiz de 4-2, Alcides Escobar de 3-0. Los dominicanos Juan Soto de 3-0, Nelson Cruz de 4-1 con una anotada, Maikel Franco de 3-0. El cubano Yadiel Hernández de 3-0 conuna empujada

Fue un incidente similar al de la noche anterior, cuando una recta a 95 mph de Mason Thompson impactó al hombro izquierdo de Pete Alonso y luego pegó en la misma parte del protector de Lindor. Alonso tuvo que salir del juego, pero no presentó ningún problema. Regresó a la alineación del viernes.

James McCann también fue golpeado dos veces en el Día Inaugural.

Antes del partido del viernes, el manager de los Mets, Buck Showalter, dijo que no esperaba ningún tipo de venganza por parte de sus jugadores.