Béisbol

Las muertes de inmortales enlutan al béisbol en el 2020

Con el deceso de Joe Morgan ya son seis los miembros de Cooperstown que han fallecido este año; en total la lista se eleva a 83 Grandes Ligas que ya han dejado de existir.

Pedro G. BriceñoSanto Domingo, RD

En un año tan difícil para la humanidad, el béisbol es golpeado con dureza y su­cumbe en la lona, tras los decesos de un número tan elevado de miembros, cu­ya cifra se aproxima al cen­tenar.

Este ha sido un 2020 tan lamentable que la mayoría de los seres humanos año­ra olvidar, incluso hasta ve­nerados inmortales de Co­operstown han dicho adiós a este mundo, al cual me­diante el béisbol le dieron grandeza con sus talentos a una amplia fanaticada que por décadas disfrutó a granel de su accionar en el campo.

Con el deceso el pasado domingo de Joe Morgan, ranqueado entre los mejo­res tres intermedistas de to­dos los tiempos, se elevaron a seis los hijos de Coopers­town que este año han deja­do de existir, solo dejando la impronta de su talento pa­ra el juego tanto con el bate como a nivel defensivo.

Morgan, uno de los dig­nos representantes de la ranqueada como mejor ma­quinaria ofensiva del béis­bol, los Rojos de Cincinnati, con su fallecimiento el pa­sado domingo se une a una lista de inmortales que ya conforman Al Kaline, Tom Seaver, Lou Brock, Bob Gi­bson y Whitey Ford, los últi­mos tres dejando de existir con solo una diferencia de un mes.

La grandeza que mostra­ron en su paso por el béis­bol es tan inmensa que con la excepción de Ford, to­dos abrieron las puertas de Cooperstown en la prime­ra oportunidad de hacerlo, con Seaver superando el 90 por ciento (98.8 en 1992), en tanto que Ford (77.8 en 1974) y Brock (79.7 un año después) fueron los de me­nor porcentajes.

Entre los seis sumaron 65 participaciones a los Juegos de Estrellas, siendo Brock el de menos asistencias con seis, Gibson tuvo nueve, pe­ro el resto superó las cifras dobles en presentaciones. Entre Seaver, Gibson y Ford se combinaron para seis pre­mios Cy Young, con siete li­deratos de efectividad. De su lado Morgan conquistó un par de premios de Más Valio­so (1975 y 1976) con los Ro­jos de Cincinnati.

Ford fue un seis veces campeón mundial con los Yankees, franquicia de que la que es líder en victorias de todos los tiempos con 236, Morgan fue monar­ca con Cincinnati en 1975 y 1976, la época de novato de Seaver coincidió con la famosa corona de los mila­grosos Mets de Nueva York en 1969 frente a los Orioles al que le ganaron 4-1.

Seaver se despidió con 311 triunfos, 3,640 pon­ches y efectividad de 2.86, junto a Gibson está ran­queado entre los mejo­res 10 lanzadores de todos los tiempos. Y que decir de Brock, el prototipo de gran robador del béisbol, líder máximo hasta que su reina­do fue destronado por Ric­key Henderson con su es­tafada la intermedia el 27 de agosto de 1982 frente a los Cerveceros. Ese año es­tableció su récord con 1340 estafadas.

Al igual que Gibson, Brock es uno de los grandes símbolos de los Cardenales de San Luis y cuyas 938 es­camoteadas solo son supe­radas por las 1,406 de Hen­derson, amen de que Brock se despidió con 3,023 im­parables en una carre­ra que se extendió por 20 campañas.

La jornada monticular de Gibson en 1968 es con­siderada la mejor en la his­toria de las Mayores, tras su foja de 22-9, con 1.12 de efectividad, la más baja en la historia del pasatiempo, sus 251 son máxima can­tidad para los Cardenales. Ford está ranqueado como uno de los grandes Yankees de todos los tiempos.

Y que decir de Kaline, el llamado Roberto Clemen­te blanco de su generación, todo un ícono de los Tigres de Detroit, quien en 1955 obtuvo la corona de bateo con 340 contando con ape­nas 21 años, campeón en la Mundial de 1968 en la que promedió .379 (29-11) con dos dobles e igual canti­dad de jonrones para brin­darle soporte a la gran la­bor monticular de Mickey Lolich y sus tres triunfos. De por vida su average fue de .297 y bateó 3,007 hits.

Larsen, el primero de 83 este año Este año presagiaba sería di­fícil para el béisbol, con el fa­llecimiento el mismo Dia de año Nuevo de Don Larsen, él único pitcher con un jue­go perfecto en la Serie Mun­dial de 1956 frente a los Do­dgers de Brooklyn, tras este deceso y con Morgan suman ya 83 en los primeros 10 me­ses del año.

El número de fallecidos este año incluye a buenos pelote­ros como Bob Watson, quien en 1975 anotó la carrera un millón, Claudell Washington, Jimmy Wynn, Biff Pocoro­ba, Tex Cox, Ron Perranoski, Matt Keough.

SEPA MÁS Fernández y Damasito Decesos. Tony Fernández (15 de febrero) y Dámaso García (15 de abril) y quienes por varios años formaron combinación de doble matanzas con los Azulejos figuran como los dos quisqueyanos miembros de las Mayores que dejaron de existir este año. Ambos fueron determinantes en el auge que tuvo Toronto en el país.

Las Grandes Ligas han llorado este año la pérdida de varios de sus más dignos embajadores,