Listin Diario Logo
03 de agosto 2020, actualizado a las 09:07 p.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
El Deporte sábado, 11 de julio de 2020

PRESENCIA DOMINICANA

Señorío en el montículo

  • Señorío en el montículo
Tony Piña Cámpora
[email protected]

 Tres habilidades básicas defi­nen la calidad de un lanza­dor; impedir anotaciones, evitar corredores en las al­mohadillas y tratar de lograr la mayor cantidad de outs por la vía del ponche. Estadísticamente esas habili­dades se miden por el Promedio de Ca­rreras Limpias Permitidas (PCL), la ca­pacidad de mantener la menor cantidad posible de corredores en base (WHIP) y la destreza de pon­char (SO/9). Es evi­dente que cuando un lanzador logra enca­bezar un circuito en esos renglones es el que resultados más dominantes logra.

En la historia de las Grandes Li­gas 18 lanzadores en treinta ocasio­nes han encabezado un circuito en es­tos tres departamentos, obteniendo en consecuencia una genuina triple corona de pitcheo. Pedro Martínez encabeza el grupo al alcanzarlo en cinco ocasiones, en 1997, 1999, 2000, 2002 y 2003, la primera vez con los Expos en la liga Na­cional y las demás con los Medias Rojas en la Americana. Walter Johnson, en la época de la “Bola Muerta” lo logró dos veces, en 1912 y 1913, y posteriormen­te, ya cuando se había introducido una bola de mayor rebote, lo volvió a con­quistar en 1924 para totalizar tres. San­dy Koufax, asimismo, logró en un trío de ocasiones ese tipo de dominio en el de­cenio de los sesenta, entre 1962 y 1965, en un período en el que la ofensiva dis­minuyó notablemente. En el ciclo ac­tual, independientemente de Martínez, han conquistado las tres coronas señala­das, Randy Johnson dos veces, en 1995 con los Marineros y en 2001 con los Dia­mondback y Johan Santana también en par de ocasiones, 2004 y 2006, am­bas con los Mellizos. A Johnson y Santa­na se une Tom Seaver (1971 y 1973) en el grupo de los que duplicaron la proe­za. Los casos más recientes ha sido el de Jake Peavy con los Padres en 2007 y Cla­yton Kershaw de los Dodgers en 2014.

La importancia que corresponde a la hazaña de Pedro Martínez al ganar cin­co veces este triple cetro es inmensa. Au­menta al ocurrir en un tiempo conside­rado el de mayor dominio de la ofensiva en la historia, concretándola además, en cuatro ocasiones en la liga Americana donde se usa el bateador designado.