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El más internacional de los baloncestistas nacidos en el país

Chicho Sibilio ayudó a construir una dinastía que convirtió al Barcelona, uno de los mejores equipos del baloncest.

Alex RodríguezSanto Domingo, RD

La discusión sin final es la que se presenta al contestar la pregunta de cuál ha sido el mejor jugador de baloncesto en la historia de la República Dominicana.

Unos se van con Hugo Cabrera, resaltando su dominio del juego en ambos lados de la cancha. Otros aseguran que, por lo menos en el país, nadie ha podido superar a Vinicio Muñoz. Y unos terceros, en cambio, señalan a la estrella de la NBA, Al Horford.

Pero a la hora de evaluar la trascendencia y la internacionalidad de las actuaciones de los hijos de la tierra dominicana en el mundo del basket, salta a la memoria el nombre de Cándido Antonio Sibilio Hughes (Chicho). La controversia, tras su conversión en ciudadano español, no dejó de rodear al nativo de Haina. Tanto en España como en República Dominicana fue cuestionado, en el primer país por las condiciones que rodearon a su adopción y en el segundo por un nacionalismo a veces irracional.

Su experiencia en la selección nacional de mayores se limitó al Centrobasket de 1975 en Santo Domingo, pero su impacto no fue tan pequeño como su única incursión con el equipo de mayores.

Primera derrota a México El 24 de mayo de 1975 por primera vez un seleccionado dominicano derrotaba a uno de México en la historia de las competencias internacionales. Y la mano de Sibilio estuvo presente.

El resultado del encuentro fue 74-71 luego de que los mexicanos habían ganado la primera mitad por 11 puntos (47-36). Chicho encestó 12 puntos y atrapó la friolera de 20 rebotes para destacarse sobremanera en el histórico triunfo.

Anotó 19 tantos en el éxito sobre Venezuela, 16 en la victoria ante

Guyana (111-71) y 12 en la cerrada derrota ante Cuba (79-77) que dejó finalmente a los criollos fuera de la tabla de medallas (6-2, cuarto lugar).

Antes había sido un estelar con la selección juvenil que ganó la medalla de plata en el Torneo Centroamericano y del Caribe celebrado en Guatemala en 1974. Dos años después fue el artífice del triunfo dominicano contra Estados Unidos en el Panamericano Juvenil efectuado en Brasil.

Su primer contacto con España se produjo durante un viaje del equipo nacional para un fogueo en 1975. Un entrenador yugoslavo se interesó en el espigado joven de tez morena, al igual que en Cabrera.

Cabrera era el preferido, inicialmente, pero este estaba concentrado en sus compromisos con la universidad de East Texas State con la aspiración de jugar en la liga profesional de los Estados Unidos, la NBA.

Entonces la mira fue puesta en Sibilio, quien primero regresó al país; pero el club Barcelona, al que pertenecía el entrenador, contactó a Humberto Rodríguez, quien habló con el jugador y su familia para que regresara a España.

Duró cuatro meses en el viejo continente y, tras otro viaje de vuelta e ida, se entusiasmo con la idea de hacer carrera profesional en el basket español.

OPINION Su mecánica de tiro fue considerada casi perfecta ANTONIO -CHICHO-SIBILIO Baloncestista dominico-español

• Su mecánica fue considerada casi perfecta. Hacía daño tanto cerca como lejos del aro al aprovechar su estatura. La terminación del contraataque con un tiro de tres es una de sus jugadas más recordadas con el Barcelona.

Fue el líder en triples convertidos en las temporadas de 1986-87 y 1987-88 y en la campaña de 1989-90 fue nombrado mejor sexto hombre de la ACB por la revista Gigantes.

Abandonó al Barcelona en 1989 tras un enfrentamiento público con el entrenador Aíto García Reneses, después del final four de Europa. Entonces fue cuando firmó con el Taugrés. Un reportaje de la revista “Epoca”, publicada en el mes de junio de 1990, reportaba que Sibilio era el baloncestista mejor pagado de España con 600 mil dólares por temporada.

Optó por jugar con España, se perdió oro en Panamá ‘77 Reconoció que si se quedaba en República Dominicana tendría pocas posibilidades de desarrollar al máximo su potencial como baloncestista.

Tenía que tomar una decisión y como la meta de todo ser humano es superarse en lo que hace, optó por iniciar los trámites para obtener la nacionalidad española.

Esos aprestos fueron los que le impidieron jugar en el Centrobasket de 1977 en Panamá donde, a pesar del acuerdo de los demás países para que jugará, se impuso la decisión de la Federación Internacional de Baloncesto que lo declaró inelegible para enfundarse la camiseta dominicana.

Sin embargo, quedó con las manos libres para convertirse en uno de los más versátiles de una de las épocas doradas en el baloncesto español.

El nueve de julio de 1980 debutó con la selección española con 17 puntos contra la Unión Soviética nada más y nada menos que en los Juegos Olímpicos de Moscú.

Terminó en la quinta posición entre los mejores anotadores con 173 puntos, solo superado por el australiano Ian Davies (205), los yugoslavos Drazen Dalipagic (195) y Dragan Kikanovic (189) y el checoslovaco Stanislav Kropilak (184).

El equipo español quedó en el cuarto puesto tras perder ante los anfitriones soviéticos 117-94 en el partido por la medalla de bronce. Yugoslavia ganó el oro e Italia, la plata.